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EDITORIAL

Papeles panameños quedarán a medias

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El anuncio de que no serán divulgados todos los documentos filtrados en el escándalo Papeles de Panamá agrega un nuevo ingrediente a este escándalo sin precedentes. Así lo indicó este jueves la agencia AP desde Berlín, Alemania, que informó sobre la decisión tomada por el diario Sueddeutsche Zeitung, original tenedor de los archivos sustraídos al bufete panameño Mossak Fonseca. El periódico, con sede en Múnich, explica que por no ser parte de la Fiscalía, se reservará buena parte de los 11.5 millones de documentos, pues no son de interés público.

El riesgo de esta decisión es que tras las revelaciones iniciales ha quedado abierto el camino para la especulación en muchos países, donde las empresas con cuentas offshore han quedado mal vistas, más allá de las motivaciones iniciales para su constitución.

Este anuncio se convierte en un freno inesperado para lo que podría haber sido uno de los destapes más grandes en la historia del periodismo moderno. A la larga se convierte en un traspié para el diario que hizo las primeras y escandalosas revelaciones, porque puede dejar en la mente de la comunidad informativa global la existencia y tenencia de millones de informes pero que los oculta del escrutinio público.

O sea, deja el espacio para pensar que solo algunos datos han salido convenientemente a luz pública. Con ello da lugar a especulaciones sobre aquellos nombres que se esperaba fueran mencionados pero que inexplicablemente no aparecen en las filtraciones.

Sin embargo, no todo es tan negativo. El periódico muniqués ha dicho que ni siquiera las autoridades tendrán acceso a esos documentos, pero advierte de que, para ellos, algunos son de menor relevancia y por eso no podrán dar a conocer todos. Falta saber qué material está en poder de los demás medios asociados y qué política adoptarán sobre la publicación de los archivos.

Para efectos reales, el escándalo de los Papeles de Panamá deja abierto el debate sobre las empresas y banca off-shore. Queda al descubierto un mecanismo, que si bien es legal, ha sido contaminado por el aprovechamiento que han hecho sectores oscuros de la política, a lo largo y ancho del mundo. Hoy, por ejemplo, se va comprendiendo que ese recurso también tiene un lado útil y apreciable, y no es únicamente un recurso del crimen organizado o de la corrupción gubernamental.

De este caso habrá que aprender algo importante: todo evento tiene un lado positivo, por muy negativo que parezca el otro. Hay que informarse e investigar a fondo, y el juicio público debe descansar en la responsabilidad de quienes hacen críticas e investigaciones para divulgarlas a través de un consorcio de medios.

Las futuras revelaciones sobre el caso, sin duda, dejarán mucho más material para evaluar ese tema, la filtración y la realidad sobre las empresas y bancas fuera de plaza, esas mismas que hasta antes de esta revelación se consideraban como la puerta de acceso a los paraísos fiscales para uso exclusivo del crimen. Puede señalarse, eso sí, que a partir de ahora se pensará mejor acerca del uso de figuras legales que pueden tener muy mala imagen.