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20/04/11 - 00:00 Opinión

A CONTRALUZ

Mi testamento

YO, JUDAS ISCARIOTE, de generales conocidas y condenado al rechazo de todas las generaciones por mi traición a quien amaba, doy fe de que ya no tengo nada que hacer en este mundo. Estoy condenado al fuego eterno y lo único que podría aliviar mi pena en estas horas amargas es terminar con mi existencia. Ya fui a La Terminal a comprar un lazo y ahora solo busco un buen árbol para colgarme y apagar mi zozobra.

HAROLDO SHETEMUL

La verdad es que en estos momentos lo menos que quisiera es pensar a quien legar mis pertenencias, pero la tradición me obliga a hacer un testamento para repartir mis bienes. Por ello dejo a mis mejores amigos de parranda, traiciones y negocios turbios lo que con tan poco esfuerzo he amasado.

LAS 30 MONEDAS DE PLATA que me pagaron por haber entregado al Maestro se las dejo a mi amigo del alma Álvaro Colom, cuya mitad deberá emplear para mantener a flote los programas de Cohesión Social y tal vez así deja de desviar fondos de seguridad, educación y salud. Las otras 15 monedas las puede utilizar para financiar la campaña de su ex esposa, ya que ahora le será más difícil utilizar los recursos del Estado para levantar su imagen. A Sandrita Torres le dejo el beso con el que traicioné al Mesías, para que lo guarde y lo recuerde con mucho cariño después de las elecciones de septiembre, porque posiblemente se quede sola, triste y acongojada por falta de votos, y quizá ya ni retorne su marido.

MI LIBRITO DE DISCURSOS con los que me gané el aprecio de los sumos sacerdotes se lo heredo a Otto Pérez Molina, para que así logre salir del disco rayado de su estribillo de cabeza dura, mano peluda y faltarle el corazón. A mi queridísima cuata la prieta linda Roxana Baldetti Elías le dejaré mi lazo para que lo use cuando lo considere conveniente, por si de repente se le ocurre volver a dirigir la censura de prensa que hizo cuando gobernó su adorado tío, Jorge Serrano Elías, en 1993.

A MI AMADO COLEGA de negocios turbios Manuel Baldizón le dejo mi espejo, para que se mire todos los días cuando se le ocurra babosear a la gente con eso de ofrecer que llevará a la selección nacional al Mundial, pues los chavos de la Sub 20 lo dejaron con los colochos hechos. También le heredo mi Manual del Buen Transa, para que sepa poner un mejor precio a las leyes que su bancada apoya en el Congreso. A mi entrañable hermano en la cristiandad Harold Caballeros le heredo mi experiencia de camaleón, pues aunque es pastor evangélico asegura por los cuatro vientos que ya no lo es para poder llegar a la guayaba.

MI TÚNICA SE LA REGALO a Eduardo Suger, para que la guarde junto con las condecoraciones que tiene como coronel asimilado del Ejército, y luego la luzca en las giras proselitistas. A los camaradas de la izquierda les dono mi diccionario de sinónimos, para que encuentren un mejor nombre para su alianza y no la llamen Frente Amplio, pues así se denominaba la coalición que llevó al poder al general Lucas García, que barrió con sus héroes y mártires. Por último, a Álvaro Arzú le regalo mi anillo de oro puro, para que, en reciprocidad, le ponga mi nombre al próximo puente que inaugure, así como hizo con mis descendientes Jorge Ubico y Rafael Carrera, a quienes algunos malvados llaman dictadores. Solo me queda agradecerles a ustedes su amistad y espero que hagan buen uso de mis bienes y perdonen mis actos.

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