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EDITORIAL Arraigo, pobreza e imprevisión
Ayer, cuando los cuerpos de los 22 muertos en el deslizamiento de tierra en Senahú, Alta Verapaz, descendían a la tumba, algunas de las recriminaciones más escuchadas de labios de los deudos aludían al hecho de haber permanecido fincados en un lugar que ya en el año 2000 había sido escenario de una tragedia similar, con cauda de 13 vidas humanas perdidas.
Y el miércoles recién pasado, como en aquel 1 de junio del 2000, cuando la tierra tronó a las 20 horas de una noche lluviosa, los vecinos de Senahú fueron víctimas de una confabulación mortífera de naturaleza, pobreza, falta de opciones de traslado, apego al terruño, imprevisión gubernamental y miopía de las autoridades municipales locales.
Por desdicha para las víctimas y para el país, el ciclo infame de destrucción y muerte; de lamentaciones, promesas y buenas intenciones, se repite, en una característica propia de un país subdesarrollado, en donde se carece de visión desde las pequeñas hasta las grandes cosas, y por eso la sociedad no deja de dar tumbos en casi todo, por la falta de certeza en rutas y metas.
La tragedia de Senahú es digna de figurar en los anales de lo insólito y de lo increíble, pues se agota la capacidad de pensar para entender por qué, tras un desastre de grandes proporciones, pudo ocurrir otra inmensamente doloroso, con una diferencia de sólo cinco años.
En cambio, no es difícil explicarse la razón de las víctimas, pues aunque vivieron en carne propia el alud del 2000, su pobreza no les permitió ubicarse en lugares más seguros, y las autoridades, aparte de advertirles de los riesgos, no les dieron opción de traslado.
Ahora, después de este segundo zarpazo de la naturaleza, surgen señalamientos hacia presuntos responsables, incluso de sectores con parte de culpa, por no haber insistido ante las instancias correspondientes acerca de la inminencia de un nuevo deslizamiento.
Es obvio que, conociendo el riesgo, los afectados habrían recibido de buen agrado la oferta de ocupar otros terrenos y de ayuda para construir sus casas, pero sin duda aquella nunca llegó, no obstante que pudo provenir del Ejecutivo o de la municipalidad local.
Es importante que ahora se pase del mea culpa a los hechos, para que dentro de poco no se tenga que lamentar una tragedia de igual o peores características, al carecer los afectados de otra opción. Por eso, si esta surge, debe ser más atractiva que el explicable arraigo por el hogar de muchos años.
Si siguen en el lugar, se colocan en un desafío desigual frente a la naturaleza, que no propicia desastres, como suele creerse, sino sólo reclama el espacio que de manera temeraria e imprudente le han arrebatado.
La posibilidad de un nuevo hogar es lo menos que se puede aportar para hacer más llevadera la tragedia de los sobrevivientes, porque la vida de sus seres queridos no se compensa ni con todo el oro del mundo.
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ALEPH Tatuajes: pertenecer o quedar fuera
Es una cuestión de identidad de grupo, pero también una estrategia de control y sobrevivencia.
Por:
Carolina Escobar Sarti
Tres puntos, algunas lágrimas y un número en el rostro; un nombre de mujer y otra figura en el brazo; un diseño espectacular en el resto del cuerpo. Estos tatuajes representan para un marero lo que el carné de estudiante representa para un joven universitario, lo que las insignias que adornan la guerrera son a un militar, lo que la placa es a un policía. Son sus credenciales de entrada, pertenencia y estatus dentro de cierto grupo y, ciertamente, les otorgan ciertos privilegios asociados al poder.
Pero hoy en día, en Guatemala, los tatuajes no son vistos como en otras épocas y países; con el tema de las maras, los tatuajes representan también el estigma con que una sociedad marca a muchos de sus jóvenes.
Esto no siempre fue así; hace dos o tres décadas, un tatuaje era considerado un símbolo natural de la rebeldía juvenil o también un simple adorno para el cuerpo. Esto ha cambiado; hoy un tatuaje funciona como símbolo de identidad en un sentido, y como símbolo de estigma y marginación en el otro.
Beto, un ex marero entrevistado, cuyo testimonio fuera recogido en el libro Maras y pandillas en Centroamérica, volumen III, dice lo siguiente: “En cuanto a los tatuajes, tampoco eran bligatorios.
