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Guatemala, martes 03 de enero de 2006

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Además, en esta sección:

EDITORIAL
Los valores en la acción individual

Dedicamos este espacio ayer al tema de la importancia de que cada uno de los integrantes de las élites sociales haga bien su tarea, pero ello no significa que la acción individual no abarque también a quienes son personas comunes.

La sociedad avanza o retrocede conforme lo hagan sus integrantes, y esto se logra siempre que todos tengamos un sueño personal por el cual luchar en cada uno de los papeles que nos toca vivir.

Desde hace algunos meses, Prensa Libre ha desarrollado una campaña que invita a reflexionar en los valores. Una de sus frases se refiere a un tema aparentemente de poca importancia: el respeto al tiempo de los demás. Una cita comenzada media hora tarde significa ese mismo tiempo perdido, multiplicado por el número de personas. Nuestra sociedad debe olvidarse de la “hora chapina”, porque es muy caro un día de feriado.

Por ejemplo: son ocho horas de tarea multiplicadas por los seis millones de miembros de la fuerza laboral. Si en todo el territorio nacional falta un maestro por un día, equivale a un atraso educativo ocho millones de horas/estudiante.

Por eso es urgente pensar en realizar la tarea individual con responsabilidad y conciencia de los efectos. Es la exigencia autoimpuesta cuya ausencia marca la diferencia entre los países desarrollados y los otros.

Pero no termina allí. Se necesita, además, resolver problemas por medio del diálogo, tender la mano a quien lo necesita, ser considerado, cumplir las promesas, aceptar las diferencias, actuar con calma, colocarse en el papel del otro y realizar con espíritu y disciplina los planes trazados, entre toda una serie de valores igualmente importantes.

Por eso es que la acción individual debe ser valorada en la medida en que agregue al beneficio propio el de los demás. Vale la pena recalcar que no se trata de pedir lo imposible o de metas utópicas. Son difíciles, nadie lo niega, pero no imposibles.

Y una vez logrado que cada individuo comprenda su papel en la sociedad y las condiciones en que ésta se encuentra, resulta relativamente fácil lograr el avance de todos, la disminución de las diferencias, que existen porque los seres humanos no somos iguales.

Cada vez resulta ser más claro para quienes estudian el fenómeno del comportamiento humano, que las diversas teorías económicas, políticas e ideológicas tendrán mayores posibilidades de éxito si se aplican en combinaciones que diferirán de las características propias de cada sociedad.

Una teoría que produce beneficios sólo para unos, que se aplica sin pensar en las consecuencias, tiene necesariamente que ser considerada menos válida que aquel experimento que tome en cuenta la mayor cantidad de criterios y, sobre todo, tenga en cuenta que se va a aplicar en la realidad, contaminada por simple y sencilla definición.

Los avances sociales son el resultado de un constante experimento en el comportamiento social, que no es otra cosa que la manera cómo actúa el ser humano. Se justifica, entonces, hablar de valores en el principio de un año que se presenta difícil.

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Fo
Por: fo@guate.net.gt

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ALEPH
Lo que nos salva

Guardo en mi corazón la esperanza de un mundo cada día mejor.
Por: Carolina Escobar Sarti

El ser humano es necio en su esperanza, y creo que es lo único que ha salvado a esta especie de no perecer en el pantano de su propia estupidez. No importa a qué cultura se pertenece y tampoco importa mucho la concepción que esa cultura tiene del tiempo; no importa cuánto dinero se tiene o si no se tiene ninguno, todos parecemos creer que el minuto siguiente o el día siguiente o el año siguiente, las cosas podrán ser mejores.

Los seres humanos parecemos estar convencidos, aún en nuestro más recóndito y negado yo, de que todo puede cambiar con el tiempo. Aún los suicidas, que se matan creyendo que habrá algo mejor que este mundo de dolor y lágrimas.

Lentejas en las mesas de año nuevo para atraer la abundancia durante todo el año próximo; promesas de nuevas rutinas de gimnasia, de nuevos hábitos de estudio, de dejar de tomar y de comer, de ser mejores personas con quienes hemos tratado mal este año; nuevas intenciones, acordes a nuestros particulares oficios y formas de ver el mundo; nueva ropa interior de color rojo o amarillo para atraer otras miradas; copas de champagne conteniendo doce uvas que han de tomarse de corrido, pidiendo un deseo para cada mes del año que viene; sueños de que en el próximo año sí habrá pan en la mesa porque el Gobierno amanecerá siendo mejor (igual que todas las personas), el 1 de enero del 2006. Un ser humano puede perderlo todo, menos la esperanza.

