|
|
 |
 |
Además, en esta sección:


|
EDITORIAL Riesgos de un partido indígena
El anuncio de la creación de un partido político indígena que sirva de plataforma para llevar a la Presidencia de la República a la señora Rigoberta Menchú, Premio Nobel de la Paz de 1992, abre la puerta a una discusión acerca de un tema de especial riesgo en un país como Guatemala, donde la población autodenominada maya tiene evidentemente un porcentaje muy alto, aunque no se haya establecido con total certeza a cuánto asciende en realidad.
Es indudable que la señora Menchú, como todo ciudadano mayor de 40 años, tiene el derecho de aspirar a la primera magistratura de la Nación, y también nadie le puede válidamente negar esa posibilidad porque sea mujer.
En países multiétnicos como India, Pakistán y Filipinas, ha habido casos de gobernantes mujeres en sociedades milenarias y por ello machistas. Pero en esos lugares las mujeres convertidas en gobernantes han llegado por la vía de partidos políticos no sectorizados en cuando a quienes tienen derecho a integrarlos, como sería el caso en Guatemala con un partido indígena.
Las declaraciones de la señora Menchú, ayer por la mañana, indican que no llamarán a las filas de esa agrupación a personas que no sean de aquel origen étnico, pero que recibirán a quienes quieran acercarse y no pertenezcan a alguno de los 23 grupos indígenas que integran la sociedad guatemalteca, con todo lo que ello significa en cuanto a las divisiones normales de cualquier grupo humano.
Guatemala es un país donde durante siglos ha habido racismo y machismo. Esto no ocurre solamente del grupo ladino hacia los indígenas, sino también en sentido contrario y dentro de los diversos grupos étnicos entre sí, en lo cual influyen condiciones históricas, culturales, económicas, etcétera.
Por eso, ideas como la de tener una universidad maya, o un partido indígena, son contraproducentes. Sería absurdo pensar siquiera en un partido ladino, por ejemplo, o en una universidad para esa etnia. Simplemente no cabe.
Los indígenas jóvenes se han ido preparando en todos los campos, y aunque ciertamente constituyen una minoría, es un hecho indudable que los avances están allí, palpables, en un proceso evolutivo que tiene su principal fuerza en ser maduro y evolutivo, no revolucionario.
La participación política de las personas responde a criterios específicos de cada una. Un partido femenino, por ejemplo, se encontraría con que las mujeres indígenas y campesinas tendrían más puntos de convergencia con los hombres indígenas campesinos que con las mujeres ladinas urbanas.
Dentro de la organización de las agrupaciones políticas se ha hablado mucho, en los últimos tiempos, acerca de la conveniencia de mantener partidos donde quepan ciudadanos de todas clases, o si se deben crear partidos sectarios de grupo, clase o raza.
La discusión internacional es amplia. Pero en Guatemala lo que menos se necesita es convertir la lucha política en enfrentamiento étnico o religioso. Irlanda e Irak son dos muestras de lo que sucede cuando eso ocurre. Por ello, la idea de un partido indígena no procede.
|

