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Vitamina “K“
Antioxidante por naturaleza
Por:
Patricia Orellana
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| También se adquiere de forma natural a través de espárragos, col de bruselas, repollo, coliflor, yema de huevo, centeno, espinaca, soya y trigo, entre otros. |
Es útil para la coagulación de la sangre y al igual que las vitaminas A, D y E es liposoluble, lo que significa que el cuerpo por sí solo no la diluye. De allí que no hay que saturarlo.
Se almacena en los tejidos, hígado y grasa, y necesita de la presencia de la bilis para que el organismo la metabolice.
Por ser beneficiosa para la coagulación, su acción previene las hemorragias, afirma el dermatólogo Horacio Paredes. Pero también están tomando auge sus propiedades antioxidantes a las que poco se les ha prestado atención.
Recientes estudios han demostrado que estos principios están presentes y en mayores concentraciones que en la vitamina C y E.
Esto ayuda a que haya una eficiente regeneración de los tejidos y las células. De esa forma, la piel se mantiene joven y tersa gracias a que todos los procesos del organismo funcionan mejor, asegura el médico y especialista en nutrición humana Vinicio Velásquez Monge de la Clínica de Nutrición Aplicada.
Y es que si el hígado tiene una buena recepción de ésta, las personas manifestarán buena salud y vitalidad, pues éste se encarga de la desintoxicación de elementos presentes en medicamentos, alimentos, etc.
Asimismo tiene la capacidad de filtrar cerca de un litro de sangre por minuto, de secretar la bilis necesaria para la absorción de las sustancias solubles en grasas y en asimilar carbohidratos, nutrientes, proteínas, y otras vitaminas y minerales que son indispensables para el buen desarrollo del ser humano.
Funciones de las vitaminas
Éstas son moléculas orgánicas indispensables para el adecuado funcionamiento del organismo.
No existe ningún alimento que las contenga en conjunto, sin embargo, la posee más de alguno, aunque sea en mínimas cantidades.
Además son fundamentales para que el cuerpo asimile y aproveche la energía que necesita y que le aportan otros nutrientes presentes en la dieta como hidratos de carbono, lípidos y proteínas.
Por si fuera poco, ayudan a regular el sistema nervioso e intervienen en los procesos de formación de material genético, proteínas, glóbulos rojos y hormonas. Por lo tanto, su consumo diario desde la niñez es vital para el sano desarrollo físico, explican los profesionales consultados.
Clasificación
Existen tres formas de vitamina K: K1, K2 y K3.
La primera proviene de vegetales de hoja oscura, los aceites vegetales, alfalfa, tomates, cereales integrales y el hígado.
También se adquiere de forma natural a través de espárragos, col de bruselas, repollo, coliflor, yema de huevo, centeno, espinaca, soya y trigo, entre otros.
La segunda es producida por las bacterias a nivel del intestino.
La tercera es sintética, pero más poderosa que las anteriores, y por medio de suplementos compuestos, se les administra a personas que no asimilan bien los alimentos, sobre todo las grasas y eso provoca que no absorban suficientes cantidades de vitamina K1, añade Velásquez.
Sus fuentes
Aunque se adquiere de forma natural a través de los vegetales mencionados. También los obtiene por medio de la ingestión de complementos alimenticios.
Pero tenga presente que si no están prescritos por un médico, no se recomienda ya que será muy difícil su disolución y se concentrarán en el hígado, lo cual ocasionará dificultades para su correcto funcionamiento.
Huesos firmes
Cuando el calcio interactúa con alguna proteína, la vitamina K también influye en la reabsorción de éste, por medio del riñón.
Por lo tanto, el óptimo desarrollo y fortalecimiento de los huesos son óptimos, lo que previene la osteoporosis, indica Vivian Urcuyo, quien tiene conocimientos en medicina biológica.
De tal manera que si su obtención es de forma natural y adecuada (100 a 300 micro miligramos diarios), el individuo tendrá una mejor condición y evolución ósea.
Por ejemplo, media taza de cereal contiene 85 micro miligramos, y una onza de hígado, 42, comenta Urcuyo.
Déficit
Debido a que la vitamina K se requiere para la producción de pro tombina en la sangre, una sustancia indispensable para la coagulación y formación de tejido óseo, su carencia -aunque por lo general no ocurre- puede provocar hemorragias o fragilidad capilar.
Algunos antibióticos que incluyen anticoagulantes y antiepilépticos podrían inhibirse, lo cual se manifestará con manchas rojas, o algunas lteraciones óseas a mediano o largo plazo.
En la cosmética
La vitamina K constituye un nuevo aliado de la belleza, ya que al ser procesada en crema y junto a elementos activos como la vitamina E, sábila, aceite de lavanda, entre otros, se obtienen excelentes resultados. Se ha observado que ayuda a la cicatrización y a que los hematomas se desvanezcan de forma paulatina.
También existen productos específicos con dosis altas de ésta para tratar la cuperosis (venitas de araña), ya que se cree que el origen de éstas puede deberse a una deficiente circulación, al aplicarse el ungüento de forma sistematizada se perciben cambios favorables.
Precaución
Absténgase de la ingestión de esta vitamina si es alérgico (a) a cualquier otro medicamento; si está embarazada o piensa concebir un hijo durante el empleo de la misma; si está dando lactancia materna; si está usando ácido acetohidroxámico, anticoagulantes (diluyentes de la sangre), dapsona, furazolidona, metildopa, nitrofurantoína, antidiabéticos orales, primaquina, procainamida, quinidina, quinina, sulfonamidas o sulfoxona; o si sufre algún trastorno hepático.
LOS NÚMEROS TELEFÓNICOS DE LOS PROFESIONALES ENTREVISTADOS SON:
Vinicio Velásquez Monge: 2338-0107.
Vivian Urcuyo: 2368-3130
Horacio Paredes: 2332-4690.
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