Logo

Guatemala, jueves 13 de enero de 2005

img
img
img
img
img
Ejemplo: dd/mm/aa
img img
logologo
img img
img img img Guatemala, jueves 13 de enero de 2005 img img imgimg
spacer
img img

Opinión

HORIZONTES
Ya casi un año

El cambio en el Ejército no ha sido bien ponderado.
Por: Francisco Beltranena.

Nos encontramos en el último día de la gestión del primer año del gobierno que encabezan el presidente Óscar Berger y el vicepresidente Eduardo Stein. Por este motivo fui invitado el día de ayer, junto a un grupo de dilectos periodistas y columnistas de prensa, a la Casa Presidencial.

Tenía casi seis meses de no ver al presidente Berger y me dio la impresión de que estaba muy bien. No obstante, su rostro mostraba la preocupación que seguramente los incidentes del martes pasado en Los Encuentros y la huelga de controladores de tráfico aéreo (entre Dios sabe qué cuántas otras cosas) le estaban provocando.

El inventor de los anteojos bifocales, constitucionalista y padre fundador de los Estados Unidos entre las enseñanzas que nos dejó fue que “la felicidad humana no se logra con grandes golpes de suerte, que ocurren muy raras veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días”.

Otro prohombre de la misma época de Benjamín Franklin, Thomas Jefferson, también practicaba las enseñanzas calvinistas de la laboriosidad como fuente de la buena suerte y decía: “Soy un gran creyente en la suerte; cuanto más duro trabajo, más suerte tengo”.

¿Cuántos años no se pasaron los caficultores guatemaltecos esperando una helada en el Brasil que cambiara los precios del café y los sacara de sus penurias? Y peor aún, ¿cuántos años nos hemos pasado los guatemaltecos esperando un golpe de suerte que cambie las cosas y podamos vivir mejor? ¿Será posible que hasta hayamos confiado en que “el Conejo ”nos la cambiaría por aquello del “conejo de la suerte”?

El problema que yo miro, es que como el mismo presidente dijera cuando cumplió sus primeros seis meses, su trabajo ha sido de apagafuegos, casi de bombero. Los frentes que tiene abiertos son muchos y la capacidad y recursos de su equipo de gobierno son sobrepasados por las crisis de gobernabilidad que constantemente enfrenta.

Si no es en el campo interno lo es en el externo; si no lo es el campo de la seguridad ciudadana, lo es en el campo económico o financiero; si no es en el campo internacional, lo es en campo jurídico. Su trabajo más parece el de un barreminas que trata de desactivar las aguas minadas que le dejaron sus antecesores y algunas que han sido colocadas por algunos funcionarios de su propio gobierno.

Me preocupa profundamente el hecho de que las cosas no caminen con relativa simplicidad para el gobierno del presidente Berger. Creo que así como el 2005 puede ser el año en que las cosas tomen un mejor rumbo y mejoren, también podría ser uno en el que las cosas se acaben por descomponer.

Quiero ser optimista y pensar que la suerte de Guatemala va a cambiar porque vamos a trabajar para cambiarla. Espero que el presidente Berger no me defraude en la confianza que en ésta expreso por él y que pueda decir: “Cuanto más duro trabajo, más suerte tengo”.

¡Hasta la próxima!.

Además, en esta sección:

 

Copyright © 2000 - 2007 Prensa Libre, S.A. Derechos Reservados.
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.

 

img img
spacer
Ciudad Guatemala
15°C Min, 24°C Max
Principalmente soleado.
 
img
img

US$1.00 Q 7.62134

img
img