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El TLC es un fallido modelo
Legisladores discuten pros y contras
Washington /.-El Tratado de Libre Comercio (TLC) con Centroamérica y República Dominicana es un fallido modelo económico que aumentará el déficit y la pérdida de empleos en EE.UU., por lo que el Congreso debe rechazarlo, pidieron ayer los detractores del pacto.
En vísperas de la primera audiencia sobre el TLC en la Cámara de Representantes, un surtido grupo de legisladores demócratas y republicanos, sindicalistas y empresarios vaticinó que, pese a la retórica de la Casa Blanca, el pacto será rechazado porque perjudica a la economía.
En conferencia de prensa, estos legisladores señalaron que si el TLC fuese llevado a votación hoy mismo, no obtendría los votos suficientes para su ratificación.
Explicaron que, en la Cámara de Representantes, unos 195 demócratas y alrededor de 60 republicanos se oponen al acuerdo.
El legislador demócrata Sherrod Brown señaló que en 1992, dos años antes de entrar en vigor el TLC con México y Canadá, el déficit comercial de EE.UU. era de unos US$39 mil millones, cifra que saltó a cerca de US$618 mil millones en 2004.
Ponen ejemplo TLCAN
El TLC con Centroamérica y República Dominicana, tal como fue suscrito en mayo de 2004, mantendrá “esta peligrosa tendencia”, advirtió Brown, tras enfatizar que el convenio languidece en el Congreso porque no es tan bueno como lo pintan.
Brown recurrió además a las consabidas quejas de que este TLC ofrece más de las mismas fallidas recetas para la liberalización comercial y el aumento de trabajos e inversiones, que fueron prometidas por el acuerdo con México y Canadá (TLCAN).
El TLCAN, ha causado la pérdida de más de un millón de trabajos en EE.UU., mientras que en México los salarios se han estancando y este nuevo TLC no será distinto, según afirmó Brown.
Los demócratas, en su mayoría, se quejan de que los pactos comerciales como este benefician más a las grandes empresas en detrimento de los trabajadores, que pierden sus empleos cuando las compañías se trasladan a países con mano de obra más barata.
En ese sentido, los detractores del pacto, incluyendo sindicatos y grupos no gubernamentales, tampoco están convencidos de que los países centroamericanos vayan a mejorar sus leyes laborales.
Republicanos también
La resistencia al tratado viene también de sectores republicanos en estados azucareros y textiles que, aunque fieles creyentes de la magia del libre mercado, ven en una amenaza.
En Montana, donde la industria azucarera emplea a más de 3 mil 200 personas y genera unos US$188 millones al año, la oposición viene de los principales gremios de granjeros que temen el cierre de fábricas e ingenios.
La meta de los republicanos, que controlan ambas cámaras del Congreso, es llevar a votación el tratado en mayo pero, a juzgar por la intensificación del debate, lo más probable es que tenga lugar en julio, según los analistas.-EFE.
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