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Centro comercial de alto valor
Lo que al principio motivó una serie de violentos enfrentamientos entre vendedores y autoridades, ahora es un centro de movimiento comercial, con un flujo de Q485 millones al mes
Por:
Alberto Ramírez
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| El derrumbe ocurrido en la vía de acceso a la Cenma obligó a los comerciantes a sacar sus ventas del sector. Foto Prensa Libre: Mynor De León. |
Hace cuatro años, pocos apostaban por el éxito del traslado de las ventas mayoristas de verdura de La Terminal, zona 4, a la Central de Mayoreo (Cenma). Hoy, sin embargo, ésta se ha convertido en un comercio con un millonario movimiento económico.
Después de varios meses de protestas y disturbios (con cauda de un vendedor muerto, decenas de heridos e intoxicados, en el 2000), los vendedores de La Terminal se resignaron a que los mayoristas fueran trasladados a la Cenma, ubicada en territorio de Villa Nueva.
“En la Terminal sólo podía vender una o dos camionadas de tomate. Aquí negocio de seis a ocho camionadas de producto en un solo día”, comenta Orlando Hernández, “un tomatero mayorista de verdad”, según sus palabras.
En La Terminal, Hernández no tenía contacto con el consumidor, por lo que, debido a los intermediarios, los precios se distorsionaban. En la Cenma, en cambio, el negocio se hace directamente con el consumidor final, reconoce.
Un camión o una libra
En la Cenma se puede comprar desde una camionada de verdura, hasta una caja de tomate o una libra de verdura.
La actividad comercial es constante de día y de noche. Con camiones y picops entrando y saliendo, las negociaciones se hacen con dinero en efectivo, relatan los inquilinos. “Lo que más me tranquiliza es la seguridad del lugar”, indica Juana Toc, vendedora minorista.
Ese movimiento ha obligado a las autoridades a poner a la disposición de los comerciantes un Centro de Contactos. “En él pueden negociar por la Internet”, explica el encargado Herber Arias.
“Poco a poco, los vendedores de La Terminal se irán a la Cenma, por la seguridad.
Lo más importante es que los 46 mil vehículos mensuales que llegan a este comercial ya no van a la zona 4, donde causaban serios congestionamientos”, apunta el secretario municipal, Héctor Cifuentes.
Ahora, autoridades ediles y vendedores se preparan para ampliar la Cenma. El proyecto contempla un área con aparatos de refrigeración, para carnicerías y venta de mariscos.
Temores
El reciente derrumbe en el acceso al Cenma, a causa de las lluvias, provocó intranquilidad entre los vendedores, por el riesgo de quedar aislados con sus productos. Muchos sacaron sus ventas a la ruta al Pacífico.
“No perdimos mucho, pues nuestros clientes siempre nos buscaron; ahora que se abrió una ruta alterna las ventas volvieron a la normalidad”, expresa el comerciante Juan Fernández.
La comuna piensa en la posibilidad de abrir otro acceso temporal para comunicar a la Cenma con la avenida Petapa. “Eso nos daría más tranquilidad”, agrega Orlando Hernández.
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