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CONCIENCIA Tecnología para la transparencia
El Congreso debe invertir en los medios que le permitan una mejor votación.
Por:
María Isabel Bonilla
El proceso para la aprobación de una ley está nuevamente en entredicho. Aparentemente, se aprobó sin el quórum necesario y en tercera lectura el proyecto de Ley del Registro Nacional de Ciudadanos (RENAC), el cual, entre otros temas, regula lo relativo al documento único de identidad en sustitución de la cédula de vecindad vigente.
Sea o no cierto lo anterior, lo que es evidente es que el procedimiento que se utiliza en la votación para la aprobación o no de una norma, es deficiente y se presta a la manipulación y especulación.
De acuerdo con la Ley Orgánica del Organismo Legislativo, decreto 63-94 del Congreso y sus reformas, los diputados votan en las sesiones de tres formas: levantando la mano, de viva voz o mediante cédula.
La votación levantando la mano es conocida como “votación breve o sencilla”. De acuerdo con el artículo 94 de la Ley, en caso de duda la Presidencia de la junta directiva del Congreso puede pedirles a los diputados que hayan votado afirmativamente que se pongan de pie para hacer el cómputo.
La votación de viva voz o “votación nominal” debe ser solicitada por seis o más diputados. Este sistema obliga la formación de tres listados en los que se consignan los diputados que votan a favor, los que votan en contra y los que están ausentes.
La votación por cédula es secreta y de acuerdo con la Ley, “siempre se hará cuando haya que hacer algún nombramiento, escribiéndose en ella el nombre del candidato que cada Diputado quisiere que fuere nombrado”.
Suponiendo que estuvieran presentes en votación los 158 diputados, y que se procediera a la votación, ¿no le parece que cualquiera de los sistemas de votación que se elija es por demás anticuado y poco seguro?
Además de lento, estos sistemas son poco confiables y requieren de sistemas paralelos para garantizar el resultado, haciéndolos costosos.
Viviendo en la era de la tecnología, el sistema de votación que regula nuestra legislación parece un remanente de los sistemas que se utilizaban a mediados del siglo 20. Si el Congreso de la República, como los otros organismos del Estado y sus dependencias, estuviera comprometido con la transparencia y la modernización, ya debería haber presupuestado un sistema electrónico y seguro para controlar la votación en sus sesiones.
De acuerdo con el artículo 94 de la Ley Orgánica del Organismo Legislativo, “(…) cuando sea disponible, la votación breve o sencilla se hará preferentemente por procedimiento electrónico o de otra tecnología que acredite el sentido del voto de cada diputado y los resultados totales de la votación”.
Teniendo las herramientas legales el Congreso ya debería haber invertido en los medios que le permitan una mejor votación, y a los ciudadanos un mejor sistema de control. ¿Por qué la falta de decisión?
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