Opinión

urbanismo y sociedad

Una parodia de la caja de Pandora

Alfonso Yurrita

Alfonso Yurrita

La caja de Pandora es parte de la mitología griega. Solemos utilizar la frase “abrir la caja de Pandora” cuando queremos decir que alguno de los actos que realizamos en la vida nos van a traer nuevos males o nuevas desgracias.

La historia de Pandora, en nuestro caso la fiscal Thelma Aldana (Pandora) y su famosa caja, se enmarca dentro del mito de Prometeo, que robó la impunidad a los dioses para entregársela a los hombres. La historia de Pandora es una venganza de Zeus como parte de un castigo a Prometeo por haber revelado a la humanidad el secreto de la “impunidad”. La primera cosa que vio Pandora al entrar en la casa en que vivía Epimeteo fue una gran caja, e inmediatamente preguntó qué había en ella. Mi querida Pandora (la Fiscal), contestó Epimeteo, es un secreto. La caja fue dejada aquí para que estuviese bien guardada. Olvidándose de aquellas palabras, la acogió gozosa y no se dio cuenta de que, al destaparla, tendría que luchar contra la impunidad de varios políticos, lo que era casi imposible.

Hasta entonces las familias de los guatemaltecos habían vivido libres del mal, no sujetos a un trabajo gravoso y exentos de la torturante enfermedad. Pero Pandora (la Fiscal) llevaba en las manos una gran caja provista de una tapadera. Apenas se abrió la tapa, en seguida volaron del recipiente innumerables males que se desparramaron por Guatemala con la velocidad del rayo. Oculto en el fondo de la caja había un único bien: la esperanza; pero, siguiendo el consejo del Padre de los dioses (Trump), Pandora dejó caer la cubierta antes de que aquella pudiera echar a volar, encerrándola para siempre en un arca… La desgracia ataca a Guatemala bajo todas las formas, tierra, mar y aire.

En vano habían advertido, pero nunca aceptaron un obsequio venido del Olimpo de Zeus (USA-Trump), para no ocasionar con ello un daño a los guatemaltecos. Pero Arzú tomó esa caja contra la impunidad y en un acto irracional tira la tapadera en una acción prepotente, con lo que abre la Caja de Pandora al atacar a diestra y siniestra al sacrosanto Olimpo (USA) y lanzar sapos y culebras en contra del “Dios” Iván. Digno de esta clase de la derecha recalcitrante que se alinea y ataca a la Cicig, representante del Olimpo, y al Dios “Iván”, lanzando una serie de tropelías ideológicas. Zeus (Trump) les había dado una advertencia, con lo que un tropel de fiebres atacaría a los guatemaltecos si abrían la caja: la muerte, la vejez, la enfermedad, la fatiga, la locura, el vicio, la pasión, la plaga, la tristeza, la pobreza; el crimen de todos los males del mundo: el mal de la corrupción, que es el que sigue merodeando en nuestras vidas, y solo la esperanza había quedado oculta en el fondo del arca.

Información de la Secretaría del Juzgado Undécimo Penal indica que el juez José Eduardo Cojulun firmó la solicitud de antejuicio para que sea elevado a la Corte Suprema de Justicia (CSJ). En caso la CSJ decida darle trámite, remitirá la denuncia a una Sala Penal para que evalúen el proceso (La Hora). En tanto la Cicig, con el “Dios” Iván, lanza un plan antimafia, rescatando la Esperanza guardada en el fondo de la Caja de Pandora. Prometeo intentó quitarle el fuego al “Dios” Iván pero es defendido por la CC de aquellos señalados por la Caja de Prometeo. Pero he aquí que el juez Gustavo Dubón se alinea con la impunidad y deja abierta la Caja de Pandora, incluyendo las impunidades del alcalde Arzú y la del presidente Morales. Y Pandora recordó aquellos momentos de la entrega de la caja. De esta historia surgió la expresión “La esperanza es lo último que se pierde”.

alfonsoyurritacuesta@gmail.com