Yo me lo hice porque alguien lo sabía hacer, pero en ese tiempo no era para que te identificaran, como un distintivo de pertenecer a la mara. Tampoco se usaban los tres puntos, ni las famosas lágrimas cuando se mataba a alguien. De hecho, algunos de los de las maras mataron a alguien, pero eso no era así como muy aplaudido. Qué bueno que era fuerte, qué valiente, que no le da remordimiento, pero ni se aplaudía ni se censuraba”.
Un marero hoy tiene que estar tatuado, porque eso revela públicamente el orgullo de pertenecer a una u otra mara, su estatus dentro de ese grupo, cuán identificado está con la mara, y también permite que la mara lo controle.
Es una cuestión de identidad de grupo, pero también una estrategia de control y evivencia. “Antes andaba con la camisa abierta y la gente me respetaba o me temía”, dice Fred, otro ex marero en el mismo libro.
Fuera de este artículo quedan las personas, hombres y mujeres, que no pertenecen a ninguna mara, y que se han tatuado el cuerpo desde hace miles de años. Siempre con fines rituales, existenciales o estéticos, tratando de entender y reinterpretar en su cuerpo los cambios y las preguntas que enfrentamos los seres humanos a lo largo de nuestras vidas.
Otros que no nos marcamos el cuerpo, probablemente llevemos amuletos en el bolso, fotos de nuestro gurú en la cartera y hasta esconderemos en alguna gaveta algo que sentimos que nos protege y nos hace ser partes de un todo.
Pero volviendo a los mareros y sus tatuajes, ¿qué hace un marero cuando quiere rehabilitarse y reintegrarse a la sociedad guatemalteca, si tiene todo el cuerpo tatuado y nuestra sociedad lo estigmatiza por ello? ¿O exagero cuando digo que hasta para conseguir ciertos trabajos, con el pretexto de hacer exámenes físicos, les examinan el cuerpo?
En Guatemala caminan por la calle y hasta salen en los periódicos algunos personajes de traje y corbata que, sin usar tatuajes, son más mareros que los mareros, pero como no hay símbolos visibles de su identidad, pasan inadvertidos para la mayoría.
Bien se dice que lo que no se ve, no existe, pero ese es otro tema. l mismo Fred al que me referí antes, tiene todo el cuerpo tatuado, pecho, espalda, brazos, manos, piernas y cara; el programa “Adiós tatuajes” ya le quitó el número 18 que tenía entre la barbilla y el labio inferior, pero aún tiene cicatrices. Lo próximo será quitarse los tatuajes de las manos, aunque sabe que nunca se deshará de todos los demás.
El desafío es grande, pero ninguna rehabilitación puede contemplarse sin darle algún tipo de solución al estigma del tatuaje. Hay más de un marero que ha podido reintegrarse a la sociedad, a pesar de que las mismas maras matan a muchos de ellos cuando tratan de hacerlo.
También se enfrentan a las posiciones duras de que hay que acabarlos sin contemplación alguna y a la misma frase lapidaria que, según Tito, otro ex marero, se repiten entre ellos más de una vez: “Entre los mareros (...suele decirse que a todos algún día nos tocará uno de estos caminos: el hoyo, el hospital o el bote. Yo tuve suerte”.
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MACROSCOPIO Metiendo retroceso
Los últimos resultados de nuestra economía nos indican que no hemos sabido dónde apoyarnos para lograr elevarnos.
Por:
Humberto Preti
Ayer leíamos con preocupación que el IMAE (Índice Mensual de Actividad Económica), aunque se mantiene en positivo, se reduce, y eso quiere decir que algo frena el crecimiento. Se habla de una cifra tan raquítica como el 2.64 por ciento, cifra que por supuesto no es mayor que nuestro crecimiento poblacional, que cada día incrementa más y más.
En días recientes, una fuente confiable aseguró que la cifra podría estar alrededor del 3.5 por ciento anual, o sea que nuestra población se doblará en los próximos 22 años. Dato que realmente para el pelo, pues en definitiva no vemos dónde se podrán colocar esos 150 mil jóvenes que anualmente se suman a la oferta de empleo, y muchos de ellos a las largas filas de desempleados o a la economía subterránea con ingresos mínimos y una calidad de vida casi indeseable.
Otro dato interesante de la publicación es lo dicho por la Embajada de EE.UU., que sostiene que la mayoría de los inmigrantes de este año son gente nueva, o sea que la opción del país del norte sigue siendo la mejor alternativa a la carencia de empleo.
