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Hacen negocio con imágenes religiosos
La comercialización de piezas promueve la sustracción ilícita
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| El Arcángel San Miguel es de madera policromada, de 1.18 metros de altura. |
Por Fredy López Yuman
El patrimonio histórico, cultural y religioso no se escapa de la inseguridad que se vive en Guatemala. La comercialización de éstas piezas hace que la sustracción ilícita sea más frecuente.
No obstante, el 9 de febrero pasado, se realizó uno de los decomisos más grandes de aproximadamente 373 piezas religiosas y preshispánicas, en dos negocios de Chichicastenango, Quiché, tres esculturas del siglo XIX, San Miguel Arcángel y dos ángeles tallados en madera policromada, fueron robadas de la iglesia de Cubulco, Baja Verapaz. Además, del Hospital Regional de Quetzaltenango desapareció San Rafael Arcángel, una imagen de madera y vidrio, del período hispánico.
La desaparición de las cuatro piezas la dio a conocer Fernando Paniagua, jefe de la Sección de Bienes Culturales del Ministerio de Cultura y Deportes. Los vecinos de ambas comunidades se encargaron de presentar las denuncias correspondientes en el Ministerio Público.
“Esto provocó una pérdida al patrimonio histórico y cultural, porque son piezas hispánicas del siglo XVIII”, afirma Paniagua.
Prevención
“El registro, tanto de piezas arqueológicas como de imaginería religiosa, permite una mejor investigación cuando ocurre un robo”, señala Óscar Mora, encargado de la unidad de control del tráfico ilícito del patrimonio cultural.
Según él, las acciones para prevenir este tipo de hechos se enfocan a capacitar a la Policía Nacional Civil en la identificación de estas piezas y ejercer control en los puestos aduanales: aeropuertos y fronteras.
“El robo de la imaginería es una pérdida doble, pues tiene un valor de fe y sentimental para los feligreses, además del artístico”, argumenta el sacerdote Francisco Ortega, secretario pastoral de Comunicación de la Conferencia Episcopal de Guatemala (CEG).
Estos robos no son un problema actual. Desde 1979, cuando se registró el primer hecho, 600 piezas religiosas han sido sustraídas, entre ellas, pinturas, esculturas y piezas de platería.
Los bienes culturales del país, entre los cuales figuran la imaginería religiosa, están contemplados en la Ley para la Protección del Patrimonio Cultural de la Nación.
En el caso del decomiso efectuado en Chichicastenango, no hubo captura de supuestos responsables.
Al rescate
La semana recién pasada, por iniciativa del cardenal Rodolfo Quezada Toruño, se inauguró el museo de imaginería religiosa de la Catedral y el Arzobispado, que cuenta con piezas debidamente registradas en el Ministerio de Cultura y Deporte.
“Con esto se busca un mejor control del patrimonio de la Iglesia, el cual, además, le pertenece al pueblo”, enfatiza Ortega.
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