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PUNTO DE VISTA Al Qaeda, Irán y Venezuela
La megalomanía en política internacional es peligrosa
Por:
Sadio Garavini Di Turno
Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, el Medio Oriente ha sido una región del mundo sumamente conflictiva y compleja, pero, a partir del fin de la Guerra Fría, me atrevería a calificarla como la más explosiva del sistema internacional.
En la actualidad, la situación “está que arde”, por la conjunción de diferentes variables, como un mercado petrolero que exalta el poder de los países exportadores, por la escasez de capacidad productiva excedente y la creciente demanda; la voluntad de Irán de aprovechar esta coyuntura para conseguir el arma nuclear, mientras su presidente afirma que hay que borrar del mapa a Israel; la crisis del Líbano; la “guerra” de Irak; las luchas intestinas entre los palestinos y el empantanamiento del proceso de paz con Israel; y, en particular, la agudización de la violencia entre musulmanes suníes y chiíes, que se está convirtiendo en una verdadera “guerra civil” regional.
Recordemos que, además de la diaria violencia genocida de los opuestos terrorismos en Irak, los suníes y los chiíes están liderando, en el Líbano, las dos coaliciones adversas, que ya han producido su caudal de violencia homicida.
Pero en toda esa región se están registrando enfrentamientos violentos entre suníes y chiíes. Efectivamente, la evidente voluntad del Irán chií de proyectar su poder está provocando una reacción en los países de mayoría suní.
En Gaza, los militantes de Al Fatah insultan a los miembros de Hamás, calificándolos de “chiíes”, por su alianza con Irán. Recientemente, un grupo suní, parte de la red de Al Qaeda, ha llevado la “guerra” al territorio iraní, al haber asesinado a 11 miembros de la Guardia Revolucionaria. En este contexto, Venezuela ha roto con 60 años de diplomacia venezolana y latinoamericana, que, sabiamente, nos mantenía “alejados” de los enfrentamientos de aquella región.
La “alianza estratégica” con Irán, además de las innecesarias tensiones con EEUU e Israel, nos ha creado problemas con Argentina, enfrentada a Irán por el caso del atentado terrorista contra la asociación judía AMIA, pero sobre todo aumenta las probabilidades de que Al Qaeda seleccione las instalaciones petroleras venezolanas para actualizar su reciente amenaza de atacar a los países que surten de petróleo a los EEUU. Así podría “cazar dos pichones con un solo tiro”.
Afectar a los EEUU, atacando a un aliado de Irán. Además, las instalaciones venezolanas son más vulnerables que las de Arabia Saudí. La megalomanía en política internacional es peligrosa.
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