De nuevo leímos, no sin sorpresa, que la macroeconomía está estable, pero según el mismo presidente del Banguat, y con él coincidimos, la economía no se mejorará sólo con tener bien lo macro, pero esto sólo se logrará creando las condiciones para la necesaria inversión que necesita el país.
Durante las discusiones que se dieron para terminar con el conflicto armado, la cúpula empresarial presentó como aporte al proceso un documento que se llamó “Reflexiones del pasado, consideraciones del presente y soluciones del futuro”.
En este libro se proponía colocar a Guatemala entre los mejores 10 de América Latina. Para ello se elaboró un cuadro comparativo donde los servicios y los niveles de desarrollo humano deberían alcanzar los promedios de los mejores del continente.
Se tomaron en cuenta, por ejemplo, el alfabetismo, la cantidad de pupitres por cada mil habitantes, los kilómetros de carretera asfaltada con base en la superficie territorial, la cantidad de camas hospital por cada cierto número de habitantes, teléfonos, velocidad de descarga en puertos, etcétera.
Para lograr el ambicioso objetivo en 25 años, el crecimiento debería ser por lo menos del 6 por ciento anual. Como esto no se logró ningún año después de iniciada la época de la no guerra, ya estamos en déficit, con el agravante de que la población sigue creciendo de manera desmedida.
Estuvimos recientemente en una comunidad verapancense donde el tío Joncho se manda con 19 hijos, y así los otros tíos que llevan desde 15 hasta uno que con 9, que era el menos prolijo a sus escasos 35 años. Con esos niveles no existirá recurso, tierra, ni salario que alcance.
Lamentamos ver a las organizaciones de la sociedad civil enfrascadas en discusiones, en foros y por prensa, discusiones sobre temas políticos y económicos, pero el problema demográfico lo han dejado a un lado como si no tuviera importancia, olvidándose de que a ese ritmo no habrá jamás bienestar si tomamos en cuenta el poco crecimiento de nuestro Producto Interno Bruto.
Creo necesario que alguien debería convocar a una mesa de diálogo sobre el tema, mesa en la cual debería estar presente la Iglesia Católica, así como todas las demás, los ancianos de las comunidades indígenas y todos aquellos que pudiesen aportar algo al tema. En esa mesa se deberán eliminar ciertos paradigmas, pues como se vio en una reciente publicación, la mayoría de la población, por razones culturales, religiosas, por ignorancia o por machismo, se opone al uso de dispositivos anticonceptivos.
Si la economía se sigue desacelerando y la población sigue aumentando, será como estar metiendo retroceso.
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EL QUINTO PATIO Renacer
El Centro Histórico ha cumplido una parte de su ciclo natural: nacimiento, apogeo y abandono. Ahora debe comenzar a renacer de entre sus escombros.
Por:
Carolina Vásquez Araya
Cada vez se hace más evidente la evolución cíclica de las ciudades. En América Latina abundan los ejemplos de centros históricos los cuales, luego de un período de destrucción y abandono, han comenzado a resurgir revitalizados por un aprecio colectivo a sus valores históricos y arquitectónicos.
En Guatemala comienza a producirse algo parecido. Los esfuerzos de un grupo de profesionales y artistas, quienes desde hace muchos años han sostenido una lucha incansable por rescatar del olvido los tesoros de las calles de la zona 1 de la ciudad, parecen empezar a dar en el desierto cultural y oficial.
A pesar del daño irreversible sufrido por un porcentaje enorme de las construcciones antiguas, aún podría salvarse algo de la vieja dignidad del centro, algunos de cuyos monumentos siguen en pie resistiéndose al masivo embate de las bodegas con techo de lámina y los parques de estacionamiento que tomaron por asalto a las casas solariegas y los edificios de cornisas barrocas que adornaban calles y avenidas.
El director del Centro Histórico presentó la semana pasada un informe sobre los avances del proceso de revitalización de esa área y mencionó algo fundamental para alcanzar algún éxito en el proceso. Esto es, la recuperación social de la zona central de la ciudad.
Esta zona abandonada por sus antiguos residentes se encuentra actualmente en manos de las pandillas, la prostitución, los niños de la calle y los jóvenes adictos a las drogas.
