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Hallazgos de poder real, en Cancuén
A luz marcador de juego de pelota y hermoso retablo
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| El epigrafista Federico Fahsen y la estudiante de arqueología Ana Torres limpian una de las piezas halladas en Cancuén. |
Un equipo de arqueólogos guatemaltecos y estadounidenses halló dos importantes monumentos mayas: un marcador de juego de pelota y un panel con hermosas imágenes y jeroglíficos, en el palacio de Cancuén, en Petén.
Cancuén es uno de los grandes palacios mayas descubiertos. Fue construido entre los años 765 y 790 después de Cristo por el rey Taj Chan Ahk. Se Ubica en Petén, en la ribera del río La Pasión.
Su estratégica posición convirtió esa ciudad en centro de control entre las tierras altas del sur de Centroamérica y la floreciente civilización maya, entre los años 500 AC y 850 DC.
Las excavaciones son realizadas por arqueólogos de la Universidad de Vanderbilt y el Ministerio de Cultura, bajo la dirección del experto estadounidense Arthur Demarest.
Pistas sobre el colapso
Los artefactos descubiertos ofrecen valiosa información de los 30 años que precedieron al colapso de esa civilización.
El marcador del juego de pelota descubierto es un enorme altar que pesa unas 500 libras. El ministro de Cultura, Manuel Salazar, y el embajador de los EE.UU., John Hamilton, colaboraron en las últimas excavaciones y ayudaron simbólicamente a desenterrarlo, durante una visita al sitio el 16 de abril.
Otros dos altares similares han sido localizados en el campo. El primero fue extraído en 1905 y se encuentra en exposición en el Museo de Arqueología, en esta capital. El segundo fue robado y luego recuperado en una operación policial en octubre del 2003.
Los tres altares muestran detalles grabados del rey Taj jugando contra gobernantes visitantes. El hallazgo fue trasladado al Museo de Arqueología, para limpieza y restauración.
Testimonio de ceremonias
Salazar también anunció la localización de un panel cuadrado de piedra de 100 libras de peso del mismo campo de juego, que está cubierto con bellas imágenes y jeroglíficos que retratan ceremonias de los reyes mayas.
Federico Fahsen, experto en interpretación de jeroglíficos mayas, se refirió al hallazgo como “una de las grandes obras maestras del arte maya descubiertas”.
El epigrafista dijo que las imágenes de los monarcas y el texto histórico están profunda y finamente esculpidos en alto relieve y que se preservaron milagrosamente.
El retablo muestra al soberano Taj presidiendo una ceremonia en la plaza real de la segunda capital de su territorio, en Machaquilá, a unos 40 kilómetros al norte de Cancuén. Aparece sentado en un trono, acompañado de un rey subordinado y otro oficial.
Este monumento data de las postrimerías del siglo XIII DC y, según Demarest, confirma la interpretación de Fahsen del poder que ejercía Taj en el valle del río La Pasión, en el actual Sayaxché.
Gobernante astuto
“En el tiempo en que la mayoría de otras grandes ciudades del mundo maya estaba declinando o colapsando, Taj expandió su reinado a través de alianzas, matrimonios reales y una política astuta”, explicó Demarest.
El juego de pelota maya era frecuentemente un evento político o religioso, más que un deporte en su concepción actual.
Se parecía al fútbol actual, pero los jugadores podían golpear el balón con las caderas, rodillas y codos.-AP.
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| Este retablo descubierto en Cancuén, Petén, muestra al soberano Taj Chan Ahk presidiendo una ceremonia en Machaquilá, la segunda capital de su territorio. Lo acompañan un rey subordinado y otro oficial. |
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