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Buenos modales
En una sociedad que privilegia la imagen, y sobre todo la personal, el protocolo social debe ser una herramienta más en cualquier ocasión.
Aquí, algunas recomendaciones para guiarse en situaciones cotidianas, más que nada de tipo laboral.
En el trabajo
Cualquiera sea su puesto, usted está representando a su empresa. Cuando un cliente se comunique con usted, muéstrese dispuesto a colaborar aunque no sea la persona encargada de darle una solución.
Conteste a todas las llamadas que le hagan cuando no se encuentre en la oficina.
Responda los e-mails en señal de que han llegado, aunque todavía no pueda enviar una respuesta concreta. Luego, intente remitirla a la brevedad.
Cuando ingrese en una sala para una reunión, espere a que quien lo ha citado le ofrezca un asiento o le indique dónde ubicarse.
Entregue su tarjeta comercial sólo al finalizar el encuentro, indicando que allí deja sus datos de contacto.
Preséntese siempre utilizando su nombre y apellido, y si es necesario, agregue también a qué empresa pertenece.
Uso del teléfono
Cuando llame, salude a quien lo atiende, y sólo después pregunte por quien está buscando.
Responda los llamados que encuentre en su contestador en un tiempo considerable.
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