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Aficionados con la misma pasión
Tanto del lado rojo como del crema, la final de hoy por la noche se vive al máximo
Por:
Antonio Barrios, Claudia Castro, Romeo Ríos
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| Ronald Escobar, su hijo Zizu, de un año y tres meses de edad, y su esposa Ana, llegaron al estadio del Trébol para ver el último entreno de los rojos. Foto Prensa Libre: German Alegría. |
Confían en su equipo
Ni el sol, ni el viento o el frío, ni esperar más de media hora de pie afuera del estadio Manuel F. Carrera del Trébol, son impedimentos para que aficionados como la familia Escobar o don Oswaldo Álvarez lleguen a alentar a los jugadores de Municipal.
Y es que el mal inicio que tuvo Municipal en la fase de clasificación del torneo o el buen momento por el que pasa el rival, no parecen importarle a la afición roja, que confía en que su equipo conseguirá el pentacampeonato.
Vamos por el penta
“Estoy seguro que ganaremos el penta. El equipo está jugando bien y eso es lo que hace pensar eso”, aseguró ayer Ronald Escobar, de 26 años, quien con su hijo Zizu, de un año y tres meses, cargado en brazos, y su esposa Ana, llegaron al entrenamiento de los rojos.
Para Escobar, que llevó su cámara para tomarle fotografías a sus ídolos, el marcador de hoy será a favor de los rojos.
“Venceremos 3-0, con goles de Plata y Villatoro”, aseguró.
Es cábala
Entre las decenas de aficionados que acompañaron ayer a los rojos en su entrenamiento estaba Oswaldo Álvarez, de 37 años, quien se mostró más que seguro en que el título será rojo.
“El equipo es muy unido, no hay otro como Municipal, por eso ganaremos”, confesó Álvarez, quien tiene como cábala ir a los entrenamientos antes de un partido de los rojos.
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Crema de corazón
Comunicaciones cuenta con un admirador especial, Allan García, que se ha ganado el corazón de los jugadores y cuerpo técnico. En cada entrenamiento y partido sufre pero disfruta junto a ellos.
El sueño de los pequeños de estar cerca de sus ídolos no siempre se puede cumplir, pero Allan lo consiguió hace cinco años porque es el recoge pelotas de los cremas, labor que con orgullo desempeña y que lo mantiene en contacto con los protagonistas.
Su vida cambió repentinamente, dejó de observar detrás de los vidrios de los automóviles a los jugadores albos que transitaban todos los días por el semáforo de la 13 avenida y la Calle Martí donde les ofrecía agua pura envasada.
Pero un ex dirigente crema lo conoció y después de conversar con él y tomarle confianza, le ofreció el puesto de recoge pelotas en los juegos de Comunicaciones.
Allan sin dudarlo aceptó y así empezó a tener contacto con los jugadores, después empezó a llegar a los entrenamientos para conversar con ellos y así se ganó la confianza de los futbolistas y cuerpo técnico.
Ahora, el Colocho, como le dicen convive con las figuras albas durante las prácticas, y en cada partido en el que son locales, se coloca detrás del marco para alcanzarles las pelotas.
Allan espera con mucha ilusión los partidos, porque muchos de los jugadores al momento de anotar lo buscan y se lo dedican, como lo hacía Jhonny Cubero cuando integraba el equipo crema.
“Todos son especiales conmigo, algunas veces se les olvida por la emoción de anotar. Tránsito (Montepeque) ya me dijo que si anota en el clásico (hoy) me buscará para festejar conmigo”, cuenta orgulloso.
Más que trabajo
Para el chico de Cipresales, zona 6, lo más importante de estar junto a los jugadores albos es la amistad que le brindan. “Lo más lindo de ellos es que son humildes, no son nada agrandados”, dice.
Más allá de ser recoge pelotas, Allan reconoce que siempre ha sido aficionado crema y que tiene al equipo en su corazón.
Ahora que está de vacaciones, el Colocho comparte más y, así como ellos, también está rapado.
“Es un gran equipo, porque me dan su amistad y cuando pueden me ayudan económicamente”, dijo.
Allan deberá esperar hasta el domingo cuando los albos sean locales, para estar en la cancha del estadio Mateo Flores.
Llegará como en cada partido dos horas antes que arranque el encuentro y así comenzará su labor.
Buscará cada pelota para que su equipo no pierda tiempo y luche por el campeonato.
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