Además de ello, sus calles y avenidas han sido invadidas progresivamente y sin control alguno por puestos de venta callejeros, los cuales contaminan el paisaje e inundan las vías de basura, haciendo imposible el tránsito de peatones y vehículos.
Una de las consecuencias más positivas de comenzar un proceso formal de recuperación del Centro Histórico que vaya más allá de la cosmética, debería ser un trabajo coordinado y serio de las autoridades encargadas de los temas sociales.
La revalorización del Centro Histórico no es sólo cuestión de fachadas ni banquetas. Involucra sobre todo a su gente, depende de la creación de oportunidades de desarrollo y de la construcción de un sistema de vida acorde al presunto valor visual de sus monumentos.
Si las autoridades toman esa dirección, las propuestas para el renacimiento del Centro Histórico ya no serán iniciativas aisladas como la pintura de las fachadas. Todo lo contrario, se irá convirtiendo poco a poco en una política metropolitana de gran envergadura, cuya aplicación recibirá el apoyo de ciudadanos de todos los sectores, contribuyendo decisivamente al bienestar de la comunidad.
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UCHA’XIK Lo pusieron firmes
Esta quizá sea la mejor muestra de “transparencia” de la que se habla en este gobierno.
Por:
Sam Colop
Al presidente de la República lo ponen firmes los de las ex PAC o los miembros jubilados de la institución que supuestamente él comanda. Su excusa sobre que es mejor no utilizar el Hospital Militar por malos manejos en la institución castrense no es creíble porque eso es del conocimiento público.
Por pusilánimes o cómplices como él, es que este país no cambia. Ese hospital se creó con fondos públicos y los militares no están por encima del Estado. Es cierto que algunos militares no salen de su anacronismo; pero eso tampoco justifica que el presidente de la República tiemble ante cualquier rabieta de quienes supuestamente han sido servidores de ese Estado.
En este asunto, la Constitución salió sobrando porque el comandante general de esa entidad ha sido puesto firmes y ahora él resulta siendo comandado.
En una pequeña nota donde elPeriódico (14/6/05) publicó la información, muy acertadamente se tituló “El peso de la bota”. Aquí se hace lo que los militares quieren. Lo demás es pura alharaca.
Con razón las investigaciones de malos manejos de fondos públicos en esa institución no avanzan. La justicia guatemalteca, también, como en más de una ocasión he escrito, no es ciega sino bizca y calza botas.
El poder formal podrá ser ejercido por un civil, por un representante del empresariado para los cuales el Ejército siempre ha servido de guardaespaldas, pero quienes al final ordenan, son los segundos.
No es un secreto que el Ejército siempre ha defendido los intereses de la oligarquía, antes que los de la Patria y ahora que un oligarca en función de presidente quiso modificar un poco las cosas, sacaron las uñas y han dejado a su comandante general, en trapos de cucaracha.
Esta quizá sea la mejor muestra de “transparencia” de la que se habla en este gobierno. Berger podrá ser muy presidente, pero quienes mandan son los otros.
Con esta medida, muchos militares han de estar regocijándose. Más ahora que el imperio está creando un nuevo enemigo para garantizar que el negocio de la muerte continúe. El narcotráfico del cual algunos miembros de esa institución han sido señalados, es una razón.
El terrorismo, sobre el cual muchos son expertos por haber participado en el terrorismo de Estado en contra población desarmada, es otra razón. Del enemigo que se está creando, mejor hablamos en otra oportunidad.
XAQ TA BA TZIJTAL KINBANO. Tajin kanuk’ utzijol qawinaqil pa konojel amaq’. Kixibibal yaki amaq’ are we qawinaqil kiyak kib, kiyujuj kitaqanik. Chi kiwach are utz weta xaq je qak’oje’ik.
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CARPE DIEM Piñata y réquiem
¿Hay diferencia entre las piñatas del IGSS, del Estado Mayor Presidencial, del CHN, y la piñata de la CNR?
Por:
Luis Figueroa
I. Mi tía abuela, La Mamita, me contaba que cuando era niña las piñatas eran ollas de barro cubiertas con papel de china. Las piñatas eran llenadas con frutas. Puede usted imaginarse a los niños arrastrándose en el suelo, embarrados de frutas y lastimados con las piezas de barro rotas luego de que la piñata había sido destrozada.
