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Energice su salud
El masaje japonés tiene efectos positivos
Por:
Margarita Pacay
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| Ayuda a combatir el insomnio, trastornos nerviosos, dolores de espalda y cuello, así como a relajar el cuerpo y la mente. |
¿Tiene dolores musculares?, ¿se mantiene estresado?, ¿le cuesta conciliar el sueño? Una terapia de masaje japonés le puede beneficiar.
Esta técnica tiene efectos positivos en los problemas de artritis, circulación, migrañas, acumulación de toxinas.
Además ayuda a combatir el insomnio, trastornos nerviosos, dolores de espalda y cuello, así como a relajar el cuerpo y la mente.
¿En qué consiste?
Con los dedos y palmas de las manos o pies, codos y rodillas, el masajista ejerce presión en distintos puntos o canales energéticos del cuerpo.
Son los mismos meridianos que estableció la medicina tradicional china para sentar las bases de la milenaria acupuntura, explica el terapista polaco Piotr Posadzki de la Asociación Cultural Nueva Acrópolis.
A su vez, explica que muchas enfermedades ocurren porque se concentra o se carece de energía en determinadas áreas del organismo, entonces se buscan los canales que estén conectados con la zona afectada y se desbloquea a través del masaje.
La fuerza se ejerce de manera constante sobre cada punto de tres a cinco segundos de forma gradual para no producir dolor y debe adaptarse a cada paciente.
Cuando se trabaja en los músculos y los tejidos blandos se estimulan los nervios, y aumenta la circulación de la sangre, lo que provoca una buena relajación y oxigenación, señala la sicóloga clínica Rosario Sim.
Visión tradicional
Desde el punto de vista de la medicina occidental, el proceso de la efectividad o impacto de los masajes se interpreta como la producción de corrientes electroquímicas, ya que por lo general las terminaciones nerviosas están conectadas a nervios periféricos, los cuales hacen relevo en la médula espinal y esos estímulos pueden facilitar la despolarización de otros nervios adyacentes en áreas muy próximas a la médula.
Para llegar al final a algún órgano o segmento, indica el médico internista Omar Sandoval, director de la clínica holística Medicina Psicosomática.
Contraindicaciones
Hay que tomar en cuenta que no para todos puede llegar a ser efectiva dicha terapia. Por ejemplo, los pacientes que ingieran medicamentos anticoagulantes, podrían sufrir hemorragias superficiales o internas por la presión o frote al que pueden estar sujetos los tejidos, agrega Sandoval.
Además, existen áreas del cuerpo muy delicadas, y en personas susceptibles, un masaje vigoroso podría causar lo que se conoce como reflejo vago vagal y desencadenar un paro cardiorrespiratorio, son casos extremos, pero no excluyentes.
Tampoco debe efectuarse cuando hay fiebre alta debido al gran consumo energético que el organismo tiene, ni en casos de fracturas recientes de huesos o infecciones de la piel.
En las mujeres embarazadas no debe tocarse el abdomen después del tercer mes.
Por ello es ideal que su médico sea quien avale el tipo de masaje que desee practicarse, y a la hora de aprobarlo, verificar que quien se lo haga sea profesional en la técnica y tenga su respectiva certificación.
Los números telefónicos de los profesionales entrevistados son: sicóloga Rosario Sim 5204-5820; terapista Piotr Posadzki 2232-8216; Dr. Omar Sandoval 2360-2783.
Salud: Recomendaciones
Cuando reciba la terapia debe estar en ayuno de dos horas.
Es importante que se concentre y relaje.
Cerciórese que la camilla esté segura, también puede optar hacerlo en el suelo.
La terapia le da la opción de quedarse con ropa liviana (playera y pants ) o con ropa íntima.
Según como se sienta bien.
Por lo general dura una hora.
Puede requerir cinco o más sesiones. Cada caso es individual.
Antecedentes: Historia
En China, India y Japón surgen los primeros conocimientos del masaje. En particular el japonés o shiatsu, tal como se plantea en la actualidad, es bastante reciente, aproximadamente data de unos 200 años, y se relaciona al antiguo método del “anma”, que literalmente quiere decir presionar, frotar o quitar.
Se basa en los conceptos de “ho” (dar energía) y “sha” (quitar energía), indica la sicóloga Rosario Sim.
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