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Desarrollo, gracias a los dólares
Los dólares han cambiado la cara a varias comunidades de Concepción Las Minas.
Antiguas casas de adobe, en medio de polvorientos caminos, han dejado el espacio a elegantes construcciones que nada tienen que envidiarle a sectores exclusivos de la capital.
Viviendas de dos pisos, con vistosas fachadas y, al menos, un picop de modelo reciente aparcado al frente contrastan con las humildes viviendas de quienes no tienen familiares en Estados Unidos que les envíen dólares.
“Mi’jo se fue mojado hace 11 años, y mandó dólares para la casa”, cuenta Inés Cordero, mientras observa una amplia residencia con 14 habitaciones, en la aldea San Antonio.
Don Inés sostiene que tener lejos al mayor de sus hijos “ha valido la pena”, pues los frutos están a la vista.
“La única opción”
“De no viajar al Norte, uno no se supera”, reconoce Florinda Palma, vecina del lugar, quien construyó su casa con las remesas que le envía su esposo desde EE.UU.
“Allá sí se hace dinero”, agrega Adrián Chávez, otro lugareño. Y la historia se repite en las 12 aldeas y 63 caseríos del municipio.
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