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Dudan de los gobiernos
Temen que funcionarios corruptos se queden con parte de los donativos
Cuando grupos hispanos de Estados Unidos piden donaciones para las víctimas de los huracanes Wilma y Stan, suelen hacer una promesa: el dinero no llegará a manos de los gobiernos de Guatemala, México y El Salvador.
Muchos hispanos en Estados Unidos temen que funcionarios corruptos se queden con parte de las donaciones, citaron algunos voluntarios, según un despacho de la agencia de noticias AP, fechado ayer.
Las dos tormentas que asolaron Centroamérica el mes pasado pusieron de relieve una tendencia de las organizaciones de ayuda y los grupos comunitarios hispanos: cuando se produce un desastre, prefieren enviar fondos a las organizaciones comunitarias de los países afectados.
“Si habláramos del consulado guatemalteco, nuestra gente no daría nada” , dijo Marta Barrera, una inmigrante guatemalteca que envía dinero propio y también recauda fondos en la parroquia católica de Santa Isabel, en Oakland. La Iglesia enviará US$5 mil dólares directamente a sus contrapartes en esta nación centroamericana.
Esto se volvió práctica común a partir del huracán Mitch, que dio lugar a acusaciones de corrupción y malversación de los fondos de ayuda internacional por los gobiernos.
Sospechas
En Guatemala, los constructores contratados por el Gobierno presuntamente no ejecutaron las obras, y miles quedaron sin techo.
Las autoridades de este país han rechazado con insistencia las denuncias de corrupción.
“En esta época el donante individual sospecha de la fiabilidad oficial”, manifestó Richard Marker, especialista y asesor de obras de filantropía.
Donantes vigilan su colaboración
El huracán Stan causó centenares de muertos y dejó a miles de personas sin techo en Guatemala, El Salvador y México.
La Bolsa Internacional de Desarrollo envía fondos a una red de grupos de ayuda a la población indígena guatemalteca.
Grupos hispanos de Los Ángeles enviaron miles de dólares para los damnificados en estos países, pero prefirieron que fuera por medio de grupos civiles u Organismos No Gubernamentales.
Durante la reconstrucción en El Salvador, los donantes criticaron al Gobierno por distribuir ropa con emblemas del partido gobernante.
Muchos de los donantes de Estados Unidos decidieron que la ayuda destinada a México fuera repartida por un grupo defensor de los derechos humanos.
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