Revista D

La Cerra está para descansar

La tranquilidad y el aire limpio son características del Parque Ecológico La Cerra, en San Miguel Petapa.

Por Texto y fotos Roberto Villalobos Viato

En uno de sus puntos es posible contemplar un enorme valle, montañas, volcanes y el bonito Lago de Amatitlán.
En uno de sus puntos es posible contemplar un enorme valle, montañas, volcanes y el bonito Lago de Amatitlán.

En el Parque Ecológico La Cerra hay muchos espacios verdes para caminar o descansar. También una impresionante vista al Lago de Amatitlán.

Está localizado en San Miguel Petapa, a poco más de 25 km de la capital.

Hasta 1996 era empleado para el cultivo. En 1998 fue declarado Parque Ecológico y, en el 2001, se integró al Sistema Guatemalteco de Áreas Protegidas.

La entrada se encuentra un poco más adelante de Villa Canales; está algo escondida y carece de señalización adecuada. Los lugareños, sin embargo, brindan indicaciones precisas.

Desde el ingreso se dilucida cómo es el parque, pues impera el silencio y la tranquilidad.

Hay columpios de madera, sencillas pero acogedoras estancias techadas con una churrasquera al lado, así como senderos con varias bancas para descansar. Cerca están los servicios sanitarios y la pequeña casa donde viven los cuidadores.

Sin duda, uno de los sitios que hay que visitar es el mirador fabricado de madera, el cual se encuentra próximo al parqueo. Entre semana es ideal porque no hay tanta gente y, con suerte, se puede estar solo y aprovechar para meditar o darse una pequeña siesta.

Otro de los atractivos es el sendero que empieza con un mosaico del santo hermano Pedro de Betancur. Es recomendable ir despacio y con suficiente agua, ya que hay que subir varios metros de camino zigzagueante.

La caminata se puede hacer en unos 10 minutos a paso lento. Arriba hay una vista maravillosa, pues, en la lejanía, donde termina el extenso valle del río Villalobos, se observa una cadena montañosa que incluye los volcanes de Agua y Pacaya. Por supuesto, la atención se la gana el hermoso Lago de Amatitlán.

Esta caminata, sin embargo, es mejor evitarla entre el mediodía y las 15 horas, ya que el Sol pega con bastante fuerza, aunque también es cierto que hay suficientes pinos como para encontrar sombra.

Los amantes de la naturaleza podrán ver mariposas monarcas y azules, así como gavilanes pechiblancos, chupaflores enmascarados, palomas domésticas, tecolotes y zopilotes. Las iguanas también abundan, aunque suelen escabullirse.

Quienes gustan de los deportes extremos quedarán encantados con el sitio, pues es ideal para practicar ciclismo de montaña, rapel e, incluso, vuelo libre.

Si se desea, es posible acampar, aunque para ello hay que pedir el consentimiento de las autoridades municipales de la localidad.

El ingreso a La Cerra es gratuito y se atiende todos los días de 7 a 17 horas.