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EL QUINTO PATIO Decisiones por impulso
Una de las tentaciones más perjudiciales en la gestión presidencial, es tratar de quedar bien con el pueblo usando trucos populistas
Por:
Carolina Vásquez Araya
Es comprensible que el presiden- te aspire a obtener, durante su mandato, el primer triunfo importante de la selección de futbol.
Eso, según cree, aumentaría su popularidad, quitaría un poco de tensión al ambiente, alegraría a los guatemaltecos deprimidos por la inseguridad, la incertidumbre económica, la lluvia y el aumento en el precio de los combustibles y quizá también se le pegaría algo de la efímera gloria deportiva.
Por eso, quizá, el licenciado Berger se pierde en un entusiasmo infantil ofreciendo a los integrantes de la Selección fiestas y privilegios si logran ganar su pase al Mundial de Alemania.
Esta actitud presidencial resulta abiertamente discriminatoria y sesgada, en un país en el cual existen muchos grupos de ciudadanos luchando a diario por enaltecer el nombre de su patria en temas mucho más trascendentales que el futbol, a pesar de los innumerables obstáculos que las propias autoridades les colocan en el camino.
Antes de regalar terrenos a los jugadores por un resultado que —dadas las prebendas de las cuales ya gozan— tienen la obligación de alcanzar, el presidente mejor debe apoyar con esos recursos las peticiones de miles de padres de familia que claman por edificios escolares adecuados a las necesidades de educación de sus hijos, o atender la demanda urgente de muchas comunidades del interior de la República por la instalación de centros de salud más cercanos a sus aldeas y caseríos.
Es una cuestión de sentido común, pero sobre todo de un elemental sentido de las proporciones, atender primero las necesidades básicas de un pueblo carente de todo.
El futbol es, sin duda, un buen alivio emocional cuando la presión sube demasiado, pero es fundamental para un funcionario de tan alto nivel mantener la mente fría y no confundir su entusiasmo personal con las decisiones de Estado.
Si la Selección gana hoy el partido contra Trinidad y Tobago, qué bueno. Pero eso de ningún modo justifica que los jugadores se conviertan en ciudadanos de primera categoría, por encima de millones de guatemaltecos quienes, en un esfuerzo sostenido y constante y sin apoyo alguno de las autoridades, trabajan por la construcción de una mejor nación y un futuro más promisorio para las generaciones venideras.
Para el presidente es importante hacer un ejercicio de reflexión y tomar contacto con la realidad del país al cual sirve desde la más elevada posición. Debe comprender la importancia fundamental de los valores humanos, practicados a diario por un pueblo cansado del abuso y el engaño.
Debe ver más allá de su sitial de poder, tomando conciencia de que es esta actitud constructiva y aguantadora de su pueblo lo que constituye el alma misma del patriotismo y no unos goles más o menos en el marcador.
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