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Las virtudes del zinc
Salud: Una dieta balanceada provee todos los nutrientes necesarios
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| Este mineral se encuentra en los riñones, el hígado, los huevos, las sardinas, frijoles y lentejas, así como los cereales integrales, las verduras, los higos y la levadura. |
Por Clasina Kraan.
Nuestro organismo necesita de ciertos minerales para cumplir correctamente sus funciones.
Tanto la madurez sexual como la fertilidad dependen de una cantidad adecuada de zinc. También es necesario para la reproducción celular y la formación de proteínas. El embarazo y la infancia son épocas críticas porque las células se hallan en un periodo de rápido crecimiento, por lo que el aporte adecuado de zinc es indispensable.
Protegidos
Una respuesta inmune efectiva supone una considerable proliferación de los leucocitos que combaten las bacterias, los virus y el cáncer. Cuando el zinc se halla presente en cantidades inferiores a las requeridas, la proliferación de glóbulos blancos disminuye, por lo que se reduce la capacidad inmunológica del organismo.
Al parecer, el zinc es indispensable para que las hormonas del timo cumplan con sus funciones correctamente. Las mismas son responsables del desarrollo de las células T, un tipo de linfocitos indispensable en la lucha contra las infecciones bacterianas y virales. Pero, además, estimula la actividad de otro tipo de linfocitos que reciben el nombre de "células asesinas".
Las mismas forman parte de la primera línea de defensa contra las enfermedades.
El zinc también interacciona con la vitamina A, un nutriente que posee efectos protectores contra el cáncer, explica el doctor Michael Buink, investigador del Memorial Sloan-Kettering.
Desórdenes de la alimentación
Se ha descubierto que la falta de zinc puede llegar a afectar ciertas zonas del cerebro que reciben y procesan la información procedente de los sensores del gusto y del olfato.
El doctor Mc Clain, profesor del Servicio de Gastroenterología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Kentuky, observó que las ratas privadas de zinc desarrollan los mismos hábitos que las adolescentes bulímicas o anoréxicas. Los animalitos comían cada vez menos; y cuando se alimentaban, lo hacían de forma voraz y eran capaces de regurgitar el alimento.
En un estudio de mujeres bulímicas y anoréxicas se pudo observar que aunque su peso estaba dentro de los límites normales, su nivel de zinc era muy bajo, debido al abuso de laxantes, a los vómitos y al ayuno. Es posible que una dieta baja en zinc, hecho muy común entre las adolescentes, sea capaz de originar problemas alimenticios o que estos den lugar a desórdenes sicológicos.
Alcohol y obesidad
Investigadores como el doctor Plato Collip de la Universidad Estatal de Nueva York, han encontrado que existe una estrecha relación entre el zinc, el alcohol y la obesidad.
Las ratas de laboratorio sometidas a una dieta pobre en zinc bebían voluntariamente más alcohol que las que ingerían cantidades adecuadas de este mineral. En la actualidad se está investigando la relación que existe en los seres humanos entre una dieta pobre en zinc y el consumo de bebidas alcohólicas.
La insuficiencia de este mineral también influye en el modo en que nuestro organismo utiliza la glucosa o azúcar de la sangre. Según una investigación publicada en la revista Pediatrics Annuals, cuando el aporte de zinc es insuficiente, la glucosa se convierte en triglicéridos, que pasan a formar parte del tejido graso.
Los investigadores piensan que existe un eslabón entre el zinc y la sensación de saciedad. Los niños que presentan deficiencias de este mineral tienen dificultades para discernir entre sentirse satisfechos o aún tener apetito.
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