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Vida breve: Una vieja nómada
Por:
Irina Darlée
Tengo una amiga anciana, que a pesar de su edad es capaz de atravesar en camello el desierto o cualquier territorio vacío.
"Vivir no es importante, lo esencial es navegar", dijo y navegó desde el Catamoran del Río Dulce hasta Cartagena de Colombia.
Son muchas vidas en una que ha vivido esta intrépida mujer, acompañando a personas a su vez raras.
Estuvimos hablando sobre un libro publicado recientemente sobre un tal Wilfred Thesiger, quien falleció a los 93 años en un hospital de Londres, habiendo convivido con los árabes, como uno más, conociendo a los africanos, griegos, chinos y otros pueblos asiáticos como consta en su biografía. Recorrió las marismas del sur de Irak, atravesó Etiopia en mula, el Yemen en burro, a caballo el Kurdistan y Kenia a camello.
Finalmente vivió de manera más sedentaria y cuando le preguntaron cómo le gustaría que le recordaran, respondió que le gustaría que leyeran sus libros, sobre todo los jóvenes a los que gustaría vivir su vida.
Son muchas vidas las de personas "especiales" como nuestra vieja amiga, a los que les gusta explorar nuevos ambientes por muy peligrosos o exóticos que sean.
Ella también viaja y cuando vuelve a su país, su única hija le pregunta ¿Cuándo volverás a salir? Sale y frecuentemente vuelve a Guatemala, siempre con un pie a cada lado, viajando con algún navegante o elevándose al cielo en avión.
En la fase de su casi destrucción por la edad, habiendo heredado probablemente una pequeña fortuna de su difunto marido, esta reliquia del pasado, no le tiene miedo a nada.
Se comporta casi como si tuviera raigambre aristocrático, es muy fina, pero se somete alegremente a condiciones extremas de la existencia en cuanto a los lugares que atraviesa, alimentándose de cualquier manera y pernoctando en hoteles primitivos, o a bordo de las ocasionales naves, en los que presta sus servicios como cocinera o lo que sea y con cuyos dueños trata de identificarse.
La viejecita, desprovista de ambiciones materialistas, quiere entrar en contacto con la naturaleza y conocer el mundo. Es de carácter sociable.
Considera que el progreso, la civilización y la felicidad son incompatibles. Su obsesión compulsiva es viajar y aunque su mundo tiene los días contados "algún día -dice- escribiré un libro".
Habla un poco español y un poco menos aún el inglés, supongo que escribirá sus aventuras en alemán, las experiencias que recoge lo ameritan. El espacio es su destino. La incomodidad y la insalubridad no importan.
"Si uno no sufre, no hay viaje que valga", es su opinión. Luego habrá una vuelta a la comodidad de la civilización europea y a lo limpio, aunque también le gusta vivir como los nómadas de la estepa.
¿Qué vitalidad se esconde en las sombras de una personalidad como la de la vieja dama? me pregunto, ella tiene toda mi simpatía.
Ignoro lo que no nos deja ver de su vida interior lanzándose a la aventura. ¿Habrá elegido la vida nómada para alejarse de algo, para hacer distancia relacionada con algo, que la hace alejarse de su casa, su país o su familia?
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