|
OPINIÓN DE LOS LECTORES Agradecimiento: En el día del padre
Por:
Cartas
Gracias a Dios por mi padre, porque refleja el amor del Padre celestial, cuidándome y orientándome desde mi nacimiento y a lo largo de toda mi existencia. Gracias a Dios por mi padre, porque con responsabilidad trabaja para darme alimento, vestido y techo, y hacer de mi niñez y juventud un proceso dichoso y seguro.
Gracias a Dios por mi padre, porque me enseñó a confiar en el Creador ante las situaciones difíciles de la vida, a estudiar y a prepararme integralmente para ser un hombre de bien.
Gracias a Dios por mi padre, porque he sentido su apoyo incondicional y aunque los años han pasado sigue dándome ejemplo de integridad y de trabajo honrado.
Gracias a Dios por mi padre, porque ahora que he criado a mis hijos entiendo que mi progenitor ha cumplido a cabalidad con la noble misión que el Señor le dio.
Gracias a Dios por mi padre, porque él le ha dado un existir abundante y disfrutar de su presencia para seguir el aprendizaje de su experiencia y profunda sabiduría.
Mario Rolando Gómez Martínez, mrgomez@guate.net.gt
Sentimientos: A mi padre ausente
No fueron suficientes 40 años de mi vida,/ para disfrutar del amor, del cuidado y de la grata presencia de mi papito./ No fueron suficientes 40 años de mi vida, /para decirle lo mucho que lo amaba, para abrazarlo y besarlo y para sentir sus brazos protectores/ alrededor de mí./ No fueron suficientes 40 años de mi vida, para darme cuenta lo mucho que significó/ para mí su ejemplo, y el valor que tenía para mí su existencia./Cuánto lo extraño/Cuánto lo amo.
Yo sé que me volveré a encontrar con él algún día./ Te mando un abrazo desde aquí papito mío. / No me alcanzó el tiempo, no fueron suficientes para mí, 40 años de mi vida. Dedicado a mi padre Efraín Nájera Quiñónez.
Lilian P. Nájera Castañeda de Ochoa, A-1 640,569
Nostalgia: Papito amado
Ami papito amado: un hombre que dedicó su vida a sus hijos, a formarlos con valores y principios. Una vida entera para mostrar su amor por ellos, y por el prójimo. Un hombre que se entregó, con capacidad, dones y talentos a servir y a sanar. Hoy, papi, aunque no estés con nosotros, te agradezco por esa vida feliz que nos diste a mi mamá, hermanos, a mí, y a tus nietecitos, aun en situaciones difíciles.
Gracias por enseñarnos a estar en armonía y a ayudarnos unos a otros. Gracias, papi, por mostrarnos que se puede estar siempre contento, aun con adversidades. Gracias, por enseñarnos a ser emprendedores, y a no ser conformistas. Gracias por las lindas canciones, por la música, y por tu inteligencia para salir adelante. A ese gran médico, Samuel Pérez Attias, pero sobre todo, papá. Con amor y nostalgia en este día.
Lorenita Pérez de García, A-1 712,464
Recuerdo: Tu despedida
Tu mano derecha se agitó en un adiós pausado,/ surcando la claridad de un día inolvidable./ Aquella fue tu despedida, marcando entre tú y yo la distancia indefinible, / entre tu vida y tu ausencia./ Aquellas manos me dieron tanto/ guía poderosa que me llevaron desde su pecho hasta el envión necesario para enfrentar la vida./
Nunca me enseñaron a pedir y sobándome la cabeza me invadieron de seguridad y aplomo./ Si algo aprendí de mi padre, fue de sus manos./ Ensambladas a la antigua, /inquebrantables en el trabajo diario y suaves y constantes/ hojeando sus libros preferidos./ Confiado y bonachón cuando las entrelazaba con las mías, pidiéndole al Señor de las Misericordias.
Ángel Castillo S., A-1 11,662
Remembranza: Padre de padres
Padre querido, por lo bueno que fuiste sigues siendo ensueño y adoración. Padre de padres, porque eres santo, estás tan dentro de mi corazón; padre eres recuerdo constante porque tus brazos fueron mi cuna de amor. Veo tu sonrisa por el encuentro feliz de tu gran amor (mamá Ani) y Edguitar, tu nieto, que la gocen allá en la mansión eterna de nuestro Creador.
Marilinda Cú Castillo, mari26@yahoo.com
Saludo: Te quiero, papá
Mi papá es muy bueno y muy agradable. Le envío un saludo en este Día del Padre, porque lo quiero mucho, y mis hermanos también. Papi Aníbal, eres un corazón. Te quiere, Loren.
Lorena García Pérez, 8 años
Gratitud: A mi padre querido
En este día del Padre, nosotros, tus tres hijos, queremos felicitarte papá, y agradecerte el apoyo, el cariño y las múltiples enseñanzas que a lo largo de nuestras vidas nos has heredado, porque gracias a todo esto ahora somos personas de éxito.
Rocío de María Román Ramírez, roderama@gmail.com
Virtudes: A un padre excepcional
Padre mío: el 1 de enero de 1900 hiciste tu arribo triunfal a este mundo. Quisiste ser el primero y vaya si no lo lograste. Te sabías fuerte, y en la lucha por los tuyos mostrabas tu fortaleza. Te creías quijote y en tu hidalguía arremetías contra molinos para ir a la conquista de tus ideales. Te sentías líder y siempre te pusiste adelante de las cruzadas justas.
Te quedaba bien el calificativo de poeta, más no sólo fuiste un hacedor de sueños... los hacías realidad. Por mi honor, te juro, que no he conocido a nadie que haya amado tanto a la vida, a pesar de que tu existencia fue una lucha constante, una batalla a brazo partido para saltar obstáculos y esquivar vicisitudes.
Cómo me gustaba verte optimista, sacándole el jugo a los años, hasta la última gota, hasta el postrer aliento. La palabra cansancio no estuvo jamás en tu diccionario. Tus arrugas fueron caminos de vida, surcos para burlarse de la muerte. Con la Biblia en la mano y tu fe en el corazón, siempre te encontré muy cerca del Todopoderoso.
Debo agregar que amaste con devoción a tu patria, a tu pueblo y a tu familia, y supiste cumplir con la sagrada misión que el buen Dios te encomendó. No esperes que lleve flores a tu tumba, donde sólo hay polvo y podredumbre, porque tú no estás ahí. Viejo de mi alma, yo remontaré horizontes y escalaré galaxias para llegar hasta donde viven los escogidos, allí te diré: gracias, viejo, tú si que fuiste una legítima edición especial. Tu nombre: Julio Alburez y Ávalos.
Manuel Alburez y Alburez, A-1 298,825
|