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Entierran a sus muertos
Vecinos de Senahú dieron último adiós a sus familiares víctimas del deslave
Por:
Claudia Munaiz
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| En una caravana silenciosa enmarcada en un día gris, vecinos de Senahú, Alta Verapaz, llevan al cementerio local los féretros de los 22 vecinos que murieron el miércoles en un deslizamiento de tierra. Foto Prensa Libre: Mario Linares. |
El Día del Padre pasó desapercibido ayer en Senahú, Alta Verapaz. El dolor por la pérdida de familiares, esposas, hijos y padres en el deslave del miércoles por la noche no dejó espacio para celebraciones.
Los 22 cuerpos de las víctimas reposan ya junto a los 13 fallecidos hace cinco años en la tragedia que se registró en el mismo lugar y en similares circunstancias.
Cientos de personas lo perdieron todo, pero todavía les quedaban fuerzas para enterrar a sus muertos y prepararse para las tareas de reconstrucción.
Con dolor y algún desmayo, los familiares dieron su último adiós a sus seres queridos. En el salón municipal de la localidad, los vecinos oraban por el alma de las 22 víctimas, previamente al entierro.
Mientras el párroco de ese municipio, ubicado a 118 kilómetros de la cabecera departamental, daba palabras de consuelo a los familiares; en el otro lado del salón, las autoridades repartían víveres a los afectados.
Tumbas improvisadas
El cortejo fúnebre salió puntual -14 horas- del salón municipal hacia el cementerio local. Con palas y cemento, los vecinos construyeron en una ladera criptas para las víctimas del deslave.
Hubo momentos de intensa emoción cuando los familiares depositaron sus ofrendas.
La hija del pastor evangélico José Pop, quien murió tratando de salvar a tres de sus hijos, sufrió un desmayó y tuvo que ser evacuada en ambulancia.
Enrique Yaxcal, de 42 años, se despidió con lágrimas en los ojos de sus siete hijos. Aún no es capaz de asimilar la pérdida, pero dice que debe mantenerse firme, porque su esposa está embarazada de 6 meses.
“Le pido al Gobierno una casa, porque aquí ya no puedo vivir”, expresó mientras comentaba que las fotografías de sus hijos son lo único que les quedó de ellos.
Elsa Beatriz Tuc sólo tiene 23 años. Se ha quedado viuda y ha perdido a su única hija, de 11 meses. “La lluvia nos arrastró. Mi esposo llevaba bien cargada a la nena, pero Dios se los llevó”, relató entre sollozos.
El alcalde José García intentaba animar a la población, y aseguró que con ayuda del Gobierno se construirían aproximadamente 200 viviendas en un lugar seguro. Mientras, los cuerpos de socorro continuaban las labores de búsqueda, sin éxito.
Libros, juguetes, ropa, mesas, sillas y bicicletas se dejaban ver entre el lodo y las piedras. Un joven llevaba una máquina de escribir. “Por suerte, la hemos recuperado”, manifestó. Aunque él no escriba nunca la triste historia de Senahú, ésta quedará grabada en las tumbas improvisadas que servirán como memorial de esta tragedia.
Sitio de “alta amenaza”
La Universidad de San Carlos y el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh) efectuaron estudios donde detallaron los riesgos de vivir en el área de Senahú.
Especifican que los grados más altos de amenaza de deslaves están en los barrios El Calvario Santigüila, Los Nogales y la comunidad de Sequilá.
Recomiendan no construir a inmediaciones de las zonas identificadas como de alta amenaza.
Sugieren la posibilidad de traslado, por la amenaza que representan los movimientos de la ladera.
Exponen la necesidad de realizar monitoreos para evaluar el desarrollo de grietas y así identificar movimientos de la ladera.
Por la existencia de grietas, recomiendan una evaluación minuciosa para evitar un colapso del terreno, lo cual afectaría principalmente a los habitantes del barrio El Calvario.
Los estudios fueron realizados en 2000 y 2002.
Datos de la tragedia: Deslave en Senahú
La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) informa de:
Las víctimas: seis niños, seis niñas, cuatro mujeres adultas y seis hombres adultos. Además, un no nacido.
32 personas heridas: cuatro niños, tres niñas, 14 mujeres adultas y 11 hombres adultos.
627 personas evacuadas.
15 viviendas destruidas, 18 con daños y 25 en riesgo.
100 raciones familiares de alimentos para 30 días.
Ayudas a Conred: teléfono 2385-4144.
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