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Mueren tres plagiarios
Policía libera a empresaria secuestrada hace 19 días
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| Los cuerpos de los presuntos secuestradores quedaron tendidos en medio de una habitación de la vivienda en donde mantenían cautiva a la empresaria (foto inserta), rescatada ayer por la Policía. (Foto PL: Edwin Paxtor). |
Por O. González, E. Paxtor y C. Orantes
Tres presuntos secuestradores murieron ayer y uno huyó durante la liberación de la empresaria Ana Imelda Centeno Sagastume de Vanegas, de 63 años, en la aldea Monterrico, Agua Blanca, Jutiapa.
Centeno había sido secuestrada el 30 de marzo último en Chiquimula, cuando se dirigía a su negocio en esa localidad.
Sus plagiarios solicitaban US$5 millones por su liberación (unos Q37.5 millones).
El rescate se produjo a las 12 horas, en uno de los parcelamientos de la aldea Monterrico, Agua Blanca, Jutiapa.
El Comando Antisecuestros, de la Policía Nacional Civil (PNC), fue quien liberó a Centeno al mediodía, tras un enfrentamiento a balazos con los captores.
En la acción policial murieron Esvin Giovanny Álvarez Acevedo, alias el Macho Prieto; Edy Romeo Flores Cervantes, ambos originarios de Chiquimula, y Felipe de Jesús Sánchez Alvarado, de nacionalidad hondureña.
Se presume que la persona que huyó estaba herida, y que se trata de un ex policía. En el lugar se localizaron fusiles de asalto y el vehículo placas P-520 DBK.
Los investigadores explicaron que Centeno es la esposa del padre de Keneth Vanegas, absuelto por la masacre de Xororaguá, Chiquimula.
“No se tiene testigos del plagio, pero durante la negociación enviaron a la familia una blusa con manchas de sangre”, detalló Jorge Luis Donado, jefe de la Fiscalía contra el Crimen Organizado.
Reynaldo Vanegas agradeció la efectividad de la PNC.
Antecedentes
En el 2003 mataron a sus hijos.
En el 2003, William Raymundo, de 30 años, y Henry Ronaldo, de 32, de apellidos Vanegas Centeno, e hijos de la secuestrada, fueron acribillados en Livingston, Izabal.
Las investigaciones determinaron que éstos fueron ultimados a balazos por miembros de su seguridad particular. La Policía adujo, en esa ocasión, que el hecho tenía relación con el narcotráfico.
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