Pocas canciones como aquella de John Lennon que le ha dado la vuelta al mundo una y mil veces, para cantarle a la esperanza: “Imagínate que no hay cielo. Es fácil si lo intentas. Que no hay infierno allá abajo, que arriba hay sólo firmamento. Imagínate a toda la gente viviendo por hoy. Imagínate que no hay países. Que no hay nada por qué morir o matar. Que tampoco hay religiones. Imagínate que no hay propiedades, me pregunto si podrás. Que no hay hambre ni miseria. Que somos una hermandad de hombres. Imagínate a toda la gente compartiendo el mundo. Me vas a decir que soy un soñador, pero sólo sé que no soy el único. Espero que un día te unas a nosotros y entonces el mundo será uno”.

Tenemos esperanza, por eso soñamos. Por eso desafiamos a la muerte con cirugías plásticas, cremas contra la vejez, descubrimientos científicos contra el cáncer y otras enfermedades mortales; profesamos religiones que nos ofrecen la inmortalidad y nos hacen tener la esperanza de una vida mejor en el más allá y en el más acá; levantamos nuestras copas en los cumpleaños y la noche del año nuevo, añorando porque el siguiente tiempo sea mejor que el que estamos dejando atrás.

Si no fuera por la esperanza, nadie habría observado jamás los astros y ninguna cultura habría situado cuidadosamente al Sol, la Luna y Júpiter como los ejes de su calendario. Buscamos la esperanza donde podemos, se la robamos al tiempo, al cielo, a los océanos y a nuestras propias supersticiones y mitos. Hay gente que no siente que comienza el día hasta no haber leído su horóscopo; allí está cifrada su esperanza de cada día. En que alguien le decida su destino.

Vivimos, individual y colectivamente, en función de la esperanza. Quizá mañana aparezca la cura para mi enfermedad, quizá en poco tiempo esta persona cambie, quizá será mejor el próximo marido o la próxima mujer, quizá nosotros seamos mejores mañana, quizá los hijos recapaciten, quizá en la otra vida podamos hacer lo que en ésta no se puede, quizá en otro plano nuestros espíritus se encuentren, quizá el próximo gobierno sea mejor que éste, quizá los buenos acaben con lo malos (como en las caricaturas), quizá el año que viene Guatemala logre ser distinta.

Y nos volvemos quijotes; unos más que otros. Creemos que viviremos para ver la miseria desaparecer, que tendremos la posibilidad de conocer el mejor lado de la especie humana, que los 365 días que denominamos 2006 serán mejores para toda la humanidad.

Bien decía Nietzsche que la esperanza es el peor de los males, pues prolonga el tormento del ser humano. ¿Será porque, como decía Maurice Maeterlinck, la desesperanza está fundada en lo que sabemos, que es nada, y la esperanza sobre lo que ignoramos, que es todo?

En fin, guardo en mi corazón la esperanza de un mundo cada día mejor para todos los guatemaltecos y para todos los seres humanos.

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COLABORACIÓN
El muro del oprobio

Millones de inmigrantes han buscado en Estados Unidos una esperanza de libertad y prosperidad.
Por: Luis Fernando Andrade F.

El presidente de Estados Unidos, el republicano Ronald Reagan, quien enarboló y promovió con firmeza y elocuencia durante sus dos períodos de gobierno (1980-1984 y 1984-1988) la libertad y la democracia, denunció en 1987 con particular vigor en nombre del pueblo estadounidense la brutal división del continente europeo marcada por el denominado Muro de Berlín.

Reagan, desde ese muro del oprobio, desafió al entonces al secretario general del partido comunista de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), Mikhail Gorbachev, a que si realmente deseaba la paz y la prosperidad para la URSS y para Europa Oriental, que entonces derribara el Muro de Berlín.

El actual presidente de Estados Unidos, George W. Bush, también miembro del partido republicano dijo en el 2004 al referirse a Reagan en el panegírico de su funeral, “El creyó que América no era sólo un lugar en el mundo, sino la esperanza del mundo”.

