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Casa hogar pide auxilio
El poeta Julio Fausto Aguilera es uno de los ancianos afectados
Por:
Irving Escobar
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| Andrés Tzoc, de 81 años; Carlos Vásquez, de 82, y el poeta, en el asilo. Foto Prensa Libre: Mario Linares. |
Peligra la tranquilidad de la casa para adultos mayores “Cabecitas de Algodón”. Los costos de funcionamiento y facturas pendientes se imponen a la fe y buena voluntad de Juan de Dios Aceituno, que durante dos años ha efectuado esa labor altruista.
Los 24 ancianos que atiende el asilo despiertan temprano y les agrada salir al patio para contemplar la fuente del inmueble que consideran su hogar, en Antigua Guatemala.
Entre ellos destaca una persona muy peculiar, el poeta Julio Fausto Aguilera, Premio Nacional de Literatura.
Apoyado en una pared de su dormitorio, comenta en voz baja que se siente cómodo en el asilo. Cuenta que afronta problemas nerviosos y señala con el índice su cabeza.
Mientras, sus compañeros, inadvertidos de la situación que atraviesa el asilo, esperan que las enfermeras los lleven a la puerta para ver los automóviles y los transeúntes.
“Quiero que diga que estoy enfermo, que estoy solo y que les dé mi dirección a mis amigos, para que me vengan a ver”, dijo Aguilera en una entrevista publicada el 23 de diciembre de 2001 en Prensa Libre.
En ese entonces vivía en un cuarto de alquiler en la colonia Quinta Samayoa, zona 7, por Q350 al mes. De ahí pasó al hogar de ancianos San Vicente de Paúl, y ahora Cabecitas de Algodón es su nueva casa, la cual está a punto de ser cerrada.
Trabajo difícil
Aceituno, médico neuroanestesiólogo y fundador del asilo, no sabe qué hacer. Comenta que el costo de brindar un techo y comida a personas que han quedado desamparadas es muy alto.
“El hogar es insostenible”, relata, mientras una enfermera reparte golosinas a los ancianos.
Las facturas por comida, enseres de limpieza y medicamentos se elevan a unos Q50 mil al mes.
A lo anterior se suma el pago de enfermeras, el alquiler de la vivienda y una deuda de Q30 mil.
Aceituno explica que el asilo susbsiste gracias a donaciones de personas particulares, pero “no alcanzan para sufragar los costos”.
Entre las campañas a beneficio de la casa hogar está la del restaurante Personajes de Antigua, que dedicará el 27 de octubre las utilidades para el asilo.
“Con el apoyo de los proveedores, donaremos lo recaudado del día al hogar”, indica la propietaria, Cecilia de Mata.
Para brindar ayuda se puede llamar al teléfono 5522-9802 o visitar el hogar, en la calzada Santa Lucía, número 18 esquina, de Antigua Guatemala.
Julio Fausto Aguilera: Poesía y bastón
Premio Nacional de Literatura Miguel Ángel Asturias 2002. Nació en Jalapa el 8 de septiembre de 1928. Entre los homenajes que ha recibido está el Emeritissimum, de la Facultad de Humanidades de la Universidad de San Carlos de Guatemala.
Por su libro La patria es una casa se le otorgó el Quetzal de Oro de la APG. Es autor del poema La patria que yo ansío. Vivió soltero hasta los 50 años, cuando conoció a Vidalia Quiñónez, su compañera, quien falleció en 1984.
Durante la época revolucionaria (1944-1954) fue miembro fundador del grupo Saker-Ti. Tras la caída del presidente Jacobo Árbenz fue perseguido por la dictadura de Castillo Armas, y por meses permaneció escondido, hasta que decidió entregarse a la Policía.
Estuvo preso durante cuatro meses. Fue uno de los fundadores del Grupo Nuevo Signo. Ha publicado en diarios y revistas nacionales y extranjeros y ha sido traducido a varios idiomas.
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