Regresar

Regresar

|
DE MIS NOTAS Cuestión de números
Gastamos miles de millones en el Fopa, ¿por qué no en transporte público?
Por:
Alfred Kaltschmitt
Los números pesan. Influencian las sumas y las restas de cualquier proyecto, estudio o presupuesto. Los números se acumulan, multiplican o decrecen. Aplicados a las horas perdidas de cientos de miles de ciudadanos en el tránsito matutino o vespertino suman muchas pérdidas. Enormes pérdidas.
Los vehículos que ingresan cada año por nuestras fronteras a un ritmo de 20 por ciento anual duplican cada cinco años el número de automóviles del parque vehicular. Los miles de buses transportando diariamente –a los cada día más numerosos ciudadanos– en las horas pico, congestionando las mismas calles y avenidas de antaño.
Los números, vistos así, en la realidad de las cifras crudas, son un balde de agua fría que nos obliga a pensar que el problema del transporte es muy serio. ¿Qué pasará dentro de 10 años, cuando se hayan triplicado los vehículos y ya no seamos cuatro millones sino ocho millones de habitantes en la ciudad capital?
Es que, aceptémoslo, en esto del tránsito el asunto gira alrededor de números. Todo se reduce a números. Este gobierno, o cualquier gobierno que venga y se vaya, tiene que enfrentar el costo de los números y atacar con números el problema de fondo.
Gastamos Q8 mil millones en el Fondo para la Protección del Ahorro (Fopa) a fin de paliar las pérdidas de los bancos. ¿No deberíamos invertir lo que sea necesario para tener un sistema de transporte público eficiente?
En términos de costo beneficio para la economía, ¿no es más importante, en “números” estratégicos, resolver el problema del transporte y la infraestructura vial? ¿Acaso no pesan los números a la hora de sumar las pérdidas por el número de horas/hombre/depreciación de vehículo/combustible y su efecto en la economía?
El Transmetro debió contar con varios ramales para tener una verdadera incidencia de resolución de fondo del problema. Es un proyecto que debió contar con el aval, el soporte, el respaldo y la absoluta anuencia de todo el Gobierno, el Congreso y los partidos políticos, para implementarlo de una manera más completa.
Sin embargo, han podido más los pleitos politiqueros entre alcaldes y gobiernos de turno que el bien común.
Claro que hay problemas en el Transmetro. Y claro que se ha perdido valioso tiempo en respaldar y financiar algo mucho más completo.
Se requiere mucha plata para adquirir las tierras que sean necesarias. Respaldo jurídico y apoyo político para impedir que los amparos impertinentes y frívolos de los dueños tengan preeminencia sobre el bien común. Presión política de toda la ciudadanía, para hacer que se resuelva el problema de fondo, de una vez por todas.
Por eso, el Poder Legislativo, consciente del impacto en la ciudadanía y las enormes pérdidas que causa la falta de un sistema expedito y eficiente de comunicación e infraestructura vial, debe ordenar al Ejecutivo la consecución del financiamiento necesario –de la misma manera que se hizo con el salvataje de los bancos– para que se construya un metro subterráneo, aéreo o el que sea necesario para resolver el problema de hoy y mañana, cuando esta ciudad tenga 10 millones de habitantes demandando transporte eficiente.
Si hay algo a lo que todos los habitantes de esta capital están dispuestos a enfrentar es el costo de resolver su problema de transporte de una vez por todas. Es que el martirio de esa odisea diaria es enorme. Es que el sacrificio que implica levantarse diariamente de madrugada es alto. Es que debemos tener en cuenta que el tiempo es “vida”, vida que se nos va, como una manotada de arena deslizándose entre los dedos. Horas de martirio, de espera, de impaciencia, por la mañana y por la tarde, cada semana, cada mes, cada año.
Y que sean los números los que apoyen, justifiquen y, por qué no decirlo, financien nuestro martirio.
|