Efectivamente, millones de inmigrantes, sobre todo latinoamericanos incluidos nuestros compatriotas guatemaltecos desde el derribamiento del Muro de Berlín han buscado en Estados Unidos una esperanza de libertad y prosperidad.

Sin embargo, en este país que se preció en la Guerra Fría de ser el adalid en contra de la opresión totalitaria y en el que se ha promovido la integración económica y la cooperación entre pueblos y gobiernos democráticos, hoy se discute una propuesta de ley denominada Protección Fronteriza, Antiterrorista y Control de Inmigración Ilegal, que implicaría, de ser aprobada en la cámara del Senado, entre otros asuntos, ampliar la construcción de un muro en la frontera mexicana. Se pretende limitar aún más la libertad de movimiento de personas como lo decidieron hacer los soviéticos al aislar Berlín Oeste del resto de Europa Occidental.

Hay que recordar también que el ex presidente demócrata John F. Kennedy, en un momento de alta tensión mundial, pronunció en junio de 1963 ante el Muro de Berlín un discurso en el cual hizo suya la siguiente expresión, “... esto es una ofensa en contra de la humanidad, separando familias, dividiendo esposos y esposas, hermanos y hermanas, y dividiendo gente que desean estar juntos”.

En las actuales circunstancias, los gobiernos de la región dan la impresión que no han planificado ni previsto políticas y/o estrategias nacionales e internacionales sólidas y coordinadas para denunciar esta propuesta de ley antiinmigrantes y contribuir en alguna medida a que no se apruebe esta iniciativa tal como esta planteada.

Sin embargo, considero que hay todavía condiciones para ejercer alguna presión moral y política que influya en el debate interno que está pendiente se produzca en la cámara del Senado de Estados Unidos durante los primeros meses de este 2006.

Los presidentes de México, de los países Centroamericanos y de otros países de América Latina podrían al igual que en su momento lo hicieran Ronald Reagan y John F. Kennedy denunciar conjuntamente, en este caso, ante el pueblo estadounidense y desde la propia frontera mexicana la construcción de lo que vuelve a ser un muro del oprobio.

Asimismo, hay que desafiar al presidente George W. Bush a que también contribuya a modificar esta iniciativa de ley. En este contexto, hay que resaltar los valores que precisamente Reagan y Kennedy enarbolaron ante el Muro de Berlín.

Hay senadores republicanos y demócratas conscientes de la barbaridad que implica la aprobación de esta ley y sobre todo que están conscientes de que Estados Unidos deben seguir siendo, como dijera Reagan, la esperanza del mundo.

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HOMO ECONOMICUS
El muro de la vergüenza

Viendo la paja en el ojo ajeno…
Por: José Raúl González Merlo

El anuncio de la construcción de un muro a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México provocó el pasado viernes el exabrupto del año por parte de nuestro vicepresidente. “Es una afrenta… es un muro de la vergüenza…” –son algunos de los comentarios oficiales.

Está claro que nuestros políticos todavía no entienden por qué EE.UU. es próspero y nosotros no. En buena medida es porque, en ese país, las leyes se hacen para respetarlas. En nuestro caso preferimos regirnos por el nefasto “hecha la ley, hecha la trampa” o, peor aún, por el popular “las leyes están para violarlas”.

En EE.UU. la cosa no es así. Mientras exista una ley de migración, los estadounidenses exigirán su cumplimiento y las autoridades velarán, en la medida de sus posibilidades, porque se cumpla. Por esa enorme diferencia en la forma de ver la ley, es que nuestros políticos no entienden cómo es posible que el Gobierno de EE.UU. no “nos haga la campaña de hacerse los locos” con el tema del muro y la migración ilegal.

La construcción de la pared no debe ser motivo de vergüenza para EE.UU. Debe ser motivo de vergüenza para nosotros y para usted, como nuestro gobernante, ya que por años hemos sido incapaces de crear condiciones de vida dignas.

Lo vergonzoso, la afrenta, señor vicepresidente, es que nuestra gente tenga que emigrar a EE.UU. buscando la esperanza que, por nuestra propia incompetencia y corrupción, no encuentran en su tierra.

Pero lo más vergonzoso es que creamos estar en un plano moral superior como para condenar a EE.UU. ¿Qué hacemos con los chinos indocumentados que capturamos en nuestros países luego de encarcelarlos en condiciones inhumanas? ¿Y aquel ecuatoriano ilegal muerto por nuestras autoridades? ¿Acaso tenemos una política abierta de inmigración? ¿Entonces?

