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COLECTIVO MADRESELVA Extracción total
Lo que no pueden extraernos es la capacidad de defender lo nuestro.
Por:
Magalí Rey Rosa.
Actualmente se libra una encarnizada batalla por el excelente dictamen del equipo técnico del Conap, que declara improcedente la pretensión de la transnacional minera CGN de usar el Parque Nacional Río Dulce para fines industriales, contra las órdenes del ministro de Ambiente, Juan Mario Dary, y la viceministra Rossana Sobenes, quienes presionan al secretario ejecutivo del Conap para que se cambie ese dictamen, que es totalmente legal y apegado a criterios técnicos irrebatibles.
¿Quién puede darle órdenes al ministro? Dependiendo del desenlace final sabremos quién defiende los intereses de Guatemala, y quién no. Coincidimos con el editorial de Prensa Libre en que hay que decidir cuál actividad es más beneficiosa para Guatemala: si es el turismo -que deja cientos de millones de quetzales que se reparten entre cientos de miles de guatemaltecos, sin tanto costo ambiental-, o la extracción de minerales metálicos -que deja poquísimas ganancias que se reparten entre muy pocos, a costas de irreversible deterioro ambiental y altísimo costo social.
Aquellos que se empeñan en atraer inversión extranjera deben entender que la competitividad empresarial también se mide por la capacidad de cuidar el ambiente. En tiempos de crisis climática planetaria, es contraproducente hacer tan evidente que a las autoridades guatemaltecas no les importa contaminar ni pasarse encima de la gente.
Miércoles y jueves se celebró un seminario taller de alto nivel con funcionarios de la OIT sobre consultas. “Sorprendentemente”, no fue invitado ninguno de los líderes indígenas de las comunidades que han organizado consultas.
No sé quiénes son los responsables de semejante lapsus; ojalá detrás de este lamentable error político no estén los funcionarios de gobierno que se han convertido en operadores visibles de las transnacionales interesadas en extraer nuestros recursos naturales, para los cuales las consultas y la gente que participó en las mismas no tienen ninguna importancia.
Termino con una nota alarmante para quienes han defendido la explotación de oro en San Miguel y Sipakapa: en Estados Unidos se denunció que Glamis Gold alteró sus reportes sobre emisiones de mercurio de su mina Marigold, durante los últimos cuatro años.
Si Glamis se da el lujo de hacer esto con el imperio, da miedo pensar en lo que pueden estar haciendo aquí. Pero cuando se demuestre la contaminación irreversible que ha puesto en marcha en San Marcos, se fortalecerá la resistencia pacífica de los pueblos indígenas y comunidades guatemaltecas, y los funcionarios que facilitan la extracción total de nuestra riqueza natural serán señalados como los cómplices de Glamis, aquí Montana.
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