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EDITORIAL Costo social de medida edilicia
La ausencia de medidas integrales en el desarrollo del plan de reordenamiento del transporte en la capital se ha convertido en un dolor de cabeza para las personas de escasos recursos, las que por su misma condición carecen de vehículo propio para subsanar los inconvenientes de verse privados de su medio de locomoción.
Sería insensato objetar la necesidad de restringir la circulación de los autobuses extraurbanos en el centro de la capital, previsto en el denominado Plan Metrópoli 2010, porque esa actividad constituye uno de los motivos de la saturación de vehículos y del caos en el tránsito, además de ser fuente de otros problemas, como la contaminación por el humo que expelen.
Indudablemente, se trata de una disposición bien intencionada y circunscrita a la modernidad en el ámbito del transporte, que llegó hace mucho tiempo a numerosas metrópolis, especialmente en países desarrollados.
Sin embargo, se critica que se trate de una disposición fragmentada, por no ir acompañada de opciones para los usuarios. Debido a ello, las personas procedentes de Boca del Monte y Villa Canales deben caminar grandes distancias en busca de transporte, pagar más y exponerse a riesgos y molestias como el sol y la lluvia o la criminalidad. Tampoco pensó la municipalidad en las necesidades de discapacitados, ancianos y niños.
Molestan, asimismo, las respuestas arrogantes frente a las inquietudes, las demandas y los reclamos de los afectados, en lugar de exponer, con respeto a la dignidad humana, los criterios técnicos que sustenten la medida. La municipalidad, como expresión del poder local, debe recordar que sólo es depositaria de la soberanía ciudadana.
Por esa representación, es inconveniente tratar en forma peyorativa y displicente las necesidades de quienes viven fuera de los límites de la capital, no sólo por su condición de seres humanos, sino porque se debe considerar las razones que los obligan a vivir fuera de la ciudad, como la falta de espacio o la imposibilidad económica de comprar o alquilar vivienda en la capital.
Debido a la macrocefalia urbanística propia del país, un alto porcentaje de la industria y los servicios se concentran en la capital, por lo cual es explicable que los guatemaltecos busquen en ella las oportunidades de subsistencia inexistentes en sus pueblos.
Ver la realidad social desde la perspectiva de las víctimas resulta siempre de beneficio para dar a los componentes de la obra física el contenido social que la humanice y, ante todo, la convierta en medio eficaz para resolver necesidades.
Según la comuna, en abril quedará totalmente vedado el ingreso de autobuses extraurbanos a la ciudad. Si se hace como ahora, el ayuntamiento estará atizando un fuego peligroso en un ambiente social volátil, en el que se sabe dónde comienzan las expresiones de inconformidad, pero no dónde terminan.
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