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Atentado contra santuario chií desata guerra sectaria
Chiíes atacan mezquitas suníes tras explosión en templo en Samarra
Samarra, Irak. / Un atentado con bomba destruyó ayer la cúpula dorada de uno de los lugares chiíes más sagrados y desencadenó en respuesta ataques a 27 mezquitas suníes en Bagdad que dejaron seis muertos y un gran temor a una guerra civil en Irak.
Según una fuente del Ministerio del Interior iraquí, seis suníes, de los cuales tres eran imanes y otros tantos fieles, fueron asesinados y 27 mezquitas atacadas en Bagdad, después del atentado contra el santuario chií de Samarra.
El flanco derecho del mausoleo de los imanes Alí al Hadi y Hasán al Askari, que está situada en la localidad suní de Samarra, quedó destrozado por una doble explosión.
Su cúpula dorada fue destruida y su revestimiento de mosaicos turquesas se hizo añicos.
Según un coronel de las fuerzas especiales del Ministerio del Interior, “cuatro hombres –el jefe del comando vestido con ropa militar y otros tres ataviados de negro y enmascarados– entraron la noche del martes en el mausoleo y ataron a los cinco policías que estaban de guardia”.
“Por la noche colocaron dos cargas explosivas que estallaron poco antes de las 7.00 de ayer hora local (4.00 GMT) y luego se dieron a la fuga”, añadió.
Tres sospechosos han sido detenidos, afirmó un importante responsable del Gabinete del primer ministro iraquí, Ibrahim Yaafari.
En represalia por el ataque, 27 mezquitas suníes fueron atacadas y algunas de ellas quemadas o ocupadas, según la Policía y los responsables políticos de esta comunidad confesional.
Pese a que el ataque contra el templo chií no dejó víctimas, la violencia se desató en todo el país pese a los llamados a la calma, que tratan de evitar el conflicto sectario.
El gran ayatolá Alí Al Sistani, máxima autoridad religiosa del chiísmo iraquí, instó a que los fieles a que se manifestaran de forma pacífica.
El primer ministro iraquí, condenó el atentado que calificó de “acción cobarde contra todos los musulmanes” e instó a los iraquíes a que se mantengan unidos contra los “terroristas”.
El presidente iraquí, el kurdo Yalal Talabani, calificó el atentado de “crimen para incitar el odio sectario”.
El presidente iraquí insistió en que el momento elegido para el ataque indica que uno de sus objetivos es interrumpir el proceso político y obstaculizar las negociaciones destinadas a formar un gobierno de unidad nacional. - AFP-EFE.
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