Es sumamente complicado encontrar una “solución política” al problema de la situación legal de nuestros hermanos en EE.UU. Me consta que la mayoría de ellos no son terroristas, sino personas que trabajan honradamente buscando un mejor futuro.

El beneficio económico, tanto para nosotros como para EE.UU., es indiscutible. Sin embargo, no podemos tapar el sol con un dedo. Ellos se encuentran en violación a las leyes de migración de un país soberano. Esa realidad solamente se cambia si ellos cambian sus leyes. Nos guste o no, mientras ese momento llegue, los funcionarios estadounidenses deberán aplicarla tal y como esté escrita.

Dejemos de estar, hipócritamente, viendo la paja en el ojo ajeno y comencemos a ver la viga en el nuestro. Prediquemos, pero con el ejemplo. Nosotros tenemos que cambiar la realidad de nuestros países. Los estadounidenses ya sacaron su tarea.

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PUNTO DE ENCUENTRO
To be or not to be

Hay que respetarse a sí mismo para que los demás nos respeten. Canciller Celso Amorim.
Por: Marielos Monzón

Los temas principales del 2005 se proyectan al 2006 agravados. Continúan las presiones de los miembros del Departamento de Comercio de EE.UU., para imponernos más condiciones en el DR-Cafta y se explicita el desprecio por millones de migrantes centroamericanos, con el anuncio de la construcción de un muro de mil kilómetros y la criminalización de la migración.

Más allá de las intenciones de EE.UU. y la confirmación que busca la subordinación política total de la región y además, el predominio absoluto de sus intereses comerciales y económicos, lo que tiene que estar en discusión es la actitud y la estrategia de Guatemala para enfrentar esas pretensiones de Washington.

En un mundo globalizado como el actual, la definición de la inserción internacional de un país es clave, e implica mucho más que una estrategia de la Cancillería. Se trata de la construcción de una política de Estado.

Guatemala ha mostrado una subordinación a las exigencias de Washington, en momentos claves como: la aprobación del DR-Cafta, el apoyo al intento fracasado de relanzar el Alca; la votación contra Cuba en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU; la votación en dos oportunidades, a favor del candidato estadounidense en la OEA y el apoyo político a la agenda regional promovida por Bush.

Sin embargo, también ha expresado cierto grado de autonomía en otros momentos: al permanecer en el Grupo de los 20 en la OMC a pesar de las presiones; votar contra el bloqueo a Cuba en la ONU y promover tímidos acercamientos con bloques regionales, donde destaca la visita del presidente brasileño, Lula Da Silva, a nuestro país.

Si se repasan los hechos señalados, se percibe claramente que en los asuntos de mayor peso, Guatemala se alineó con Estados Unidos. ¿Cuál fue el resultado? En el DR-Cafta, más exigencias y más presiones. En la Cumbre de Mar del Plata nos aislamos de los países más importantes de América Latina, tanto en términos políticos como económicos y en la OEA, retiramos un buen candidato guatemalteco y fuimos derrotados dos veces.

La respuesta de Estados Unidos ante el TLC y en el tema migratorio, no deja espacios para falsas expectativas y esperanzas. Es hora de definir un camino independiente de política exterior e inserción internacional, promoviendo la integración del Continente y apoyando las propuestas de tener una voz propia para América Latina en el mundo.

El sometimiento, además de ser una política indigna, ni siquiera arroja resultados favorables como contrapartida; y lo único que conseguimos es desprestigio internacional y más presiones.

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HORIZONTES
Ahora o nunca

El 2005 ha terminado, y de él sólo podremos recordar lo que cabe en nuestra memoria o lo que ha quedado guardado en los archivos de la historia.
Por: Francisco Beltranena.

La noche estaba bañada de estrellas. Faltaban pocos minutos para que muriera el año viejo y llegara el año nuevo.

Junto a mis queridos amigos preparábamos unos hermosos globos que uno de ellos había mandado a hacer.

Tal y como me lo habían enseñado hace un tanate de años, antes de que dieran las 12 ya habíamos lanzado exitosamente 11 de los 12.

La línea de deriva que seguían era impresionante uno atrás del otro, pero antes de que pudiéramos lanzar el último nos dieron las 12 y nos desconcentramos abrazando a nuestras familias, con quienes nos deseábamos salud y prosperidad en el 2006 que recién arrancaba.

