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Tres toques: Un partido sin comparación
Por:
Rafael Mejía
La novedad en los actuales momentos es el encuentro del sábado entre las selecciones de fútbol de Guatemala y México, un adversario que siempre despierta grandes expectativas, situación que viene desde tiempos remotos.
De estas visitas mexicanas, existe una, sumamente espectacular, que tiene la anécdota más impresionante por la forma en que se resolvió el “boleto” para avanzar a la ronda final del fútbol de los Sextos Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe, realizados en Guatemala en 1950.
En el libro Guatemala Deportiva, que habla de la fundación, origen y primera época del fútbol de Guatemala, escrito por Jorge Enrique Matheu, está la crónica de un “duelo sin comparación” entre Guatemala y México.
Ambos equipos quedaron empatados 0-0 en la fase de clasificación por el grupo “B”, y para determinar al seleccionado que avanzaría a la ronda final del fútbol de esos juegos regionales se jugó un choque de desempate.
Se enfrentaron el 7 de marzo de 1950, el cual finalizó empatado a tres goles. En los 90 minutos reglamentarios, 2-2, lo que dio lugar a jugar dos tiempos extra de 15 minutos cada uno. En esa parte, México anotó el 3-2, pero un estupendo gol de Rubén Aqueche, igualó el choque a tres tantos.
Los 22 jugadores volvieron al campo y cuando iban jugados 25 minutos de un tiempo indefinido, porque se había dicho que quien colocara el primer tanto sería el vencedor (algo estilo gol de oro), los mexicanos discutieron la medida inhumana y aquel encuentro quedó concluido con el empate 3-3.
El siguiente juego se programó para 24 horas después, el 8 de marzo.
Nuevo empate, esta vez, 0-0, debido, quizá, al cansancio de los protagonistas.
De esa forma llegó la noche del 10 de marzo para continuar con el desempate. Un partido dramático, de lucha intensa, fútbol de calidad, derroche de energías, pero hubo una variante, ganó Guatemala, 2-1.
El grueso número de aficionados que fue testigo de lo más sensacional que ha ocurrido en toda la historia del fútbol guatemalteco, se puso de pie y en una ovación estruendosa y a una voz cantó el Himno Nacional. ¡Fue algo emocionante!, así, en forma heroica, Guatemala pasó a la rueda final del fútbol de los Sextos Juegos”, dice la crónica de aquel entonces.
Una de las formaciones de Guatemala: José Pedro Segura (“Tarzán”), Federico Morales (“Chapuda”), César Rodríguez (“Checha”), José Mirón (“el Chato”), Joaquín Ortiz (“Tacuacín”), Carlos Molina (“Cheis”), Efraín de León (“el Soldado”), Carlos Toledo (“Pepino”), Carlos Osorio (“Pishca”) y Salomón Aldana.
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