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DE MIS NOTAS Congestión y caos de la carretera a El Salvador
Coro o Arzú: la congestión está en sus manos.
Por:
Alfred Kaltschmitt
De entrada me abrogo la representación de los más de 200 mil ciudadanos que vivimos en la carretera a El Salvador. Y no estoy hablando de las mega atascazones que hemos venido experimentando por las construcciones de los pasos a desnivel. Esas las toleramos con estoica resignación. Hablo de congestionamientos por causas perfectamente remediables.
Me ubico dentro de nuestros vehículos, cada mañana y cada tarde, exudando impaciencia, desesperación, e incluso ira, en el vía crucis diario de ese trayecto en el que pasamos un promedio de una hora de ida y otra de vuelta.
Esto, si todo esta normalmente “malo”, y el doble, si todo esta “muy malo”, porque hubo un pequeño accidente y los conductores no quieren mover los vehículos de en medio de la carretera “para no estorbar la escena del crimen” de los ajustadores de seguros. Y en caso de que hubo un accidente mayor con heridos o muertos, olvídese, no podrá llegar a su destino y el retraso será aun mayor, como está sucediendo con creciente frecuencia.
La mayoría de las veces es un vehículo que se quedó sin combustible o tuvo algún desperfecto mecánico, pero no le da “la maceta” para hacerlo a un lado y permitir el paso expedito del tráfico.
O un accidente menor entre dos vehículos -y por esa costumbre que nadie entiende de dónde fregados salió-, los conductores no los mueven de en medio de la carretera esperando que lleguen los ajustadores.
¿Quién inicio tal costumbre es un misterio que quedará en registrado en los anales de la estupidez motorizada, pero me luce que en tal práctica están involucradas algunas aseguradoras, que dentro de la documentación de la póliza, incluyen instrucciones de “no mueva su vehículo, ni dé declaraciones”, etc. etc.
Pero el punto es que los miles de afectados ya nos cansamos de desperdiciar nuestra vidas en medio de congestionamientos y desearíamos que de alguna manera se aliviaran las congestiones de tráfico en esa carretera utilizando el sentido común y las ideas prácticas.
Mientras estuve en uno de esas infernales “atascazones” recientemente tuve tiempo para elucubrar una idea que puede ayudar sustancialmente a disminuir las congestiones, utilizando a dos policías motorizados y equipados con radiotransmisores, que deberían ser destacados en forma permanente en esa carretera, pero delimitando su radio de acción desde el cruce a Fraijanes hasta el Centro Comercial La Pradera.
Ambos agentes podrían movilizarse rápidamente utilizando el carril auxiliar angosto para llegar hasta el lugar de la congestión, determinar la causa y solucionar el problema, sea moviendo hacia un lado los vehículos, o dirigiendo el tráfico para expeditar el paso.
Es una idea simple, económica y práctica, pero ante todo, factible de implementar. Más importante, es considerar el impacto económico que tiene un congestionamiento. Por ejemplo, si 200 mil personas pierden 1 hora adicional de su tiempo a razón de 35 quetzales la hora, -asumiendo que la mayoría de las personas de esa zona son de cierto poder adquisitivo y tienen un salario promedio de Q8,000 mensuales- la pérdida neta en horas/hombre es de 7 millones de quetzales por hora.
Si se le suma a esto el costo de combustible, depreciación de vehículo, costo del atraso de transporte pesado, costo de la pérdida de hora/hombre de las otras decenas de miles de personas que viven en San José Pinula, Fraijanes, etc, la pérdida neta aumenta aun más.
El alcalde de la ciudad debería darnos una manita a pesar del problema de jurisdiccionalidad que está librando legalmente contra el alcalde de Santa Catarina ante la Corte de Constitucionalidad. En el ínterin nos “está llevando la tristeza” porque ninguno de los dos está haciendo algo por resolver el problema.
Coro o Arzú, la congestión está en sus manos.
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