Regresar

|
COLABORACION Energía, medio ambiente y educación
La humanidad enfrentará a la peor de las pesadillas.
Por:
Jaime Francisco Arimany Ruiz
Por mi trabajo en energía renovable, en los dos últimos años he estado asistiendo a reuniones, conferencias y eventos en diferentes países, sobre los sistemas de generación y las consecuencias que está sufriendo nuestra hasta hoy autosuficiente nave espacial, la Tierra, como resultado de las actividades del ser humano para obtener una de las principales bases de toda actividad moderna, la energía.
Al ver y escuchar las presentaciones sobre lo que está sufriendo nuestro planeta por vivir nuestras sociedades en un sistema desordenado y sin normas de control ecológico, encontré que se ha trasladado a los científicos una ansiedad de divulgación de conocimientos, de empuje a la obtención de energía limpia no peligrosa, y a la búsqueda de una solución que permita regresar al pasado los niveles de contaminación que hemos producido.
Cuando joven comparaba nuestro tamaño con el de nuestro planeta, observaba la energía desarrollada por los ciclones, corrientes marinas, mareas, erupciones volcánicas, la lluvia, los vientos, etc., y pensaba que nuestras actividades podían hacer poco daño a un mundo tan grande, ello era un pensamiento común para la mayoría de la población.
En los últimos años, con el desarrollo tecnológico –nuclear, mecánico y de comunicaciones de todo tipo–, nos encontramos que un satélite puede circundar la Tierra en menos de dos horas, y que el hombre puede producir elementos y energía capaz de arrasar con todo ser viviente sobre su faz, y nos damos cuenta de que nuestro querido planeta no es tan grande como desearíamos que fuera.
Sin embargo, la mentalidad de que se exagera cuando se habla de calentamiento global, que los rayos solares llegan con menor protección al ser humano y que nos encaminamos –en términos de tiempo menores a 100 años– al exterminio de la vida como existe, aún es común para la mayoría de la población y defendida por aquellos que se enriquecen con la deforestación y la comercialización de energía proveniente de carbón, petróleo y sus derivados.
La semana pasada alquilé la película An Inconvenient Truth, de Al Gore, ex vicepresidente de EE.UU., la cual me pareció un esfuerzo enorme para demostrar, con tomas alrededor de todo el mundo, lo que hoy –no dentro uno, cien o mil años– está pasando. Que la humanidad se va a enfrentar a la peor de las pesadillas, como consecuencia de su propia irresponsabilidad, si no se actúa con rapidez.
Las dramáticas tomas cinematográficas de la pérdida de los hielos polares con el aumento de nivel del mar, consecuencia de fenómenos físicos originados por el calentamiento global, tales como ciclones, cambio de dirección de las corrientes marinas y de los vientos, y con la necesidad de más energía debido al grotesco aumento de la población, de 150 millones al nacer Cristo; mil 600 millones en 1900; seis mil millones en el 2000, y llegará a nueve mil millones en el 2100.
Este conocimiento nos debe convertir a todos en impulsadores de la educación y de la búsqueda de leyes y reglamentos inamovibles que den certeza jurídica para impulsar la inversión en energía limpia.
En función de ello, el viernes recién pasado se inició una serie de reuniones para impartir educación a la población de toda la República, sobre el uso de energía renovable por medio del Intecap, promovido por la Asociación Gremial del Empresariado Rural, y apoyado por la Cámara de Industria, el Instituto Nacional de Electrificación, el Ministerios de Energía y Minas, y el de Medio Ambiento y Recursos Renovables.
|

Regresar

|
HOMO ECONOMICUS Dos tragedias nacionales
No tienen por qué serlo.
Por:
José Raúl González Merlo
Tragedia: “obra dramática cuya acción presenta conflictos de apariencia fatal que mueven a compasión y espanto…”.
Algo parecido a lo visto recientemente con las críticas al Transmetro y con la posibilidad de que el doctor Rafael Espada sea candidato vicepresidencial de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE).
Viendo las críticas al Transmetro en los medios de comunicación, pareciera como si los capitalinos nos debatiéramos entre dos opciones: el Transmetro o el paraíso terrenal, y que el culpable de no encontrarnos en el paraíso es la Municipalidad de Guatemala. Pero no es así; el calvario del acceso a la ciudad es producto del crecimiento del número de vehículos.
El Transmetro tan sólo se plantea como un paliativo cuya implementación tomará tiempo y paciencia. Tiempo para terminar los trabajos de construcción y paciencia mientras la gente se acostumbra a adoptar el nuevo sistema y se hacen los ajustes y mejoras al mismo.
Lamentablemente, los chapines somos rápidos en la crítica y lentos en la colaboración para ser parte de la solución y no parte del problema.
Los medios nunca le dieron el beneficio de la duda al proyecto. En parte, por la mala relación con el alcalde; en parte, porque es lindo criticar y hacer eco de las críticas.
Mi sugerencia es aceptar que no habrá solución perfecta para el tránsito, y que la ciudad tiene una oportunidad de mejorar con el Transmetro. Aprovechémosla.
La segunda tragedia es la potencial incorporación del doctor Rafael Espada como vicepresidente de Álvaro Colom.
Con todo respeto: ¿qué sabe el mejor cardiólogo del mundo sobre política? ¿Más allá de “darle lustre” a la candidatura de la UNE, ¿qué puede llegar a aportar? ¿Qué es más fácil encontrar en este mundo: un cirujano de clase mundial, o un político que se quiera incorporar a lo que se perfila como un gobierno similar al del FRG?
Si el doctor Espada participa como candidato vicepresidencial, literalmente, gente morirá. Ante este dilema, debería ser fácil concluir que su gestión como vicepresidente nunca superará los dividendos de su gestión como médico.
Sin embargo, es noble su intención de trabajar por su país. Muy noble, pero muy equivocada. Dejemos de lado el partido político en particular; la decisión es un error. Zapatero a tus zapatos.
Salvo que el doctor Espada ya no esté en condiciones de seguir ejerciendo o de continuar entrenando a una nueva generación de médicos, su carrera política tiene un altísimo costo de oportunidad.
Con todo respeto y admiración, le ruego que reconsidere su decisión. La humanidad no se puede dar el lujo de que uno de sus mejores cardiólogos se dedique a la política guatemalteca.
Dos posibles tragedias… pero que todavía se pueden evitar.
|

