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Cuando el deporte duele
No se alarme, porque esto no es un factor que afecte exclusivamente al género femenino
Por:
Patricia Orellana
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| Está comprobado que influye más el nivel de entrenamiento y práctica: a mayor ejercicio bien hecho, menor el número de lesiones. |
Cada día aumenta el número de mujeres que como usted están conscientes de que la práctica de ejercicios beneficia su salud integral.
Sin embargo, si no los ejecuta en forma correcta o carece de la supervisión adecuada podría lesionarse y suspender temporalmente su rutina favorita.
Pero no se alarme, porque esto no es un factor que afecte exclusivamente al género femenino.
Está comprobado que influye más el nivel de entrenamiento y práctica: a mayor ejercicio bien hecho, menor el número de lesiones, indica el traumatólogo con especialidad en medicina del deporte, Vinicio León Gaitán.
Las más comunes
Los deportes que las féminas guatemaltecas más practican son el fútbol, volibol y atletismo; por consiguiente, las lesiones más frecuentes ocurren a nivel del tobillo, rodilla y muñeca porque son las articulaciones más empleadas para estas actividades.
Pobre pie
Los esguinces en el ligamento del toideo y en el tendón de Aquiles, son los daños más comunes del tobillo, dice De León.
Sin embargo, en la mayoría de los casos no hay necesidad de operar, basta con inmovilizar el área con bandas elásticas y reposo, asegura el traumatólogo y ortopedista con especialidad en medicina deportiva, Allan Wesley Chew, jefe de la unidad de traumatología del hospital Roosevelt.
También se presentan las fracturas en el quinto metatarsiano del pie y con menor frecuencia, en el peroné.
En la rodilla
El trauma más recurrente en esta parte del cuerpo es el rompimiento de los meniscos.
Éstos son cartílagos en forma de media luna ubicados entre el fémur y la tibia, con la función de amortiguar ambos huesos para que la rodilla no pierda estabilidad, explica De León.
Cuando uno de ellos se rompe, el primer síntoma es hinchazón y dolor al caminar o subir y bajar gradas. El diagnóstico se obtiene a través del examen clínico.
Para descartar fractura se requiere una radiografía, y para confirmar el resultado, una resonancia.
Esta lesión no es considerada emergencia, pero si no se trata a tiempo, con los años los huesos se desgastan.
El tratamiento es la cirugía en la que se elimina el pedazo de menisco que está roto y se vuelve a dar la forma de media luna que tenía originalmente, explica Chew.
Este procedimiento se hace con cirugía artroscópica y es ambulatorio. Además de que a la paciente sólo le quedan dos cicatrices de cuatro milímetros, su recuperación es rápida.
A los dos días ya camina bien y en un lapso de dos o tres meses, se reintegra a sus deportes, agrega Chew.
Golpe de manos
Las fracturas en el primer metacarpiano -o dedo pulgar- ocurren con mayor incidencia en las manos de las mujeres, sobre todo cuando practican volibol, dice De León.
Los síntomas son dolor e inflamación y una radiografía brinda el diagnóstico preciso. Si así fuera, se inmoviliza el área dañada para colocar el hueso en su lugar.
La recuperación es rápida, a los dos meses aproximadamente, la afectada puede regresar a su rutina de ejercicios.
En el gimnasio
Quienes acuden al gimnasio también están propensas a lesionarse al practicar ejercicios en bicicleta estacionaria, bandas sin fin y otros aparatos de fortalecimiento muscular, asegura De León Gaitán.
Los daños más comunes son lumbago y dolores de espalda por posturas inadecuadas, es decir con la espalda muy inclinada hacia adelante, mientras ejercitan las piernas.
Lo usual en quienes levantan pesas son los desgarres lumbares, pero éstos en su mayoría ocurren cuando no hay una preparación adecuada de estiramiento articular.
De igual manera si se practica el spining sin preparación previa y con frecuencia, se manifiestan dolores de rodilla.
Estos se deben evaluar para evitar daños posteriores como rompimiento de meniscos.
Fuentes consultadas: doctor: Allan Wesley Chew: 442-1568 y 9, y doctor De León Gaitán: 440-2670-80-87.
Precaución
En sus manos está evitar traumatismos mientras lleve a cabo su rutina de ejercicios.
• Calentamiento. Ésta debiera ser la regla número uno. No practique ningún deporte o actividad física sin preparar a su cuerpo para ejecutarlos.
Para ello, haga movimientos suaves para tratar los principales grupos musculares de cuello, hombros, espalda, brazos, piernas y pies, según información publicada en el libro: Salud: mitos y verdades.
• Calzado. Éste debiera ser adecuado a cada actividad que ejecute. Pero en general debe tener el área del talón lo más rígido posible, ventilado y con amortiguadores. La talonera no debe ser baja y tiene que tener buena sujeción de la cinta.
• Si está en casa, asegúrese de retirar el mobiliario que le pueda golpear o con el que tropiece, cita el libro Guía completa de la salud para toda la familia.
• No pretenda de la noche a la mañana hacer múltiples ejercicios. Éstos debe hacerlos paulatinamente para evitar fatigarse y tampoco se exceda en las actividades a las que su organismo no está acostumbrado.
• Hidrátese con frecuencia. Recuerde que mientras hace ejercicios sudará y su cuerpo necesita recuperar los líquidos que pierde.
Mal de mujeres
Las alteraciones esqueléticas u ortopédicas como el halux valgus, conocido como “juanete”, afectan más a las féminas, motivo por el cual las lesiones en los dedos y el dolor en la planta del pie sucede con frecuencia.
Pero, si ellas gozan de un acondicionamiento físico adecuado estos malestares se reducen en un alto porcentaje, indica el médico Vinicio León. Además, “es importante saber que el tratamiento temprano de las lesiones va de la mano con la rápida reincorporación a la actividad física.
Y sobre todo tienen que comprender que éstas no debe ser motivo de dejar a un lado sus hábitos de ejercicios porque éstos además de beneficiar su imagen física, lo hacen con su salud en general”, agrega el especialista.
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