Logo

Guatemala, 23 de Abril de 2004

img
img
img
img
img
Ejemplo: dd/mm/aa
img img
logologo
img img
img img img Guatemala, 23 de Abril de 2004 img img imgimg
spacer
img img

Cultura

Presto non troppo: Parejito, parejito
Por: Paulo Alvarado

Suena una canción. Suena otra. Y otra. Y otra más.

Pareciera que nadie lo nota. O que a nadie le importa. O quizás nadie deja entrever que sí le importa.

Hoy, hemos tenido que almorzar fuera de casa. Acudimos a una de esas cafeterías que hay por allí, en la que hay que esperar un rato a que un atareado mesero se aparezca con el menú del día.

Al final (una vez servida, degustada, terminada y pagada la comida), hay que esperar a que regrese con el vuelto.

Ayer, fue la visita al consultorio médico. Un reconocimiento de rutina, en el que toca acompañar a papá donde el geriatra (y a otros pacientes en la sala de espera), mientras llega su turno.

Cuarenta y cinco minutos de mirar al techo, hojear una revista totalmente pasada de fecha, intercambiar saludos con los desconocidos que llegan y se van, y volver a mirar al techo.

Mañana, llevar a los patojos a una piñata. Volvernos a encontrar con aquel primo lejano al que no hemos visto desde hace un año (y con el que sólo nos volveremos a topar en ocasión de algún otro aniversario).

Lo más probable es que no coincidiremos sino hasta dentro de otros doce meses, para prometer que "ahí nos hablamos" y "a ver cuándo nos juntamos".

E invariablemente en todas esas actividades, de matices y desenlaces tan consabidos, la musiquita. Esa musiquita que nadie parece notar. O que a nadie le importa, o que nadie deja entrever que sí le importa.

Para el almuerzo, boleros; uno después del otro, y otro, y otro. En la clínica, música de elevador; pieza tras pieza tras pieza.

En el parquecito de diversiones, rondas infantiles; como en una banda sin fin, se repiten y se repiten, y se vuelven a repetir.

No es que alguno de esos estilos musicales carezca de méritos, claro que los tienen.

Es todo un continente el que le ha cantado al amor con canciones populares plenas de arrobamientos y anhelos y nostalgias.

Lo mismo podría afirmarse de una música instrumental que es capaz de evocar imágenes poéticas y estribillos memorables, sin necesidad de acudir a la palabra.

Ni qué decir de los cantos para niños, de vasta tradición y perdurable encanto, imborrables portadores de los recuerdos más dichosos de nuestra vida.

Pero cuando aquello se reitera una y otra vez, hasta la saciedad... aplanada la melodía más noble y la armonía más notable por mercadólogos discográficos que no entienden nada de variedad, ni contraste, ni interés artístico, ni creatividad musical...

Si es para proveer una atmósfera cordial a la hora de tomar nuestros alimentos, o un fondo apacible antes de una cita con el doctor, o para animar a los chiquillos durante una fiesta, ¿por qué darle y darle al mismo sonsonete, en que todas las canciones suenan igual, aunque sean distintas? Todo parejito, parejito, sin sobresaltos, sin arrebatos. No hay cumbres, no hay valles, no hay exaltación ni quietud.

La única diferencia entre una sección y la siguiente es cuando se termina el disco...

Pareciera que nadie lo nota. O que a nadie le importa. O quizás nadie deja entrever que sí le importa.

 

Copyright © 2000 - 2007 Prensa Libre, S.A. Derechos Reservados.
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.

 

img img
spacer
Ciudad Guatemala
15°C Min, 24°C Max
Principalmente soleado.
 
img
img

US$1.00 Q 7.62134

img
img