Regresar

|
PUNTO DE ENCUENTRO De paseo
Celso Amorim: “Para que se nos respete en política exterior, lo primero que hay que hacer es respetarse uno mismo”.
Por:
Marielos Monzón
¿Qué se supone que hay que entender del comunicado de la Casa Blanca que textualmente dice que el presidente George W. Bush visitará Guatemala para “experimentar la rica diversidad cultural” de nuestro país?
Sin ir muy lejos, hablando de nuestro vecino del Norte, el comunicado refiere que se busca “enfatizar nuestra fuerte asociación con México”, y “demostrar apoyo a los esfuerzos del presidente Felipe Calderón para abordar la pobreza y la desigualdad de ingreso, restaurar la ley y el orden, luchar contra la amenaza común del narcotráfico y fortalecer nuestra relación económica”.
En Colombia se reforzará “el compromiso de Estados Unidos de apoyar la exitosa batalla de esta nación contra el narcoterrorismo y los esfuerzos para mejorar las vidas del pueblo colombiano”.
Con Brasil se quiere ampliar las negociaciones sobre acceso a energía alternativa, y con Uruguay, estrechar los lazos comerciales.
Por lo visto, se nos incluyó como una especie de escala turística en el viaje presidencial, algo para distraer al mandatario de su agenda política y económica con la región; porque claramente no se nos cataloga ni como socios ni como aliados estratégicos, a pesar de que les firmamos el DR-CAFTA tal cual lo quisieron y nos prestamos a ser el candidato de EE.UU. para ocupar un escaño en el Consejo de Seguridad de la ONU.
Esto no viene a ser más que otro eslabón en la gran cadena de desplantes que el actual gobierno ha recibido; y que, dicho sea de paso, no se ha caracterizado por hacerse respetar. El problema es que quienes resultan afectados con toda esta situación no son precisamente los funcionarios del Ejecutivo, sino todos los guatemaltecos.
Basta recordar que casi inmediatamente de la reunión de alto nivel con la secretaria de Estado Condolezza Rice, donde se le pidió reconsiderar la aprobación de un TPS para los connacionales residentes en EE.UU. y la suspensión temporal de las deportaciones masivas, vino un operativo sin precedentes en una zona de Texas donde se afectó a cientos de guatemaltecos y sus familias.
La postura oficial de nuestro país sobre la construcción del muro, el maltrato y los vejámenes que sufren los migrantes guatemaltecos, y los recientes secuestros y asesinatos de los que son víctimas al tratar de cruzar la frontera, ha sido tibia, genuflexa y complaciente, y allí tenemos la respuesta: somos buenos para venir a pasear por unas horas, pero no para que se nos tome en serio y se atiendan nuestras demandas.
Para que se nos respete en política exterior, lo primero que hay que hacer es respetarse uno mismo, dice el canciller brasileño Celso Amorim. ¿Alguna barba en remojo?
|

