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Algunos edificios escolares están a medias
En Puerto Barrios, Izabal, hay escuelas sin paredes; en Cuilco, Huehuetenango, más de 200 niños estudian en un edificio devastado por el río Sosi; en Chimaltenango, estudiantes de la Escuela Santa Teresita deben utilizar unas galeras para que los maestros puedan impartirles el pan del saber.
El caso más claro es la escuela de la colonia Maleny, de Puerto Barrios, en la cual los niños están expuestos a cualquier enfermedad en época de lluvias, pues carece de paredes.
En un isla formada por dos ramales del río Sosi, en Cuilco, se encuentran los escombros de la Escuela Nacional de Educación Primaria, que este año fue puesta a funcionar aún con el riesgo que implica albergar a 225 estudiantes.
El presidente Óscar Berger prometió que ordenará la construcción de un nuevo edificio en este lugar a partir de esta semana.
En Baja Verapaz, la Auxiliatura de Derechos Humanos verificó que en algunas comunidades del departamento hay docentes que atienden hasta 80 alumnos cada uno.
Maestros de Sacatepéquez afirman que 75 por ciento del mobiliario (pupitres y pizarras) está en mal estado.
Otro ejemplo es el que viven unos 50 niños en Utzmatate, Barberena, Santa Rosa. Ellos reciben clases en el salón municipal de la localidad, pues no tienen un edificio.
Un sondeo practicado en varias escuelas de la provincia dejó en claro que muchos docentes promueven sorteos y rifas para recolectar dinero y mejorar la infraestructura en sus escuelas, especialmente en aldeas alejadas de los cascos urbanos.
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