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Dinero negro, víctimas verdes
La actividad petrolera en el país ha generado ingresos al Estado, pero según los ambientalistas, ningún dinero compensa los daños a la naturaleza.
Según el Ministerio de Energía y Minas, en los últimos 12 años se han extraído del suelo guatemalteco 70 millones de barriles de crudo. Estimaciones empíricas señalan que tal volumen de petróleo generó unos 1,400 millones de dólares.
En la página web del Ministerio de Energía y Minas se destaca que de 1990 a marzo del 2003, el Estado de Guatemala recibió 244 millones 357 mil dólares en concepto de regalías, participación en la producción y otros rubros de la actividad petrolera. Ese dinero puede ser pagado en petróleo para asfalto y en efectivo, el cual se destina al fondo común del Estado.
José Manuel Chacón, activista de la organización Madre Selva, subraya que esas ganancias no compensan los daños.
“Si los servicios que brindan las áreas protegidas tuvieran un valor económico, sería de dos mil millones de quetzales al año”, señala Juventino Gálvez, asesor ambiental.
Hace cuatro años, Gálvez dirigió una investigación en la cual se tomaron parámetros para darle un valor al agua que producen las áreas protegidas, el cual llegó a Q38 millones, y Q604 millones si pagara el oxígeno que liberan los bosques.
Otro estudio efectuado por el programa de Fortalecimiento Institucional en Políticas Ambientales, FIPA, consideró que el valor económico generado por el parque Laguna del Tigre, Petén, entre rubros como la pesca, agua potable, transporte acuático y turismo, entre otros, llegaría a 11 millones de dólares por año.
La diputada Olga Camey de Noack destaca que sólo de la actividad del chicle y el xate, unas 5,800 familias de campesinos han recibido cinco millones y medio de quetzales sin destruir la selva tropical.
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