Las luces alumbraban las alegres caras de todos los allí presentes.

Al estallar las luces en el cielo se daba uno cuenta que no sólo nosotros nos abrazamos. Muchas más familias que las de nuestra divertida calle recibían con júbilo y alegría al recién llegado. La esperanza era notoria en la cara de todos, sin excepción.

Al terminar de saludar a todos los que encontré en mis alrededores, volví la vista hacia el horizonte para ver si quedaba aún en el firmamento alguno de nuestros globos, y efectivamente en la lontananza aún brillaban cuatro de ellos.

El resto, como el año viejo, habían desaparecido, lo que me provocó inevitablemente alguna reflexión.

El 2005 ha terminado, y de él sólo podremos recordar lo que cabe en nuestra memoria o lo que ha quedado guardado en los archivos de la historia.

Con el 2005 también ha concluido el segundo año de gobierno. Con sus aciertos y sus vicisitudes, con sus penas y alegrías, con sus tormentas y con sus calmas, con sus buenas intenciones, pero con malos resultados.

En su última entrevista concedida a los medios de comunicación en el 2005, publicada ayer en Siglo Veintiuno, dijo el vicepresidente Eduardo Stein: “En muchos casos funcionamos a ciegas; hemos tenido que improvisar equipos de análisis e interpretación de sucesos para que, sin sobrepasar el marco legal, podamos atender temas críticos”.

Guarda razón el doctor Stein. Ciertamente que con el correr del tiempo, la administración actual, finalmente ha llegado a darse cuenta de que al llegar al Gobierno no tenían una clara conciencia de la magnitud y gravedad de los problemas que aquejaban al país.

Aquel simplista pensamiento, que aparentemente llevaban muchos de los funcionarios de gobierno que empezaron a gobernar a principios del 2004, con el tiempo ha comenzado a caer de su peso y me dan la agradable impresión de que tal vez, y de una vez por todas, van a tomar control de la nave que les toca gobernar.

El tiempo pasa, y aunque les quedan todavía dos años completos de gobierno, las acciones se hacen imperativas y urgentes. Dijo el presidente John F. Kennedy que “una equivocación no se convierte en un error hasta que se toma una acción correctiva”.

Luce por primera vez en lo que va de este gobierno, que quizá salgan de la equivocación tomando las medidas adecuadas. ¡Aleluya!

Resulta que no se trata del gobierno de ellos, se trata del gobierno que el pueblo de Guatemala eligió para que llevara la nave por cuatro años.

Voltear a ver hacia atrás y no identificar las equivocaciones bien podría ser el más craso error de esta administración.

Equivocarse es de humanos, pero de mejores humanos es aceptar la equivocación y convertirla en un error que permite las acciones correctivas adecuadas en el momento preciso.

El 2006 es el año de la oportunidad para todos los guatemaltecos.

No será fácil deshacerse de los grandes males que nos aquejan, pero que con el adecuado liderazgo y la aplicación firme de las medidas necesarias, se contará con el apoyo de la gran mayoría de los buenos guatemaltecos.

Tengan ustedes, señores gobernantes, la certeza de contar con mi apoyo ciudadano a fin de lograr lo que todos los guatemaltecos ansiamos: vivir en paz. No pierdan la concentración, como la perdimos con el globo número 12 del año nuevo que se quemó antes de despegar.

¡Ánimo, se puede!

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SIEMBRA
Paz y progreso

“El respeto al derecho ajeno, es la paz”. - Benito Juárez.
Por: Carlos Zúñiga Fumagalli.

El pasado 29 de diciembre celebramos el noveno aniversario de la firma de los acuerdos de paz. En esa fecha fue juramentado el Consejo Nacional de los Acuerdos de Paz. Durante dicho acto, el presidente del Congreso, resaltó en su discurso dos temas fundamentales para fortalecer una paz firme y duradera.

Primero inició su intervención citando a Benitos Juárez: “El respeto al derecho ajeno, es la paz”; frase que en pocas palabras lo dice todo. La convivencia en paz tiene que partir desde la base esencial en donde cada individuo respeta el derecho del otro, y viceversa, apoyada por un estado de Derecho en donde la ley se aplica con firmeza a cualquiera que faltando a la misma, se entromete en los derechos de los demás.

