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Q3 mil millones sin fiscalización
ONG y organismos internacionales los manejaron
Por:
Martín Rodríguez P.
El Gobierno cerrará 2006 con un número rojo: casi Q3 mil millones se manejaron sin fiscalización. Los administró por medio de organismos internacionales y organizaciones no gubernamentales (ONG), para tener más agilidad, pero a costa de poner un obstáculo a la transparencia.
Así lo señala un informe de la diputada Nineth Montenegro, de Encuentro por Guatemala, donde se analizan los Q37 mil 703 millones del Presupuesto de la Nación para 2006, en el que también se resalta que el Gobierno utilizó sólo 80 por ciento de los fondos.
“Es muy preocupante, porque no sólo se utiliza este instrumento de las ONG y los organismos internacionales para evitar que se fiscalice, sino que éstos cobran entre siete y 10 por ciento por administrar el dinero”, expresó la congresista.
El que más utilizó este mecanismo fue el Ministerio de Educación, con Q1 mil millones; le siguen Agricultura, con Q714 millones, y Comunicaciones, con Q335 millones.
Rosa María de Frade, secretaria de Comunicación de la Presidencia, explicó que se utilizan organismos internacionales y ONG para agilizar los procesos. “Los organismos internacionales también usan cotizaciones para adquisición de servicios”, recordó De Frade.
Inversión limitada
Cuando se divide el porcentaje de gasto de 2006, en la parte de inversión del presupuesto se señala que se ejecutó el 69 por ciento, y la cifra más baja aparece en el caso de las secretarías y los fondos sociales (58 por ciento).
El cierre, en mayo último, del Fondo de Inversión Social, y la poca ejecución del Programa Nacional de Resarcimiento, fueron dos factores clave.
Montenegro también criticó la utilización de Q78 millones en publicidad y Q54 millones en viáticos para viajes al exterior.
El dinero que no se gasta se va al fondo común del Ejecutivo, y no puede usarse en 2007 para los mismos programas.
La transparencia es más importante que la agilidad
Para Hugo Maul, del Centro de Investigaciones Económicas y Sociales (Cien), es razonable que el Gobierno quiera agilizar la ejecución por medio de organismos internacionales o las ONG, pero enfatizó que, por tratarse de dinero de los impuestos, es más importante la transparencia.
“Debido a la rigidez de la Ley de Contrataciones, es explicable que busquen este tipo de instrumentos, pero, si no, caeríamos en jugarle la vuelta a la norma, y por ser fondos públicos, lo más importante es usarlos bien”, aseveró Maul.
Recomendó que debería reformarse la Ley de Contrataciones, para obligar a todas las instituciones nacionales, organismos internacionales y las ONG que administran fondos públicos que cumplan con los mecanismos de control y transparencia.
Sobre la subejecución, Maul recordó que es una práctica desde hace varios años y opinó que se necesitan mecanismos que reduzcan las transferencias.
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