Opinión

La Buena Noticia

Quesada, pueblo digno

Víctor M. Ruano

Víctor M. Ruano

“¿Está usted de acuerdo con el desarrollo, instalación y operación de proyectos de minería química de metales en cualquier parte del municipio de Quesada?”, fue la pregunta que se plantearon los ciudadanos de este bello municipio jutiapaneco, situado a 100 km de la ciudad capital por la carretera Interamericana. En un ejercicio democrático legítimo, para dejar constancia de su voluntad, acudió a las urnas el 55.33% de los inscritos en el padrón electoral, superando el 20% de participación requerido por el Código Municipal para avalar la Consulta.

Más de 8 mil ciudadanos, de los 15 mil empadronados, expresaron su rechazo a proyectos de reconocimiento, exploración y explotación minera en la “Tierra de Pepe Milla”. Solo 58 dijeron estar “de acuerdo con el desarrollo, instalación y operación” de mineras en el municipio. La Consulta, a petición de los vecinos, fue convocada, con estricto apego a la ley, por el alcalde y su corporación y respaldada por la Comunidad Indígena Xinka.

Según Octavio Gasparico, de la Asociación de Vecinos para la Defensa de la Vida, el Agua y la Naturaleza de Asunción Mita (Avedevida), la industria extractiva de metales se ha presentado en Quesada por medio de la Empresa Alternativa de Energías Renovables, S. A., ofreciendo que “sembrarán un bosque de 900 mil árboles de eucalipto para extraer carbón, con el que producirán gas con el objetivo de producir energía a través de una planta de gasificación en bodega porque esta región está siendo afectada por muchos apagones”.

Pero lo que han hecho ha sido destruir un pequeño cerro y abrir caminos en la finca Argelia, aldea La Pava, donde piensan desarrollar la Mina Teresa, de la empresa San Rafael, de acuerdo con los polígonos de derechos mineros con licencia de exploración publicados en la página web de esa empresa. Además, tienen licencia de reconocimiento para la Mina El Silencio, que abarca todo el municipio de Quesada.

Las mineras, en contubernio con políticos y empresarios, usan el mecanismo de dádivas para ingresar a las comunidades e imponer sus proyectos. Entre marzo y abril de 2015 recorrieron comunidades de Quesada impartiendo charlas de salud e higiene para ganarse la confianza de la gente y haciéndola firmar hojas de asistencia sin el encabezado que indique el motivo de la firma. Luego adjuntan las hojas al expediente, con el que tramitan la licencia respectiva, cumpliendo así con los requisitos que exige el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales y demostrar que cumplieron con informar de los beneficios y costos de los proyectos.

A pesar de sus estrategias de engaño y manipulación, el pueblo de Quesada dijo NO a la minería. Y está en su derecho. El pueblo es quien decide qué tipo de desarrollo quiere para sus comunidades y sus autoridades tienen la obligación de respaldarlo en sus legítimas aspiraciones.

Que el ejemplo de Quesada, un pueblo digno, lo sigan Asunción Mita y todos los municipios de Jutiapa. Esperamos que un día, no muy lejano, nuestro país sea declarado territorio libre de la explotación minera, pues en nada compensa “la pinche” regalía que dejan al país. (Luis Morales Chúa)