Sólo entendiendo que el progreso de todos se debe lograr sin afectar el bienestar de otro, podremos vivir en paz. Mencionó también que la paz será producto de una actitud adecuada, puesto que no se logra con firmar acuerdos y aprobar leyes.

Constantemente invito a los chapines a que es básico para que convivamos pacíficamente, sin resentimientos, odios, envidia, egoísmo… olvidar el pasado y construir todos juntos un mejor futuro. No es posible que permitamos que se nos mantenga en confrontación por grupúsculos que lucran descaradamente de mantener vivo el pasado y muerto el futuro.

La Guatemala de hoy, en muchísimos sentidos, esta mejor que la Guatemala de hace una década, y mucho mejor aún que más atrás. Quien no acepte esto es por que tiene muy mala memoria o es muy chirís para haber sufrido el infierno del embate terrorista.

Sin embargo, aún falta mucho trecho por recorrer para lograr una Nación más rica y justa; para que logremos un desarrollo económico y social verdaderamente equitativo en donde todos vivamos mejor.

Entre nuestros propósitos para este año debemos incluir combatir de raíz la pobreza mediante el fomento a la nueva inversión y la generación de nuevos y mejores empleos, la erradicación del racismo y la discriminación de todo tipo, el incremento de la inversión social, el desarrollo rural mediante la capacitación y reconversión laboral; fomentando pequeños y medianos emprendedores en los habitantes, liberándolos de una vez por todas de la pobreza de la agricultura de subsistencia, el combate a la violencia generada por el crimen organizado, la responsabilidad tributaria, en donde paguen impuestos todos los que pueden compartiendo equitativamente el gasto social, combatiendo el abuso de menores, la violencia familiar, el narcotráfico y los antros de vicio, promover la participación política de ciudadanos dignos y capaces; restableciendo principios de ética, moral y transparencia. Feliz año y mejor Guatemala para todos.

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OPINIÓN DE LOS LECTORES
Educación: Cambios necesarios

Por: Cartas

Se inicia un nuevo año y nos preparamos para comenzar un nuevo ciclo lectivo. Soy maestra de educación preprimaria y estoy consciente de que los cambios son necesarios para mejorar el sistema educativo de mi país.

Sé, además, que todo cambio es difícil, pero creo que lo más importante es tener el entusiasmo y las ganas de hacer bien las cosas.

Pero, por favor, tomemos en cuenta que la mayoría de las aulas en los establecimientos públicos están sobrepobladas y es importante que las políticas que se implementen sean acordes a esta realidad nacional.

Yo quiero que mi país mejore y voy a dar mi mayor esfuerzo para iniciar los cambios necesarios para que mis alumnos salgan mejor preparados para la vida y los retos que ésta conlleva; para eso, necesitamos apoyo y que se valore nuestro trabajo, porque como en todo hay buenos y malos.

Antes de juzgar vean nuestro trabajo, porque sí existen maestros que ponen alma, vida y corazón en la tarea de educar.

Marleny Castillo de Juárez, I-9 47583 (Coatepeque).

•Hidroeléctrica superó la prueba

Recientemente, se solicitó información fehaciente del comportamiento de la presa Chixoy ante la destructiva tormenta Stan; afortunadamente, el embalse de 300 millones de metros cúbicos de agua salió invicto de esa potente prueba.

Ahora estoy en libertad para detallar los eventos del epílogo de la obra de ingeniería más grande, riesgosa y productiva de nuestra historia.

La junta directiva del Inde era autónoma. Conformada por académicos de renombre. Tenían voz y voto así: Lic. Rodolfo Castellanos, gerente del Banco Industrial; Ing. Héctor Lemus O., Ing. Jorge Erdmenger La Fuente, Lic. Alfonso Carrillo Castillo, Ing. Octavio Cordón Morales, Dr. Leonel Gonzáles Bolaños, Lic. Rodolfo Ferber Aguirre, Lic. Benjamín Villa de León, Ing. Luis F. Sáenz, gerente general; presidente del Inde, Ing. Ricardo Barrios Peña.

El 22 de agosto de 1977, el Ing. Héctor Lemus O. le envió una carta al presidente general Kjell Eugenio Laugerud en la cual le expresó: “En las sesiones regulares de este cuerpo colegiado se ha actuado con independencia de criterio. Siempre he coincidido con la actuación del presidente del Inde, Ing. Ricardo Barrios Peña, quien defiende los intereses de la nación con responsabilidad y dinamismo; por ello, quiero ser categórico en aclarar que no tengo la intención de renunciar, como han pensado hacerlo algunos de mis compañeros directivos”.

