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Molestos por ruido de iglesias evangélicas
Por:
Gema Palencia
Los cantos y oraciones de los fieles evangélicos no sólo llegan a oídos de Dios. Quienes viven cerca de las iglesias tienen que escuchar las alabanzas, que a veces duran hasta las 11 de la noche, y en otros casos, mucho más tarde.
A la familia Hernández, el ruido de los cánticos la despierta los domingos a las 8 horas. Apenas un metro separa su residencia de la iglesia evangélica Casa de Jehová Dios, en la colonia Morse, zona 21.
Los vecinos han denunciado el problema en la Gobernación Departamental y el Ministerio de Medio Ambiente, pero aseguran que el ruido no cesa. “Respetamos su religión, pero que no molesten a los demás; no podemos ni dormir”, explicaron.
El pastor de la referida iglesia, Julio Arenales, reconoce que ya han sido notificados por las autoridades y que están tomando medidas para solucionar el problema.
No es la única queja por este motivo. En lo que va del año, en la Gobernación Departamental de Guatemala vecinos han presentado 60 denuncias.
El teléfono 1551, de la Municipalidad de Guatemala, también es válvula de escape para los molestos residentes.
Entre tres y cinco personas llaman cada día para denunciar el ruido que generan esas iglesias, dijo Enrique Montano, vocero de la comuna.
En diálogo
La Gobernación Departamental es la responsable de controlar los niveles de ruido en los establecimientos públicos.
Por ahora no ha impuesto ninguna sanción y ha creado una comisión con representantes de la Alianza Evangélica, para intentar solucionar el problema.
“Si después de ser notificados no responden, entonces tendremos que sancionarlos”, afirmó Édgar Cifuentes, asesor de la Gobernación. Las multas por exceso de ruido van de Q500 a Q1 mil.
Mientras que a algunas discotecas y locales nocturnos se les ha multado e incluso retirado los aparatos de sonido, con las iglesias han sido más tolerantes.
“Hay libertad de culto, y sería muy complicado actuar en cuestiones religiosas”, agregó Cifuentes.
David Munguía, de la Alianza Evangélica, dice que las protestas de los vecinos son pocas, porque “hay cuatro mil iglesias en la capital, y sólo 60 denuncias”.
Indicó que pese a ello, han iniciado conversaciones con los pastores para que controlen el volumen de sus aparatos de sonido. “El mensaje del Evangelio no tiene que llegar con tanto volumen.
El problema es en unos pocos lugares, y estamos trabajando para que se solucione pronto”, dijo Munguía.
En detalle: Una débil regulación
Un acuerdo gubernativo de 1973 regula la utilización de aparatos de sonido.
Establece multas de entre Q500 y Q1,000. Sólo si hay reincidencia se puede duplicar el monto.
En la Fiscalía de Delitos contra el Ambiente ninguna denuncia está sujeta a proceso.
Guatemala es la ciudad más ruidosa de Centroamérica, según estudios de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Según la Comisión Nacional del Ambiente, el 100 por ciento de habitantes de la capital están expuestos a niveles de ruido superiores a los recomendados por la Organización Mundial de la
Salud.
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