Regresar

|
HORIZONTES Candidata Menchú
Soy un fiel creyente en que tenemos que ser capaces de ver hacia delante.
Por:
Francisco Beltranena.
Las páginas de elPeriódico han traído opiniones con motivo de la eventual candidatura de Rigoberta Menchú a la Presidencia.
Dos de mis queridos amigos, Gustavo Berganza y Juan Luis Font, a los que se sumó Jorge Palmieri, el que creo yo es el decano de los columnistas en Guatemala, han publicado ya tres columnas.
Los distinguidos Estuardo Zapeta y Mario Antonio Sandoval han tratado el tema en Siglo Veintiuno y Prensa Libre, respectivamente.
Gustavo abrió el refuego en elPeriódico con la columna “Los odios contra Rigoberta Menchú”, la semana recién pasada. Ayer lunes, Juan Luis Font retomó el tema con “Presidenta Menchú”, al que se sumó Jorge Palmieri con “La política no es folclore”. Hoy, sin saber si otros colegas lo harán, yo también tomo el tema, aunque desde una perspectiva diferente, la mía.
En el primer Horizontes de febrero, titulado “Poco a poco”, escribí: “Hace un par de días, una periodista me preguntaba cuál era mi opinión al respecto (de la eventual participación de Menchú) y le manifesté, como lo hago acá, que su participación sería muy importante para consolidar el proceso democrático y que pensaba, en este momento, que tendría más intención de voto a nivel urbano que a nivel rural, por increíble que pareciera”.
Lo curioso del caso es cómo dos ilustres periodistas, como Gustavo y Juan Luis, enfocan la reacción de los no-indígenas ante la candidatura de Rigoberta Menchú como racismo y machismo por el lado de Berganza, mientras Font califica de “tan áspera y revulsiva la reacción de algunos buenos burgueses a la posibilidad de tener a una mujer quiché (sic) como sucesora de Óscar Berger en la Presidencia, que es difícil no desear que esto se concrete pronto”.
Juan Luis Font incluso va más adelante y se pregunta: “¿Qué fibras tan sensibles toca su figura? ¿Sólo el racismo y miedo al racismo a la inversa? ¿O en verdad, como sugiere Gustavo Berganza, despierta al macho feudal confiado en la violencia como método de exterminio de conflictos que muchos guatemaltecos llevan por dentro? De ser así, su participación tendría efectos terapéuticos para esta sociedad”.
Me llamaron profundamente la atención ambas opiniones, aunadas a las otras antes mencionadas, y me hizo buscar, en mi colección de artículos que sobre el tema mantengo de referencia, para encontrar el publicado por Mario Roberto Morales en Siglo Veintiuno, el 31 de julio del 2004, con el título “Objetivo estratégico del (multi) culturalismo”.
Mario Roberto define en él que la función del culturalismo consiste en “magnificar el síntoma para ocultar la enfermedad”. Por eso, continúa Morales: “los culturalistas piensan que el gran obstáculo de Guatemala son los ladinos, esos seres esencialmente malos y siniestros”.
No quisiera pensar ni por un instante que Gustavo o Juan Luis han caído en el culturalismo, y de alguna manera en la “corrección política”, que muchas organizaciones utilizan como forma de supervivencia, y mucho menos, que vaya a ser el método de tan apreciados columnistas y formadores de opinión en este tema.
Soy un fiel creyente en que tenemos que ser capaces de ver hacia delante. No podemos seguir viviendo la fotocopia de Macondo en lo que hemos convertido nuestro país. Si seguimos acarreando los males de aquél, por mí despreciado lugar, jamás saldremos adelante.
Yo respeto la decisión de Rigoberta, y es más la aplaudo. Creo que someterse a la voluntad popular no es fácil, especialmente, con las calidades de una premio Nobel. Habrá personas, como a don Jorge Palmieri, a quienes simplemente les caiga mal. Otros la verán como una política más. Muchos, como un adalid de sus afanes. Otros, como una adversaria; y, ciertamente, algunos, como el enemigo. Al final de cuentas, para eso son las alegres elecciones, y a eso se expone uno.
Someterse a la voluntad soberana de los ciudadanos es un acto de gran valor en el que solamente hay un binomio ganador. Y, si queremos consolidar la democracia, debemos de manera honesta someternos a que quienes deciden son los votantes, ojalá bien informados y con plena conciencia. De mi parte, bienvenida la candidatura de Rigoberta Menchú.
Será muy interesante verla en debates, sometida al escrutinio de la opinión pública y a la voluntad popular. ¡Hasta la próxima!
|

