|
SIEMPRE VERDE ¿Generosidad minera?
¿Querrá CGN limpiar su conciencia por los problemas que va a causarle a Guatemala?
Por:
Magali Rey Rosa.
Estoy cansada de escribir sobre los problemas ambientales y sociales asociados con la explotación de minerales metálicos. Pero no puedo dejar de hacerlo, porque las compañías mineras siguen apoderándose de nuestros territorios y las comunidades guatemaltecas sufren cada vez más por eso.
Y sigo pensando que es un pecado capital condenar a la naturaleza guatemalteca a la destrucción, permitir la contaminación de nuestras aguas, matar la posibilidad de desarrollar una sana industria ecoturística y empobrecer más a las comunidades rurales.
Hace unos años, empezó la pesadilla de ver a nuestro país convertirse en un paraíso para la explotación de minerales metálicos. El discurso oficial era que la minería metálica traería desarrollo y puestos de trabajo, y que era una necedad no aprovechar los recursos que tenemos; ellos garantizaban que la “nuestra” sería una minería modelo, perfecta.
Con la bendición oficial, se impulsó y se impuso la minería metálica. ¿Qué beneficios y lecciones nos han dejado estos años de “experiencia” sobre la explotación de metales? En San Marcos, hay conflictos entre comunidades, violencia, casas rajadas, animales muertos, pozos secos, gente enferma (sobre todo niños) por el polvo que levantan los camiones mineros, y muchas comunidades organizadas en contra de la destrucción de sus territorios para beneficio de las compañías mineras.
En Izabal, hay tensión, frustración y conflictos, debido a las grandes extensiones de tierra condenadas a la explotación de minerales metálicos, en un departamento donde la tenencia de la tierra es incierta.
Ahora aparece publicado que la Compañía Guatemalteca de Níquel “generosamente” ha desistido de la exoneración de impuestos que tan “generosamente” le había concedido el Gobierno de Guatemala.
Nos parece sospechoso que se repita exactamente la misma historia de hace más o menos un año, cuando la explotadora de oro Montana también decidió pagar sus impuestos.
¿Querrá CGN limpiar su conciencia por la quema de carbón, que terminará produciendo lluvia ácida? ¿Será por la tubería con la que planean llevar a 92 kilómetros mar adentro sus desechos tóxicos? ¿Será porque con el aumento del precio del níquel (que era poco más de US$2 la libra cuando la compañía empezó a hacer sus cálculos, y hoy es de casi US$17) se le agrandó la generosidad?
¿O será por los problemas sociales que va a provocar la entrega de miles de kilómetros cuadrados a las trasnacionales mineras que planean ahora? No creo que haya dinero suficiente para compensar todo el daño que la explotación de minerales metálicos le hace a Guatemala. Y me indigna el dolor, el cansancio y la indiferencia que experimentan los miles de guatemaltecas y guatemaltecos que sufren las consecuencias de la minería metálica.
|