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Plástica: Las Bienales
La globalización marca con su sello la conquista no sólo del arte
Por:
Irma de Luján
Sabemos y en absoluto no es una novedad, que en la época de la conquista y colonización de América Latina, el arte, específicamente el Barroco, sirvió y fue uno de los principales instrumentos de la dominación política, religiosa y artística.
Para el indígena el criollo o el mulato el barroco y todo lo que en ello conlleva determinó nuestra propia manera de ver el mundo sobre todo el arte.
Hoy día las grandes exposiciones son de una manera distinta al de la conquista, pero donde el arte continua siendo un puesto de avanzada en la colonización cultural. Estamos ante otra Bienal, no sé cuantos ni que artistas expondrán.
Las tendencias predominantes se intuyen fácilmente. La Bienal de la Organización Paiz, como en todos los bienales, sea esta la veneciana, de París o Sao Paulo, responden guardadas sean las distancias o los intereses de dominación cultural y artística, y debemos agregar la del mercado.
Aunque la guatemalteca pretende, y no lo logre, dar un poco de más énfasis a lo cultural que al mercantilismo. No olvidemos que estando en la era de la globalización esta marca con su sello la conquista no sólo del arte. Creo que esta bienal estará en gran parte representada por los jóvenes con un lenguaje propio indiscutiblemente marcado por lo internacional. Espero nos den una buena sorpresa.
Las bienales, sean éstas de donde sean, sus alcances son algo "que persiste en su propia circunstancia" (José Alberto Manrique). Ojalá, y lo digo como una premonición sin ningún valor, la bienal guatemalteca no vaya a deslizarse hacia un banal campo de lo folclórico, hacia el reportaje en general carente de solidez o, lo peor, a la acumulación del exhibicionismo.
Si la artista Regina Galindo ganó un "León de Oro" en la última bienal de Venecia, en la categoría del mejor pintor menor de 35 años, debemos pensar que en estas bienales, primero, el ambiente en general es diferente, así como los conceptos son totalmente ajenos a los nuestros.
Para la bienal del año 2005 de Venecia la crítica fue casi implacable."Quien pensaría que la edición 2005 nos haría reconsiderar los precedentes bienales. Caos orquestado por Francesco Bonami. Ciertamente el público del arte se ha caracterizado por su constante insatisfacción, muchas veces ha sido intratable hasta en su propia estructura.
“Desde hace años se debate la necesidad de reformar el esquema envejecido de las representaciones internacionales de las grandes exposiciones, las cuales sirven de contrapunto para dividir identidades. Al releer las notas del curador de la muestra, surge la realidad de la exposición.
“Recorridos fluidos pero en el fondo estériles, existen en este recorrido desorientaciones.
“En esta muestra sentimos que todo explota, lo que hace todo razonamiento inútil.
“Aunque la organización sea impecable, paradoxalmente no nos lleva a nada, más que a soñar lo maravilloso que el arte pueda ofrecernos”.
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