Contaba, La Mamita, que en una ocasión su hermano vio cuando su padrino ponía dinero en un apéndice de su piñata. Y listo que era, no esperó a que los otros niños hicieran estallar la olla. El se tiró sobre la piñata, le arrancó el bulto de papel que otros creían que era sólo un adorno y se fue corriendo. Para asombro de los inocentes.
Ese es el tipo de piñata en el que se ha convertido la Comisión Nacional de Resarcimiento. Un grupo de dirigentes y ejecutivos se dio cuenta de que ahí había un bulto de pisto, y a la vista de todos se ha gastado Q33 millones.
Y uno dirá que, bueno, seguramente eso es lo que cuesta echar a andar semejante Comisión.
Claro, si hay que dotar de sueldo y computadora a ¡13 comisionados! y si hay que ser generoso con los de la foto. La cosa, claro, es no ser excluyentes; es decir, que todos tengan acceso a la piñata.
Estoy muy consciente de que estoy siendo políticamente incorrecto en estas líneas; porque la Comisión es conducida por la crema y nata de la dirigencia indígena y porque aquí, en Guatemala, a la dirigencia indígena no se le critica.
Independientemente de la irresponsabilidad administrativa en la que incurre la Comisión, al alcahuetearse a sí misma, una vez más se ponen en evidencia los barrancos que dividen a la dirigencia popular. Más entre aquellos dirigentes que dicen tener representación étnica.
Las mismas razones que en los años 60 ó 70 impidieron la formación del Partido Indígena son las que impiden que los indígenas del siglo XXI se pongan de acuerdo entre sí. Esto es que hay tantas diferencias (de valores y de objetivos) entre los diferentes grupos mayenses como estrellas en el cielo, y que “en todas partes se cuecen habas”.
En medio de la decepción que la Comisión les debe causar a las mujeres que esperan sus centavos y ven cómo su dirigencia se embolsa sueldos de Q20 mil, tal vez alguna de ellas se pregunte: ¿hay diferencia entre las piñatas del IGSS, del Estado Mayor Presidencial, del CHN, y la piñata de la CNR?
II. No hay nada como morirse, para que hablen bien de uno. ¿O no? Prueba de ello es que Rodrigo Asturias es descrito como un hombre de diálogo y de consensos; pero yo tengo otra propuesta.
Asturias era uno de los cuatro dirigentes que durante 36 años emprendieron una guerra en Guatemala para imponer la dictadura del proletariado, al estilo de los regímenes marxistas leninistas que esclavizaron y asesinaron a millones de personas en todo el mundo.
Era el dirigente de una banda de terroristas que secuestraba, extorsionaba, amenazaba y asesinaba. Como escribió Alan Charles Kors, “jamás ninguna causa en la historia de la humanidad ha producido tantos tiranos de sangre fría, tantos inocentes eliminados y tantos huérfanos como el socialismo con poder”.
Yo sentiría algún respeto por Asturias si en algún momento de su carrera impune hubiera pedido perdón por la guerra, por haber querido imponer una dictadura totalitaria y si no hubiera sido tan inconsistente como para haber vivido como burgués con piscina en su casa y todo.
Por eso es que Asturias se fue debiendo la cuenta. Él y sus pares, de todo el orbe, les deben un mea culpa y un acto de contrición a los muertos, a las viudas y a los huérfanos que dejó su intento por tomar el poder.
Dice Kors, con razón, que en el caso del nazismo se persigue a ancianos de 90 años porque “los huesos” de los muertos reclaman justicia. Pero en el caso del comunismo se insiste en que no habrá cacería de brujas: que los muertos entierren a los vivos. Pero sucede que los muertos no pueden enterrar a nadie, y que aquél es un doble estándar.
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CON OJOS DE MUJER Carta de un papá
Aprendemos a ser hijos después de ser padres y sólo somos padres después de ser abuelos.
Por:
Marta Pilón
Ayer fue el Día del Padre, no tan grande como el Día de la Madre, pero vale la pena meditar en su contenido porque algunos creen diferente y el papá es necesario para el hijo, para su equilibrio de vida emocional y material.
En nuestra sociedad la figura del padre no existe en todos los hogares y se ha que reconocido que esa carencia es base de la desintegración social y moral que vivimos; pero igualmente dañina es la indiferencia del papá que cree que con suplir lo material en abundancia todo está cubierto. El siguiente mensaje es para usted, querido papá lector.
