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Cicatrices que no se curan
Víctimas de violaciones se enfrentan a sus miedos y a los de la sociedad
Por:
Lorena Seijo
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| Susana no puede contener las lágrimas al recordar cómo sus compañeros de escuela y parte de su comunidad la rechazaron. Foto Prensa Libre: Mynor De León. |
Si las víctimas de agresiones sexuales no reciben ayuda, las consecuencias sicológicas pueden ser permanentes. Sobre todo, si se trata de menores de edad.
“En la escuela me rechazaban porque decían que ya era una mujer hecha y derecha”, cuenta Susana*. Ella fue violada a los 12 años por un vecino, que después de agredirla sexualmente, la apuñaló y la dejó tirada en el suelo, pues la creyó muerta. El agresor sigue libre, mientras ella intenta rehacer su vida.
Los efectos de una violación pueden perdurar varios años en la vida de las víctimas, aseguran los sicólogos. Depresión, ansiedad, alteraciones del sueño, pesadillas recurrentes, sentimientos de humillación, problemas en el ejercicio de la sexualidad, posibilidad de embarazo no deseado y contagio de enfermedades, son algunas de las consecuencias más recurrentes.
En los últimos cinco años han sido reportadas tres mil 859 denuncias por violación. Empero, las organizaciones de mujeres señalan que existe una gran cifra negra, debido al estigma social que causa esta agresión.
Testimonio
Susana tenía 12 años cuando fue a un vertedero cercano a su casa para ayudar a su madre a recoger leña. Allí se encontraba un hombre a quien había visto un par de veces. Susana le preguntó por su mamá, y éste le indicó que estaba más abajo.
Susana comenzó a descender por el basurero, acompañada de su hermana, de 5 años. “Entonces sentí un golpe en la cabeza y rodé por el suelo”, recuerda la menor, que ahora tiene 17 años.
Cuando recuperó el conocimiento vio cómo el hombre tomaba a su hermana por el cuello. Se lanzó contra él y lo mordió. Su hermana consiguió soltarse, pero Susana se quedó a merced de su agresor.
“Me acuerdo perfectamente de todo, detalle por detalle, pero me cuesta hablar de ello”, señala la joven, quien ahora recibe la ayuda de un sicólogo, para superar el trauma.
Susana no es capaz ni de nombrar la violación, pero sí detalla los golpes que recibió y cómo el victimario la arrastró por el pelo hasta atravesar un río, después de la agresión sexual. Con un machete le abrió el estómago y, creyéndola muerta, la cubrió con monte.
Mientras tanto, su hermana pedía ayuda. La Policía y sus padres llegaron hasta el basurero, pero tardaron en encontrarla.
Desidia del MP
El Ministerio Público no se interesó demasiado por el tema, y la familia no podía pagar un buen abogado. Así que, a pesar de reconocer al agresor, ubicar su residencia en San Miguel Petapa y existir una orden de captura, nunca fue apresado.
La menor ha tenido que superar las secuelas sicológicas, pero sus cicatrices no le ayudan mucho. “En la escuela todo el mundo me preguntaba por la cicatriz de mi estómago, pero ahora ya no la enseño”, dice.
“La impunidad hace que las heridas perduren. Hace poco tuvimos un caso en el que condenaron a un hombre a ocho años por violación, pero el juez lo dejó libre hasta que se confirme la sentencia”, afirmó Norma Cruz, de la Asociación Sobrevivientes.
Ahora su víctima ha vuelto a recibir amenazas, a pesar de haber tenido la valentía de enfrentar un proceso judicial.
*Seudónimo
Relato miedo: Nunca tuvo amigos
“Cuando volví a la escuela, los niños me rechazaban porque decían que yo ya era toda una mujer. No conseguí hacer amigos, porque mi relación con los niños ya no era muy buena.
Cuando dejé la escuela, en primero básico, decidí empezar a trabajar, pero no podía ir sola a ningún lado. Cualquier hombre de la edad de aquél (el violador) me daba miedo, sobre todo porque sabía que seguía libre.
Ahora me está ayudando un sicólogo y he conseguido hacerme más fuerte. Ya puedo ir de mi casa al trabajo sola, si es de día. Lo único que me tranquiliza y hace que se me olvide ese daño es ver a los bebés que cuido. Eso me da esperanza”, relata Susana*.
En cifras
3,859 denuncias por violación en cinco años.
2,800 asesinatos de mujeres desde el 2001 hasta el 2005.
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