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En el clavo: Juego defensivo
Mauricio Aguilar Chang
En los deportes de conjunto existe una regla universal: el equipo que puede defender, siempre tiene oportunidad de ganar, y por lo regular quien defiende bien gana títulos.
Este fue el caso de la final de la Conferencia Oeste de la NBA, donde se enfrentó el equipo con la mejor ofensiva de la liga, los Phoenix Suns, con 110.4 puntos por partido y la mejor defensa, los Spurs de San Antonio, que aceptaron 88.4 puntos por encuentro.
A simple vista, uno podría haber pensado que el conjunto de Mike D’Antony era el favorito de esta serie, ya que contaron con el jugador más valioso de la temporada, el armador canadiense Steve Nash.
Además, los Suns terminaron con la mejor marca de la liga, 62 victorias y 20 derrotas.
Pero en realidad, los Spurs eran los favoritos, ya que a pesar de contar con un equipo más lento, que no corre tanto en transición, tienen la habilidad de defender.
Es por esto que San Antonio ganó la serie, porque en el cuarto período, cuando se deciden los partidos entre equipos parejos, los Spurs lograron detener en ocasiones cruciales a Phoenix.
La única excepción fue el cuarto juego, cuando Amare Stoudamire logró bloquear un intento de Tim Duncan cuando terminaba el juego y fue por esto que no les barrieron la serie.
Ahora, en la final, se enfrentan las dos mejores defensas de la liga, en una serie que promete ser nivelada. En todas las líneas, ambos equipos son parejos.
Detroit tiene ventaja en los bases y en la profundidad, mientras que San Antonio tiene la ventaja de cancha y un mejor juego ofensivo en la pintura (es el rectángulo de color existente entre la línea de tiros libres y el final del área de juego).
Entre los bases, creo que Richard Hamilton y Chauncey Billups apenas aventajan a la dupla del argentino Emanuel Ginobil y el francés Tony Parker, aunque el viernes Ginobili demostró que cuando siente la mano caliente, puede ser determinante.
En la posición de alero, están muy parejos, pues aunque Tayshaun Prince es más alto y mejor atleta que Bruce Bowen, el veterano de San Antonio puede defender y posee un mejor tiro de tres.
En la batalla de los hombres altos, los Spurs cuentan con el mejor hombre ofensivo de la serie en Tim Duncan, aunque los Pistos tienen al mejor centro defensivo en Ben Wallace.
Es cierto, Duncan es mejor que Wallace, pero el elenco que le acompaña no se compara con el de los campeones.
Por un lado, San Antonio tiene a Nazr Mohammed y a Rasho Nesterovic, quienes además de fuerza y tamaño no aportan gran cosa, mientras que Detroit tiene a Rasheed Wallace, quien es bueno ofensiva y defensivamente, aunque muchas veces pierde la cabeza, Antonio McDyess, todo un atleta y Elden Campbell, otro gigante de más de dos metros que puede defender a Duncan.
En la banca de nuevo están parejos, ya que aunque los Spurs tienen mejores armas ofensivas, como Brent Barry y Glen Robinson, los Pistons tienen más especialistas, un armador, el puertorriqueño Carlos Arroyo, un lanzador de tres, Lindsay Hunter y defensiva con McDyess.
Por eso, en una serie tan pareja, tal vez la ventaja de cancha que tiene San Antonio haga la diferencia, aunque esta final está para cualquiera.
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