Opinión

FAMILIAS EN PAZ

Un buen maestro

Rolando de Paz Barrientos

Rolando de Paz Barrientos

La inteligencia: esa capacidad de entender, comprender y de resolver problemas, no se desarrolla por la simple transmisión de información; también está determinada por la influencia de quien enseña o modela. Aquí radica la importancia de un buen maestro.

Esta palabra deriva del latín magister que identifica al que está más experimentado en una actividad. Se asocia también al griego megas como el más grande e importante. Por ello el maestro es considerado una figura prominente en la formación de los alumnos o discípulos.

Pero también tiene elementos de riesgo. No todo al que enseña se le puede llamar maestro, aun cuando sea un erudito. En una conversación de Jesús tuvo con sus discípulos hizo referencia al mucho conocimiento que los escribas y fariseos tenían acerca de la ley de Moisés, pero les advierte a sus seguidores que no permitan que les llamen maestros, cuando su enseñanza fuera igual a la de aquellos.

¿Por qué razón fueron considerados malos maestros? No era su falta de conocimiento o preparación. Fue en primer lugar por la dualidad entre sus enseñanzas y el ejemplo de vida. Un buen docente no transmite solo conocimiento sino se convierte en un modelo a seguir.

En segundo lugar por la arrogancia que motivaba la autoridad e influencia del título. Aquí es importante analizar el vocablo hebreo Rabbí que define al maestro ya que significa “mi grande”. Era un título de prestigio, de superioridad; en consecuencia era común ver a los maestros de la ley hacerse notar, mostrarse como hombres piadosos con la intención de ser alabados, buscar los lugares de honor en las reuniones públicas y exigir los saludos respetuosos de todo el pueblo.

La arrogancia del poder y la superioridad despectiva de los malos maestros es lo que advierte Jesús a sus discípulos, ya que es una fuerte tentación para todo aquel que tiene el privilegio de estar en una posición de influencia. Un mal mentor ejerce su autoridad con exceso, con imposición, pretendiendo ejercer dominio sobre el otro.

¿Y qué del maestro bueno? Es aquel que guía, quien indica el camino correcto, convirtiéndose en una figura positiva, que usa su autoridad e influencia para el bien. Su principal característica es el servicio y la humildad, modela y acompaña al alumno en el camino, instruyendo, corrigiendo y disciplinando oportunamente.

Jesús inicia su enseñanza lavándole los pies a sus discípulos; una actividad que en el contexto hebreo no debía imponerse ni siquiera a un esclavo. Nos dio un ejemplo que contrasta con los malos maestros que buscan su propio beneficio, en lugar de servir a los demás con amor y vocación. De manera que un maestro es bueno solo cuando es ejemplo de servicio y entrega, cuando comparte su sabiduría sin usarla como instrumento de poder.

No es casualidad que en junio celebremos tanto el día del padre como del maestro, porque estamos llamados, en función de la autoridad delegada en el hogar, a ser los primeros maestros de nuestros hijos.

Feliz Día del Maestro.

platiquemos@familiasenpaz.com