Regresar

|
SIEMBRA Farsante
Nietzsche: “No hay peores monstruos para los mortales que los valores falsos y la palabrería hueca”.
Por:
Carlos Zúñiga Fumagalli.
Nery Roberto Barrios De León, conocido miembro del liderazgo sindical, con más de 25 años de participación. Presidente de la Unidad de Acción Sindical y Popular (UASP), organización cuya representatividad y afiliación es seriamente cuestionada por otras organizaciones sindicales. Ex integrante del grupo terrorista Organización del Pueblo en Armas (Orpa), una de las cuatro organizaciones de lo que hoy conocemos en particular como URNG y, en general, como el movimiento político MAÍZ.
Colega de Joviel Acevedo, el nefasto dirigente magisterial, grandemente responsable de la mediocridad de la educación pública. Ambos responsables de las tomas violentas de las carreteras, aliados por conveniencia de los invasores de tierras, los eco-histéricos, de los teólogos de la liberación y todas aquellas ONG que sean antisistema y vividoras de la pobreza. Responsables de desacreditar lo que debería de ser un movimiento sindical positivo que comprenda su corresponsabilidad, al lado de los empleadores, del bienestar de los trabajadores.
Nery ha defendido los derechos de “sus pobres hermanos campesinos” que invaden tierras propiedad del Estado y privadas. Este “Robin Hood moderno” resulta ser igual que todos los demás farsantes populistas que alzan a la gente en beneficio personal. Es pública la estafa que el sindicalista Barrios cometió con las personas que usurparon tierras de la Empresa Portuaria Quetzal.
Barrios cobró a la Portuaria más de Q5 millones, supuestamente para indemnizar con tierras a 172 familias que ocupaban en forma anómala tierras de ésta. Con la plata, Barrios pagó una deuda personal que tenía en un banco, y abrió una cuenta millonaria. Como si fuera poco, vendió a los campesinos parcelas de la supuesta finca que compró a otro que resultó ser copartícipe de la estafa.
La finca que compró Barrios no existe, tiene papeles falsos y pretenden robarle a su legítimo propietario. Ahora, los campesinos estafados acampan a la orilla del cerco de un terreno privado, exigiendo algo inexistente.
No me extrañaría que los “pobrecitos” después invadan estos terrenos con el aval de la UASP, del procurapeor y de un conocido y controversial obispo, aduciendo injusticia por parte del verdadero dueño y exigiendo tribunales agrarios.
Al Estado exijamos que el Ministerio Público meta preso a éste y todos los ladrones como él. Al pueblo: que no se deje engañar más por estos marrulleros sinvergüenzas, disfrazados de santos.
|