Después tuvimos una sesión en el despacho del ministro de Comunicaciones, Ing. Arguedas, quien nos indicó que el criterio del Gobierno era sustituir al presidente del Inde, ante la presión de algunos compañeros directivos. Con lo expuesto infiero que estaba en marcha una conjura para destituirme, la cual fue destapada, con lealtad y entereza cívica, por el devoto amigo Ing. Héctor Lemus O.

Los altos funcionarios eran: el presidente de la República, general Laugerud; el ministro de Comunicaciones, Ing. Arguedas, el viceministro de Comunicaciones, Ing. Jimmy Cáceres; el general Vassaux, personero de la Presidencia, y el Lic. Luis Alfonso López.

El problema del proyecto Aguacapa lo solucionamos en forma tajante en compañía de mis asesores. Hubo inundación en la casa de máquinas, también se detectó que en una licitación hubo colusión de parte de los consultores suizos de Electrowadt, quienes deberían haber sido neutrales, y por ello declararon desierta la licitación.

Una vez resuelto ese problema, siempre hubo contra mí un resentimiento provocado por el éxito, presuntamente inmerecido, que tuve como presidente del Inde, el cual manejé con disciplina y mano firme, todo consensuado con mis asesores.

Todo el pueblo de Guatemala reconoce que durante la administración del presidente general Laugerud se produjeron 390 mil kws, así: hidroeléctrica Chixoy 300 mil kws en Aguacapa 90 mil kws. Además, introduje la energía eléctrica a Cobán.

Ricardo Barrios Peña, Ing. civil consultor, colegiado 11.

•Desestabilización

Hace más o menos 21 años, un guatemalteco fue invitado a la Escuela Superior de Guerra de EE.UU. para hablar sobre las posibles causas de la desestabilización de los gobiernos latinoamericanos en ese entonces.

Se había concluido que la causa eran la falta de servicios de salud, el difícil acceso a la educación y la pobreza. En cambio, el conferenciante guatemalteco indicó que la desestabilización se debía a que no nos regimos por las reglas de la ley, el abuso de poder y la corrupción.

Ese nuevo enfoque causó expectación, pues era la primera vez que alguien les decía que había otras causas diferentes. Creo que ese guatemalteco contribuyó a la nueva política contra la corrupción que emprendió EE.UU.

Guillermo Castañeda, gcastanedalee@yahoo.com.

•Bebidas alcohólicas

Los “árboles Gallo” y “adornos” en algunas arterias de las cabeceras departamentales son una afrenta a la ley, que manda advertir de los perniciosos efectos de las bebidas alcohólicas. El que Gallo sea uno de los patrocinadores de la carrera San Silvestre es otro ejemplo de la labor publicitaria que intenta fundir las “cualidades” de una cerveza con la actividad deportiva. Dicha práctica está prohibida en países desarrollados.

Lic. Renard Sans, renardsans@hotmail.com.

•Cobarde agresión

¿Cómo es posible que las autoridades disciplinarias en el deporte no se pronuncien ante la cobarde agresión que fueron objeto los compañeros de prensa deportiva en el último clásico de futbol? En este hecho bochornoso debe intervenir el Ministerio Público para que aplique la ley drásticamente, en contra de estos mal llamados deportistas.

Señores directivos del futbol: que no se engañe más al pueblo seguidor de este deporte, y que se siente un precedente mediante una sanción drástica para que no se repitan estas acciones; que los juzgados quiten la inmunidad que tienen algunos deportistas y que sean tratados como cualquier otro ciudadano. Lamento que se mancille la famosa frase: “Un deportista más, un delincuente menos”.

Fredy López M., L-12 13,154.

•La marimba

Recuerdo que las festividades patrias y patronales en mi querido Cuilapa se amenizaban con conjuntos marimbísticos. En la actualidad, predomina la presencia de “discos”, cuyo sonido estridente es un atentado para los oídos.

Muchos dicen que la marimba pasó de moda y es cosa de viejos. Mientras en otros departamentos se fomenta e incentiva a los conjuntos marimbísticos, en nuestros lares las propias autoridades no los motivan.

Óscar Augusto Rodas Hernández, F-6 5,858.

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