Opinión

Cable a tierra

Usac: abrir la brecha para la depuración

Karin Slowing

Karin Slowing

Archivado en:

Elecciones Karin Slowing Usac

Hoy comienza el proceso de elecciones para rector de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac). Esa persona gobernará, por cuatro años, la institución de educación superior más importante y de mayor impacto en todo el país y lo hará en un contexto de creciente demanda porque las transformaciones que queremos como sociedad se comiencen a sentir también dentro de la propia Universidad: mayor transparencia y rendición de cuentas, lucha contra la corrupción, adiós al clientelismo político y al acomodamiento burocrático, y que sea más bien el mérito lo que marque las oportunidades de hacer una carrera universitaria en docencia y/o investigación, y también en lo administrativo. Todas esas son condiciones necesarias para llegar a dar un salto cualitativo a la calidad académica en la formación de profesionales y en los otros aportes que hace la Usac al país.

Para ello, hay que ponerle un alto a la cooptación de la universidad; a fin de cuentas, es un microcosmos de lo que ocurre en el Estado y, como tal, también debe ser depurada. Eso hace esta elección más relevante. Quien llegue debería abrir brecha en esa dirección. No queremos más alfiles de la cooptación de la Universidad por esas mismas fuerzas que han llevado al país a su situación actual.

Lo que pasó en el seno de la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU), ilustra que sí hay posibilidad de comenzar a abrir esa brecha y ahora toca hacer lo mismo con la Rectoría. Deberán ser los estudiantes quienes marquen la pauta y hagan la diferencia. Por lo tanto, animo a la AEU, a las y los universitarios a que voten por el o la candidata que más probabilidades tiene de emprender dicho proceso. Confío también que no todos los docentes están por acomodamiento y prebendas, sino porque tienen vocación y compromiso, y son capaces todavía de salir de su zona de confort. Los docentes son la base del cambio o quienes retrasarán una agenda que inevitablemente llegará también hasta la Usac.

Nunca he estado a favor de que los profesionales sancarlistas tengamos participación en la elección de autoridades universitarias simplemente porque nos graduamos de la Usac. La mayoría ejercemos profesionalmente al margen de lo que ocurre en nuestra Alma Mater. Votar en dichas elecciones debería ser una potestad solo para aquellos que están directamente involucrados en el quehacer universitario. A mi juicio, esa posibilidad es uno de los factores que abrió la puerta a la penetración de los intereses que se ven en la política nacional y a los capitales oscuros que una elección universitaria no necesita. Redes de profesionales que operan desde la universidad o a través de ella para tener una plataforma de injerencia en los asuntos nacionales.

Tampoco estoy de acuerdo con que los estudiantes y miembros de los centros universitarios regionales y las escuelas no facultativas no puedan participar en la elección de quien rige los destinos de la Usac. ¡Totalmente antidemocrático, y un resabio del centralismo colonial del cual también la Usac debe escapar!

Sin embargo, estas son las reglas todavía vigentes para esta elección. No obstante, eso no impide que, dentro de la oferta disponible, haya un candidato o candidata con mejores probabilidades de abrir brecha con estos temas clave para el futuro de la Usac: incrementar la transparencia y luchar contra la corrupción; democratizar el sistema de gobierno; ordenamiento y nivelación de la jerarquía de todas las unidades académicas y centros regionales; revisión del sistema de carrera para estimular la excelencia académica. Cualquier otra oferta, en las condiciones actuales, será puro adorno.