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Economía para Todos: Presupuesto del Estado 2006
Por:
José Molina
Opinión
El Presupuesto Nacional de Ingresos y Egresos del Estado 2006, Decreto del Congreso 92-2005, fue aprobado la semana pasada.
Como es usual, se aprueba en el último instante del período ordinario de sesiones de los diputados reunidos en el Congreso, y es más elevado que el del año anterior.
Era previsible que el déficit fiscal en relación al Producto Interno Bruto (PIB) fuese mayor que el 1.8 por ciento de 2005. Llegará a 2.5 por ciento, debido al aumento de gastos para atender la reconstrucción del país afectado por el paso del huracán Stan.
La razón déficit fiscal/PIB es un indicador que se utiliza mundialmente para conocer la salud fiscal de un país.
En la Unión Europea, cuando llega a 2 por ciento es señal amarilla. Al llegar a 3 por ciento es señal roja, y el país está obligado a adoptar medidas de saneamiento económico.
El Gobierno estadounidense tiene un indicador más dramático, debido a los gastos de la guerra en Irak y a la reducción de impuestos.
En Guatemala un déficit superior al 2 por ciento es aceptable por una sola vez debido al huracán Stan.
Destinos específicos
La Constitución Política de la República que para efectos presupuestarios entró en vigor en 1986, establece destinos fijos en casi el 25 por ciento de sus ingresos.
De cada Q100, diez los destina a las municipalidades (10 por ciento más el IVA Paz), cinco quetzales para la Universidad de San Carlos, Q3 para el deporte, Q2 para la Corte Suprema de Justicia, y cincuenta centavos para la Corte de Constitucionalidad, entre otros.
Además, otros impuestos tienen destinos específicos. El impuesto a las bebidas alcohólicas destina anualmente el 15 por ciento para anticonceptivos artificiales, manuales y químicos, equivalentes a Q55 millones.
El aumento del 10 al 12 por ciento del IVA, denominado IVA Paz, se destina a las municipalidades, en razón inversa a su tamaño. Mientras más pequeña, recibe más.
Por esos destinos fijos es que es muy difícil aumentar el presupuesto de Educación, porque por cada nuevo Quetzal de impuestos adicionales, los destinos ya están comprometidos.
El presupuesto 2006 se financia con deuda pública, tanto interna como externa. Ha sido una trayectoria desde 2000, de aumentar dicha deuda en US$1 mil millones por año.
Los ingresos por deuda pública son parte del déficit fiscal, al igual que el uso que se hará en 2006 de los depósitos provenientes de las privatizaciones. Lo que aquel indicador señala es que el porcentaje correspondiente, convertido a quetzales, es la cantidad de dinero que no es financiada con dinero fresco vía impuestos.
La deuda pública aumentará gradualmente del actual 20 por ciento del PIB. Aun cuando es el indicador más bajo de América Latina, no significa que endeudarse sea una política financiera apropiada.
Las retenciones del IVA
El Organismo Ejecutivo presentó un proyecto de ley al Congreso de la República para efectuar retenciones del IVA a través de aquellos contribuyentes que son agentes retenedores de ese impuesto. Dicho proyecto había sido también presentado a inicios del 2004, y no prosperó.
Es una asignatura pendiente.
El huracán Stan
Con la aprobación de los Megaproyectos, la Transversal del Norte y el Anillo Metropolitano de la Ciudad de Guatemala, el Gobierno logró dar vía libre a dos grandes proyectos que no podían ser financiados por el presupuesto ordinario 2006.
El huracán Stan causó daños y pérdidas por casi US$1 mil millones, equivalente al 3.4 por ciento del PIB.
Los daños fueron de Q3 mil 160 millones (US$415 millones), y pérdidas irrecuperables por Q4 mil 313 millones (US$587 millones).
El presupuesto 2006 incluye una partida presupuestaria por Q1 mil 500 millones (US$197 millones). Lo gastado en 2005 se estima en Q761 millones (US$100 millones). Entre ambos cubren el 71 por ciento de los daños.
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