“Hay un día en que los padres quedamos huérfanos de nuestros hijos, cuando crecen independientemente de nosotros, como el árbol y el pajarito imprudente, sin pedir permiso a la vida.
Un día se sientan cerca de ti y con increíble naturalidad te dicen cualquier cosa que te indica que esa criatura, hasta ayer en pañales y con pasitos temblorosos... creció. ¿Cuándo fue?, ¿por qué no lo percibimos? ¿Dónde quedaron las piñatas y juegos en la arena?
Crecieron y ahora los vemos zumbando sobre patines, con su pelo largo y suelto, entre hamburguesas y gaseosas, con el uniforme de su generación y sus mochilas en la espalda, en discotecas y peligros.
Nosotros, con el pelo cano. Son nuestros hijos, que amamos a pesar de los golpes, de las escasas cosechas de paz y las dictaduras de largas horas de búsqueda y espera. Crecieron observando nuestros aciertos y errores, que esperamos no repitan.
Hay un período en que quedamos huérfanos de hijos, ya no los buscamos en las puertas de las discos, pasó el tiempo del piano, futbol, natación... salieron del asiento de atrás y pasaron al volante de sus propias vidas.
Algunos papás fuimos a su cunita en la noche, para oír su alma respirando entre sábanas de infancia; después, los regañábamos por su cuarto lleno de carteles y música estridente.
Crecieron sin que agotáramos con ellos todo nuestro afecto. Al principio nos acompañaban gozosos, compartíamos Navidad y Año Nuevo. Después, viajar con los padres era esfuerzo y sufrimiento, no podían dejar a sus amigos ni a sus primeros amores.
Llega el momento cuando nos quedamos exiliados de los hijos, tenemos la soledad que habíamos deseado pero... entonces solo los vemos de lejos, hasta en silencio, esperando que elijan bien en su búsqueda de la felicidad y conquistar al mundo.
En cualquier momento nos darán nietos y a ellos daremos el cariño y tiempo no ejercido en los propios hijos. Los nietos son la última oportunidad de reeditar nuestro afecto, de enmendar en ellos los errores con nuestros hijos.
Parece que sólo aprendemos a ser hijos después de ser padres y sólo somos padres después de ser abuelos. En fin, como que aprendemos a vivir después que la vida se nos pasó”.
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OPINION DE LOS LECTORES Apoyemóslos
Por:
Cartas
Muy dolorosa la derrota ante Costa Rica. Fue un partido de emociones muy fuertes, pero no necesariamente decepcionante. Los jugadores de la Selección son lo mejor del futbol y también el mejor equipo de Guatemala, y por eso debemos apoyarlos, porque estamos con lo mejor de nosotros mismos (en el futbol, claro está).
Cuando escucho a la gente decir que está decepcionada de la Selección, me gustaría preguntar si alguien podría haber jugado de portero y realizado un mejor papel. Yo creo que no.
Además, no recuerdo ningún otro entrenador que haya tenido un mejor desempeño que Ramón Maradiaga.
Lo que quiero decir es que debemos tener la madurez de reconocer nuestras propias limitaciones como país. Si bien es cierto que tenemos que trabajar para mejorar, eso no es labor de unos cuantos, es trabajo de todos.
Si creemos que hace falta algo, no culpemos a los que dan todo de sí mismos. Pongamos cada uno nuestro mejor esfuerzo donde creamos más conveniente para tener una mejor Guatemala.
Marco Antonio Tobar Molina, macotobar@yahoo.com.
° A TV Azteca
Señores de Televisión Azteca, de México: Expreso el profundo malestar de todos los guatemaltecos por los absurdos comentarios hechos en el programa Deportv, en donde con muy poco criterio y ética, y mucha ignorancia, atacaron a mi país, Guatemala, y a nuestra Selección Nacional de Futbol.
Ustedes aún no tienen nada de que presumir, puesto que con tantas participaciones en mundiales y con dos ya realizados en su país, no han conseguido nada admirable o trascendental. Es más lo logrado por Honduras en dos mundiales.
Por otro lado, les recuerdo que es más fácil decir que Guatemala empató 1-1 con Brasil y no que perdió 2-0 con México, puesto que tristemente el gol que anotó su Selección acá en mi país fue hecho por un jugador brasileño nacionalizado mexicano, y el segundo gol fue hecho en la propia meta por nosotros. Ustedes no anotaron en Guatemala.
