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Fervor religioso en el día de Guadalupe
Por:
Corresponsales
De la mano o en brazos de sus padres, millares de niños vestidos de indígenas fueron llevados ayer ante el altar de la Virgen de Guadalupe, como parte de una tradición religiosa que se lleva a cabo cada 12 de diciembre.
El centro de atención fueron los niños que vistieron multicolores trajes típicos, para imitar al indígena mexicano Juan Diego, a quien se le apareció la Virgen de Guadalupe en el siglo XVI.
La costumbre indica que los niños deben ser llevados durante siete años ante la Virgen, a quien le piden protección.
Ella es nuestra Madre Divina, la Reina del Universo, que nos protege a todos sus hijos, así como cuidó al Hijo de Dios, indicaron feligreses entrevistados en iglesias de Quetzaltenango, Chimaltenango, Santa Rosa, Alta Verapaz y otros departamentos del país.
Fuerte presencia de creyentes rezó ante la Virgen, expresó Carlos Ibáñez, párroco de la Catedral de Quetzaltenango.
Historia
Según el escrito del aborigen Nican Mophua, un sábado de 1531 a principios de diciembre, un indígena llamado Juan Diego se dirigía de madrugada a la ciudad de México para asistir a la misa y a sus clases de catecismo. Al llegar al pie del cerro Tepeyac escuchó una voz que le llamaba, y al escalar se le apareció una señora de apariencia sobrenatural que le dijo: “...Yo soy la siempre Virgen Santa María, Madre del verdadero Dios, por quien se vive...”.
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