Opinión

la era del fauno

Un libro atormenta a la cúpula militar

Juan Carlos Lemus

Juan Carlos Lemus

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Cúpula militar

No es un libro en el que leerás sobre un nacionalismo cundido de piropos a los próceres. No es un ramillete de elogios patrios. Tampoco está escrito para engalanar al Ejército de Guatemala. Es un libro en el que leerás sobre la raíz de los problemas sociales; es un vistazo al monstruo, desde los binoculares de un coronel. Un coronel que sabe: no hay que confundir lealtad con deshonra, obediencia con servicio a los patrones, lealtad con alfombrar el paso de los políticos vulgares y corruptos, ni confundir deber con traición al pueblo y servilismo a la oligarquía. El autor vino a esclarecer que, así como él, elementos del Ejército conocen la diferencia entre jerarquía y humillación, entre nombramiento y legitimidad.

Por estos días, un fantasma atormenta a la Junta de Honor Militar y al ministro de la Defensa, Williams Mansilla. No son armas, no son invasiones comunistas extranjeras ni extraterrestres. La amenaza no viene con tanques de guerra cruzando nuestros ríos y montañas. Es un libro. La amenaza es un libro. Obviamente, una gran amenaza. Si fuera un libro que elevara a los altares a los generales, aunque fuera a los más corruptos como Otto Pérez, no habría problema, pero es uno que llama a las cosas por su nombre, a las gentes por sus apellidos, a la corrupción con datos y referencias. Lo que es peor, aunque esos temas ya hayan sido presentados en varios libros por otros autores, esta vez fue escrito por uno de los suyos, el coronel de Infantería Edgar Rubio Castañeda. “Desde el cuartel: Otra visión de Guatemala” (F&G Editores. 337 p).

Habría sido fácil rebatirlo si hubiese sido escrito por un leninista de esos peludos que andan por ahí. Pero se trata de un coronel que tuvo el atrevimiento de investigar, analizar y escribir los resultados. Por esa insurgencia, una Junta de Honor Militar le dio dos semanas para que presente pruebas de lo afirmado. Lo manda a hacer en días un trabajo hecho en décadas. Eso afirmado es que se debe obligar a los oligarcas a que paguen impuestos sobre sus utilidades (página 43); que el debilitamiento del Estado se debe al apoyo del Ejército al fracasado modelo neoliberal (56); que hay miembros del Ejército que han logrado altos grados militares no por méritos sino por subordinación al poder económico (23); que de la guerra en las montañas se pasó a otra guerra fratricida producto de los rezagos sociales. Señala cómo afectan los monocultivos, la mala explotación de nuestros recursos naturales, los privilegios fiscales para los poderosos, la ilegalidad del monopolio, el apoyo de los medios, etcétera.

La insurgencia de analizar se le complicó tanto que, según su abogado, en declaraciones a La Hora, ahora Rubio es objeto de amenazas y hostigamiento, por lo que prepara una demanda contra del ministro de la Defensa.

El Ejército está perdiendo la buena oportunidad de utilizar este libro como lectura obligatoria en la Escuela Politécnica y para sus miembros. Pierde la oportunidad de verse en ese espejo documentado y atender la voz de sus oficiales que de verdad le son leales, que le honran al rechazar figuras que avergüenzan a la institución. No se puede ocultar la mala reputación que tiene por sus abusos, por sus coroneles y generales prófugos o encarcelados.

En lugar de atender esas voces, la cúpula viola un derecho constitucional. Como dijo la defensora de los derechos relacionados a la libertad de expresión, Ileana Alamilla, aunque el Ejército tiene sus normativas, no está por encima de la Constitución y debe privar el artículo 35 que permite la libre emisión del pensamiento.

@juanlemus9