En cuanto a la idiosincrasia de ambos países, no nos hagamos de la vista gorda en cuanto a que México y Guatemala comparten similares situaciones políticas, económicas y sociales. No es necesario entrar en detalle cuando día a día todos vivimos parecidas realidades. Ustedes aún no son mundialistas, como para que se sientan crecidos.
Hagan honor a su ícono nacional, Benito Juárez, de quien repiten insistentemente que “el respeto al derecho ajeno es la paz”.
Lo menos que espero es una disculpa por parte de ustedes, porque ofendieron a un país. ¿Les gustaría que alguien se burlara de ustedes en otro país utilizando algún medio masivo?
Recuerden que el que al cielo escupe, en la cara le cae.
Lester Lungo, llungo@solosa.com.
° Oportunidad de clasificar
Soy un aficionado de futbol que vive en Austria y he visto el desarrollo de nuestro futbol en los últimos años. El nivel que necesitamos para ir a hacer un buen papel a Alemania 2006 todavía no lo tenemos. Importante es que la Selección se clasifique para dar el primer paso como lo han dado selecciones pequeñas europeas como Eslovenia y Croacia, que de ser desconocidas ahora pelean en los mundiales y campeonatos europeos.
La Selección tiene la oportunidad de oro de clasificarse, por eso sigamos con el apoyo a Maradiaga y los jugadores. México iba a la mitad de la clasificación para Japón-Corea 2002 igual que nosotros ahora. En la segunda vuelta tenemos que remontar. Importante es sacar los partidos al interior del país para la segunda vuelta.
En Mazate y Xela podemos empatar y ganar a EE.UU. y Costa Rica, ¿o no se acuerdan de la eliminatoria pasada?
J. Luis G. Cordero, luis.cordero@dioezese-linz.at.
° No conoce el tema
Sam Colop: Antes de emitir una opinión acerca de futbol de Selección Nacional es importante que conozca el tema, no escribir con el hígado y con su pensamiento de conformista y perdedor.
Cuando habla de guatemalidad de personas es evidente que usted está incluido. Cuando habla de Plata, Puac o como quiera decirle, déjeme decirle que no es el apellido lo que importa, sino es la calidad de la persona, y si tuviera el honor de conocer en persona a Juan Carlos dejaría de hablar de lo que usted llama indianidad y tendría que hablar de honestidad, humildad, disciplina y capacidad.
Señor Colop: Por favor infórmese, conozca el tema, analícelo y luego escriba sobre el mismo; es nuestro futbol y se trata de construir, no de destruir.
Daniel Rivera, A-1 1028,001.
° Tenemos esperanzas
La Selección se encuentra en una situación difícil por los resultados obtenidos. Sin embargo, en el partido contra los ticos, jugadores como Plata y el Pescadito Ruiz dieron todo de sí. Eso da muestras de que ponen todo su empeño para lograr la clasificación.
Sabemos que el guatemalteco es “derrotista”; siempre antes de jugar suele decir “ya perdimos”, “hoy sí nos golean”, y eso defrauda a los seleccionados.
Leonardo Ambeliz, ambeliz@hotmail.com.
° Ánimo Trigueño
Muchas personas comentan del error de Trigueño en el partido ante México... ¡pero no sé si recuerdan del partido que se dio contra Honduras con aquel 2 a 2!
Hay que reconocer que se jugó ante una potencia futbolística a nivel mundial y a lo que más aspirábamos era a un empate.
¿Por qué echarle la culpa a un jugador que dio todo por su selección? ¿Y al resto de jugadores? ¿Que hizo Plata? Chalo, el Loco, nada. Jugamos ante una selección poderosa, pero para criticar somos buenos.
Trigueño, mucho ánimo. Sos un portero con grandes cualidades. Recordemos que el verdadero error está en darle aires de grandeza a nuestros jugadores. ¡Ánimo Ricardo!
Igor González, igorgonza@hotmail.com.
° Chapines de corazón
Con dolor y tristeza de un aficionado que vive con la esperanza de que la Selección esté por primera vez en un Mundial sufrimos la derrota ante los ticos, pero los chapines les apoyamos hasta el final.
Vamos muchachos, en Costa Rica demostraron que sí pueden, que con garra se puede llegar a poner en alto el nombre de Guatemala.
La historia no está escrita y la afición va con ustedes hasta el final, y poner ese azul, blanco y azul en el Mundial.
Luis Palencia, A-1 900,237.
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