Regresar

|
OPINION DE LOS LECTORES Sugerencia
Por:
Cartas
Sugiero a María del Carmen Aceña, ministra de Educación, lo siguiente: que los estudiantes de los institutos experimentales y de Telesecundaria que se trasladen a cualquier otro establecimiento, público o privado, puedan inscribirse en el grado correspondiente sin necesidad de equivalencias o exámenes especiales por cursos no incluidos en su plan de estudios.
Base legal: artículo 64, “Evaluación del rendimiento escolar y créditos”, capítulo 3 del reglamento que norma el funcionamiento de los institutos experimentales de educación básica con orientación ocupacional (acuerdo ministerial 994, del 10 de julio de 1985, y acuerdo ministerial 39, del 3 de marzo de 1998: Creación del programa de nivel medio, ciclo básico, Telesecundaria).
El sistema establece que cuando un estudiante se traslada de un centro educativo a otro, sin tener el mismo pénsum, se debe realizar la equivalencia respectiva, pero algunas autoridades educativas obvian esta norma, por desconocimiento o negligencia.
Lic. Carlos Humberto Ayala Pinelo, P-17 3,756.
• Justicia social
Columnas de opinión como la aparecida el 23 de enero último en Prensa Libre, a cargo de monseñor Gonzalo de Villa, sobre justicia social, son precisamente las que debieran saturar el ambiente sociopolítico de Guatemala.
“Transformar la realidad social con la fuerza del evangelio, testimoniada por mujeres y hombres fieles a Jesucristo, ha sido siempre un desafío y lo es aún al inicio del tercer milenio de la era cristiana”; esto lo dice el cardenal Renato Raffaele Martino, presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz. Es una doctrina de fe que salva, de esperanza que ilumina, de caridad que ama.
Estamos en la época preelectoral, ojalá que nuestros políticos conocieran, asumieran y proclamaran estas ideas; lo mismo, las agrupaciones civiles. Creo que todos los guatemaltecos estamos hartos de oír hablar de izquierda contra derecha, de populismo contra neoliberalismo, ideologías que jamás han sacado a nuestro pueblo de la pobreza.
Estas ideas de la doctrina social de la Iglesia católica sí son la solución que el mundo espera ansiosamente, porque son inspiradas por el propio Jesucristo desde su Evangelio.
Pablo Porres Rodríguez, licporres@yahoo.com.
• Impunidad y olvido
En Guatemala, como siempre, vemos y oímos sucesos que nos dejan pasmados, como lo sucedido con el robo a cuentahabientes del Banco de Comercio y Bancafé.
En este grupo hay auditores públicos, médicos, administradores de empresas, abogados, ingenieros, etcétera.
Sin embargo, al igual que el presidente Berger, los colegios de profesionales hacen oídos sordos, ya que no se pronuncian con respecto de este problema, aun cuando saben que algunos de sus miembros activos también fueron víctimas de un banco autorizado, legal e ilegalmente fiscalizado.
Siempre acerca de irregularidades, no comprendo por qué los bancos que operan en Guatemala no están asegurados; sin embargo, en papeles se lee que han obtenido muchos millones de quetzales de ganancias.
Me decía un amigo: “Pobre gente engañada. En mi país (España), como en el resto de países europeos, el Estado es responsable absoluto del accionar de los bancos”. No entiendo por qué en Guatemala no se quiere adoptar esta regla.
Además, luego del caso de Bancafé, que evidenció graves anomalías, los actualmente prófugos del Banco de Comercio no fueron vigilados inmediatamente después de haberse llevado el dinero que, con mucho trabajo, los cuentahabientes habían reunido.
Lic. Mario G. López Silvestre, M-13 10,743.
• Voto razonado
No votaré por aquellos candidatos que hacen campaña anticipada, porque violarían la ley si llegasen a gobernar. No votaré por aquellos que prometen, pero que nunca han hecho algo por Guatemala. No votaré por quienes compran votos con gorras y camisetas. No votaré por aquel que no sabe gobernar a su familia. La misma causa que desgobierna en su vida familiar destruirá a su nación.
Votaré por aquel candidato sobrio, de buenos principios, que respete la ley y que ya haya hecho algo por su país; que críe hijos de buena conducta y respetuosos de la ley, de sus maestros, de sus padres y de los demás y, sobre todo, respetuosos de Dios y de sus principios.
Dr. Ismael Gómez Sánchez, 0-16 54,132.
• Cancha polideportiva
En el 2004, la Dirección General de Educación Física (Digef) nos ofreció construir una cancha polideportiva en nuestra escuela oficial urbana mixta Fray Matías de Córdova, de Nueva Concepción, Escuintla.
Pasó el 2005, y seguíamos sin cancha. A principios del 2006 firmamos el convenio, pero no se vio nada. ¿La construirán en el 2007? Mejor sería que nos dijeran la verdad, para no vivir con la esperanza de tener en nuestro municipio un espacio polideportivo de mucho beneficio.
Profa. Ninette Aragón Sierra, directora y presidenta de Digef, A-1 478,641.
• ¿Reelección?
¿Cómo pretenden los legisladores reelegirse, cuando no han hecho una sola cosa buena por Guatemala? ¡Claro!, se me olvidaba que estar sentados en una curul del Congreso de la República se les traduce en sueldos jugosos, comida a su antojo, teléfono celular, viajes, e impunidad para todos cuantos tienen asuntos pendientes con la justicia.
¿No ganan el suficiente dinero como para pagarse sus propios alimentos? ¡Hay tanta gente que muere de hambre!
Señores: hagan algo bueno por el país, una vez en su vida. Tengan vergüenza, salgan del Congreso, denle oportunidad a alguien que sí tenga amor y respeto por la Patria. Dios les pedirá cuentas, algún día, por cada uno de sus actos.
Silvia Marcela Antón M., R-19 60,315.
• Candidatos
La ciudadanía requiere información sobre los aspirantes a la Presidencia de la República. Antes, esto parecía ser lo establecido por instituciones que se dedican a predecir los posibles ganadores, y organizaban votaciones de niños. Esto reflejaba el pensamiento de los padres, o bien, de la familia.
Hoy se practica algo parecido en el Instituto Centroamericano de Estudios Políticos.
Carmen Girón C., A-1 275,410.
|

Regresar
|
Copyright © 2000 - 2007 Prensa
Libre, S.A. Derechos Reservados.
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web
sin autorización de Prensa Libre.
|
|
 |
 |
Ciudad Guatemala
15°C Min, 24°C Max
Principalmente soleado.
|


US$1.00 Q 7.62134
|


|
|