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Prensa Libre

12/01/13 - 00:04 Opinión

MACROSCOPIO

Estaremos tocando fondo

El haber tomado la correcta decisión de clausurar una de la más ineficientes e inútiles instituciones de estado como es Fonapaz fue un acierto, su existencia ya no tenía razón de ser a los 16 años de haberse firmado los acuerdos de paz.

HUMBERTO PRETI

La realidad es que esta institución era uno de los botines políticos más apetecidos por los políticos, pues en realidad solamente era una plataforma para los que aspiraban a llegar más lejos en la palestra pública, como sucedió con Álvaro Colom, a quien le sirvió de trampolín para llegar a la Presidencia.

Hoy desaparece Fonapaz como han desaparecido muchas instituciones del Estado, las cuales fueron creadas dizque para apoyar el proceso de paz, mejorar la calidad de vida, erradicar todos los males como la desnutrición, la falta de vivienda y la marginación social, pero por supuesto ninguno de los objetivos se cumplió.

Si damos un vistazo a las desaparecidas instituciones de “ayuda social”, tenemos los casos del Comité de Reconstrucción Nacional, Fondo de Inversión Social (FIS), Fondo de Desarrollo Indígena (Fodigua), Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), Programa Nacional de Resarcimiento, entre otras. De todas ellas se supo de casos enormes de corrupción, pero la realidad es que todo sigue igual, los que se volvieron millonarios al frente de esas instituciones hoy siguen disfrutando de las mieles de su asquerosa y corrupta gestión, sin que se les siga una investigación.

Todavía existen algunas instituciones que siguen en la misma tónica, como el Fondo de Tierras y el Fondo Guatemalteco de la Vivienda (Foguavi). Ambas continúan consumiendo buena parte del presupuesto de la Nación sin cumplir los objetivos para los que fueron creadas. Lo increíble es que de las dos instituciones se sabe de sus turbios manejos y bien gracias.

Cuando vemos las cifras de lo que manejaba Fonapaz, realmente nos sorprendemos, pues era prácticamente un estado dentro del Estado, préstamos multimillonarios con la venia de las instituciones multilaterales de crédito, pero con la concesión adicional de no tener los requerimientos de la Ley de Compras y Contrataciones, pues todo era calificado de “emergencia nacional”.

La decisión del cierre de Fonapaz no debe quedar allí nada más, se deberían auditar por lo menos los últimos cinco ejercicios anteriores, pues solo decir que era un ente muy corrupto no es suficiente, deberá sentarse un precedente porque la danza de los millones continuará, ya no con Fonapaz, sino en otras instituciones a las que les serán asignadas las funciones y el presupuesto de dicha institución.

Se nombrará una comisión liquidadora, esperamos que no se encuentren en ella los que son los responsables de auditar al ente, pues entonces serían juez y parte, como ha sucedido en muchos casos. Inclusive se debería contratar a un ente externo, para evitar que el amiguismo y el clientelismo político la influyan e inclinen la balanza a favor de los corruptos.

El director de Fonapaz dijo recientemente estar muy preocupado por los préstamos que ya le fueron otorgados y que no sabe si los bancos aceptarán que otra entidad estatal los maneje. Pues si no lo aceptan que los rechacen, ya suficiente deuda tenemos para estar manteniendo programas que al final han sido inútiles y que cuestan hasta el triple de su valor real.

Si seguimos con este tipo de fondos, en poco tiempo estaremos tocando fondo.

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