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Adiós Rafael Pineda
Su trayectoria de más de 50 años incluye aproximadamente 100 montajes de teatro para adultos, niños y estudiantes
Por:
Ingrid Roldán
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| Rafael Pineda (1939-2004). |
El 26 de noviembre en la madrugada falleció el actor Rafael Pineda a causa de cáncer en los pulmones.
Su trayectoria de más de 50 años incluye aproximadamente 100 montajes de teatro para adultos, niños y estudiantes. También actuó en televisión, cine, radio y publicidad.
Cuando entraba en el escenario su voz y su presencia se hacían sentir. Comedia y tragedia se le daban bien, así quedó demostrado en sus actuaciones como Serrano Elías en Sopa de Cebolla y como R. Montt en El general no tiene quien lo inscriba, hasta su papel como asesino en La muerte y la doncella o un obispo perverso en Sacra conversación.
Dedicado al teatro
Rafael Pineda nació en 1939 en la ciudad de Guatemala. Sus primeras actuaciones fueron en un grupo de teatro en el templo de Candelaria.
Después participó en otro grupo del colegio Liceo Hispano Guatemalteco, de María de Sellarés.
Fue De Sellarés quien lo remitió con el actor y director Carlos Menkos Deká. Uno de sus primeros papeles fue en la obra Juan en la Hoguera.
Después ingresó al Teatro de Arte Universitario TAU como técnico. Con este grupo actuó en un par de obras. En esta época conoció a Rufino Amézquita, Manuel Ocampo y Domingo Tessier con quienes realizó varios proyectos.
Sus primeros papeles fueron en las obras Farsa y justicia del Señor Corregidor de Alejandro Casona y El largo viaje de regreso de O'neil.
En 1958 participó en una serie de teleteatros para canal 8 de Televisión Nacional, dirigidos por Menkos y Domingo Tessier, con el elenco del TAU.
Fue fundador del grupo G.A.R.A., en 1963 con Pablo Antonio del Cid y Rufino Amézquita, que tuvo su sede en el Conservatorio Nacional de Músic a.
En 1968 formó parte del grupo de teatro Los Comediantes, patrocinado por la Municipalidad.
Cuando se canceló el proyecto, Pineda empezó a trabajar como actor independiente.
Junto a Magnolia Morales, su esposa, fundó en 1986 Producciones Ciclorama con el propósito de montar obras de teatro para estudiantes y temporadas para niños. Utilizaban como sede el desaparecido Teatro Metropolitano.
Trabajó con grupos como Escenario 7-79, Teatro Producciones Candilejas, Escenográfica, grupo La Ermita y producciones Centauro, con directores como Manuel Lisandro Chávez, Guillermo Ramírez Valenzuela, Joam Solo y Fernando Juárez.
Actuó en la película mexicana El tuerto angustias.
Se recuerda de forma particular su actuación en obras como Zipacná, toma tu lanza, El Benemérito Pueblo de Villabuena y El Señor Presidente.
Uno de sus personajes más recordados es el de Santa Claus en la obra El taller de Santa.
Sacra Conversación le valió una nominación al premio Muni a mejor actor y por La Muerte y la doncella ganó el Copinol de Oro a mejor actor del Festival Internacional de Teatro en El Salvador.
Con esta obra fueron de gira a Centroamérica y Venezuela.
Actuó en el monólogo La historia del tigre, de Darío Fo, dirigido por Adán Sandoval, y fue presentado en Guatemala y en Francia.
La última obra en la que actuó fue Así que se vaya, dirigida por Ramírez Valenzuela en el Teatro Las Américas, en septiembre de este año.
El 5 de octubre pasado varios artistas se unieron para ofrecerle un homenaje al actor amigo. El viernes se apagaron por última vez las luces de su escenario.
Actriz: Patricia Orantes
“Era el más grande actor y compañero, el más caballero, generoso. De una generosidad sin límites. Regalaba siempre algo con su actitud, con su accionar dentro y fuera del escenario. Era el más querido de todos”.
Director: Guillermo Ramírez Valenzuela
“Rafa antes que todo era un buen amigo en el teatro. No conozco a nadie que hable mal de él.
Era un excelente ser humano y un extraordinario actor. A pesar de que su salud se deterioraba seguía adelante.
La última fue Así que se vaya y una semana después del estreno el médico le confirmó que tenía cáncer y aún así siguió con la temporada. Guatemala pierde además de un buen actor, un extraordinario ser humano”.
Actriz: Mónica Sarmientos
“Yo creo que todo el mundo está muy consternado no sólo por el hecho de perder al gran actor, al amigo, al maestro. Perder al ser humano tan grandioso que era. Rafa siempre va a estar vivo, siempre se le va a recordar con amor. El amor que dio le regresó. En lo personal tuve la dicha de trabajar varias obras y ser buenos amigos. Eso me llena de orgullo”.
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